Yellowstone 2015 - 14 SEP (dia 2)

Cuando en su día organizamos el viaje, ya contábamos con nuestro gran amigo-aliado y querido jetlag para optimizar tiempos y desplazamientos. Es decir, hemos podido hacer planes en el centro de Chicago, pasar la noche, y levantarnos muy prontito para pillar el primer vuelo de la mañana a Bozeman, Montana. Y digo "muy prontito", sin exagerar: cuando hemos llegado a la parada de metro, no había absolutamente nadie. Qué sensación tan extraña en una ciudad como ésta.

La Blue Line es la linea de metro que va hasta el aeropuerto. Tiene horario ininterrumpido (24/7) todos los dias del año y desde nuestra parada hemos tardado unos 40/45 minutos en llegar. Es interesante comprar la tarjeta VENTRA (cuesta 5$) y recargarla para hacer los trayectos. 

El vuelo Chicago - Bozeman dura poco menos de 3 horas pero, con el cambio horario se queda en 2 (para el que no lo sepa, EE.UU. abarca tanto territorio que tiene varios usos horarios). El aeropuerto es pequeñito, pero precioso!!! Por fuera parece un grupo de adosados, de color marrón y con pequeños tejados, y por dentro es como una casa enorme con sus vigas de madera, chimenea (!!!) suelos de moqueta, y decorado muy al estilo montañés. Nunca habíamos visto un aeropuerto tan bonito y tan bien cuidado. 

Recordatorio: hay que pillar las maletas cuanto antes y salir rápido hacia la zona de coches de alquiler para no pillar colas innecesarias.

Desde alli hasta West Yellowstone se tarda poco más de hora y media de coche, gracias a la HWY191. Después de dejar los trastos en el motel, nos hemos acercado hasta el centro de visitantes pero como ya estaba cerrado y teníamos tantas ganas de ver el parque, nos hemos acercado con la idea de recorrer unos pocos kilómetros hasta el primer centro de interpretación.

Recordatorio: el pase de una semana al parque cuesta 30$

No habían pasado ni 10 minutos cuando nos hemos topado con el primer bisonte junto al arcén. Madre mia. Y tan sólo 5 minutos después, ya hemos tenido que parar el coche, porque había un pequeño grupo junto a la carretera. 

Como es de esperar, esto genera unos atascos enormes. Generalmente, la gente deja el coche a un lado de la carretera y baja a hacer fotos, pero es muy corriente que muchos conduzcan muy despacito para disfrutar del momento o hacer fotos mientras tanto. Estos animales son salvajes y por lo general están a lo suyo. No se les puede dar comida, ni interactuar con ellos de ninguna manera. Tienen preferencia absoluta de paso en las zonas de carretera con lo que, si te pilla alguno cruzando o en el medio de la misma... hay que esperar!! 

Por alli cerca también nos hemos encontrado con varios alces (elks), algunos con una cornamenta tremenda. Sin embargo, ha sido esta hembra que se ve en la FOTO, la que se ha acercado un poco más hasta nuestra zona. Estábamos observándola en silencio cuando de repente se ha girado y nos hemos quedado casi de piedra. Me he sentido como uno de esos paparazzi en busca de la exclusiva semanal.

Saliendo del parque hemos tenido algo de atasco y ya han empezado a caer las primeras gotas de lluvia. La previsión no ha fallado. Se esperan cielos grises y tormendas para estos dias pero, como bien dicen los lugareños, esto no es lo preocupante (las nubes pasan muy rápido), sino el frio. De hecho, tras el pequeño chubasco, la temperatura ha caido 7 grados.

Para terminar el día, hemos cenado en el Café Madriz. Si, así, con "z". Es un pequeño restaurante español donde puedes comer al más puro estilo patrio. Buena atención y buena calidad de productos (según la carta, todos están importados desde la península). Asi que hemos tomado tortilla, tostas de atún (de escándalo!) y unas gambas al ajillo espectaculares. Ah, y hemos probado la Alaskan Amber (cerveza riquisima).

Para ser el primer dia no ha estado nada mal. A ver qué tal se portan las nubes mañana y, sobre todo, a ver qué temperatura tenemos!! Ay ay ay!!

Chicago 2015 - 13 SEP (dia 1)

Sin duda, la mejor manera de comenzar un viaje (después de 9 horas de vuelo) es llegar al aeropuerto de destino sabiendo que tus amigos estarán esperándote con la mejor de las sonrisas. Y es que, aprovechando que S. y su marido H. estaban pasando el fin de semana en la ciudad, hemos conseguido quedar con ellos y pasar así toda la tarde del domingo. 

Ya desde el primer momento había muchas ganas de contarnos cosas y ponernos al dia (han pasado 10 años desde el último encuentro en España), asi que el trayecto al centro ha sido de lo más entretenido. Por cierto, lo que se ve en la FOTO es parte del skyline de la ciudad. Y la torre tan alta del centro es la Willis Tower (antigua Sears Tower), la más alta de la ciudad y la segunda más alta del pais.

Tras dejar los trastos en el hotel, hemos paseado un poco por el Millenium Park que está junto al gran Lago Michigan y que está lleno de esculturas enormes entre las que destaca, cómo no, la famosísima Cloud Gate (ver FOTO). 

Mas conocida como "The Bean" (= la alubia) por su parecido con esta legumbre, es casi imposible sacar una foto decente de la famosa escultura. Imposible! Pero bueno, también tiene su encanto intentarlo entre la multitud de selfies, caretos extraños y el sol a contraluz. De hecho, los lugareños están más que acostumbrados a ello (alli había incluso una pareja de recién casados con el reportaje fotográfico, jeje!)

La cena ha sido en el "Girl & The Goat", un local que parece una antigua nave industrial y que tiene una comida buenisima. Hemos pedido un poco a la aventura y ha sido todo un acierto, tanto en cervezas (Ellie's Brown Ale!!) como en comida. Por cierto, lo que se ve en la foto es Calamari Bruschetta - IMPRESIONANTE -.

Se me olvidaba: éste es el típico lugar al que hay que ir con reserva para no llevarse sorpresas desagradables pero, si vas pronto a cenar (que era justo nuestro caso), lo más probable es que encuentres hueco sin problema.

De vuelta al hotel (via Uber!) nos hemos despedido de S. y H. con la promesa de volvernos a ver antes de que pasen otros 10 años. A ver si lo conseguimos pronto!!

:)

Washington 2015 - 18 JUL (dia 7)

Esta mañana ha amanecido lloviendo (parece que en casi todos los viajes nos ocurre lo mismo!) pero, lejos de refrescar y bajar la temperatura un poquito, lo que ha ocurrido es que ha creado un microclima a modo de sauna comunitaria donde era imposible casi caminar. Por supuesto, uno va a una sauna con muchas ganas de sudar y de que se abran esos poros rebeldes (lo que viene siendo una tortura consentida), pero esta sauna gratuita y mal avenida, por favor... que cosa más desagradable!!!

Así que hemos cambiado los planes y nos hemos ido antes al aeropuerto (metro + bus = 3,60 + 5). Por cierto, la Silver Line estará terminada en 2018, asi que para entonces no habrá que hacer el intercambio en Wiehle Avenue. 

En Dulles hay WIFI gratuito y de muy buena calidad por todo el aeropuerto, con lo que la espera se nos ha hecho muy llevadera. 

Ah, importante! Esta vez hemos salido de la Terminal B y no ha hecho falta montar en los fingers con ruedas. De lo que no hemos escapado es del embarque hiper-ordenado de la British: madre mia qué despliegue de medios para meter a 460 personas dentro! 

Y todo lo que entra, tiene que salir luego (en Londres se ha hecho eterno salir del bicho). Pasar el Flight Connection ha sido otro suplicio (recordemos que a esas horas de la mañana llegan todos los grandes vuelos del otro lado del charco). 

Con el cuerpo hecho un acordeón hemos entrado en casa. Por suerte, esta vez el jetlag no nos va a martirizar (ventajas de haberlo sufrido alli todos los dias!).

Ahora a descansar bien y a recordar los buenos momentos viendo las fotos. 

Nas nochess!!

:)

Washington 2015 - 17 JUL (dia 6)

Si hay un documento histórico conocido mundialmente gracias al cine y la televisión, ese es sin duda la Declaración de Independencia de EEUU. Y para verla, hay que acercarse hasta el Archivo Nacional que está aquí en Washington.

La entrada es también gratis (como casi todo lo cultural en esta ciudad!) pero en temporada alta es muy recomendable llegar a primera hora para evitar la cola que se forma en el acceso a la gran sala semicircular (aqui se llama "rotunda"! - se puede ver en la FOTO) y que está en la planta superior. Así que, tras pasar el control de la puerta principal, hay que ir a esta sala sin perder tiempo. Afortunadamente, no nos ha tocado esperar mucho y hemos podido ver todo con tranquilidad.

Como era de esperar con estos documentos tan delicados, NO se puede hacer ni una sola foto (y para que no haya tentaciones, tampoco en el interior del edificio - eso si, tienes una WIFI estupenda para contarle a tus amigos lo mal que te sientes por no hacer esas fotos, jajaja!!!). 

La Declaracion de Independencia de 1776, la Constitución de 1787 y la Carta de Derechos de EEUU de 1789 se encuentran en tres vitrinas especiales con poca iluminación y, en el caso de la primera, está cerrada herméticamente en gas argón. De hecho, parece ser que ésta es la única forma de conservarlo y esperemos que funcione porque si ahora ya tiene zonas casi difuminadas donde la letra ha desaparecido casi por completo, no me quiero ni imaginar qué podría pasar en unos años. Por cierto, si está así de deteriorada es porque en sus primeros años estuvo expuesta en una vitrina a la luz del sol sin ningún tipo de protección. De hecho, cuarenta años después de su firma, es cuando se dieron cuenta de que o hacían algo urgente o se quedaban sin ella para siempre.

Una última cosa: en todo el edificio la temperatura es bajísima para mejor conservación de todo lo que hay en él. Así que no hay que olvidarse el jersey o la chaqueta!!

Casi frente al Archivo Nacional se encuentra la Galería Nacional de Arte, otro imprescindible en la visita a la ciudad. Aqui se pueden ver obras de muchos pintores famosos, pero entre su fantástica colección están 4 joyitas de Vermeer que NO hay que perderse bajo ningún concepto. En fin, sin palabras!!

Por cierto, cosas curiosas: en una de las salas estaban dando una clase magistral de pintura (un pintor explicaba técnicas de iluminación mientras varios asistentes tomaban notas sentados frente a él) y entre los cientos de visitantes hemos visto un grupo de Amish haciendo una visita guiada en la zona de pintura holandesa. Qué extraño verles fuera de sus granjas de Pennsylvania!

Para terminar el día cultural (y también aprovechando que está junto a los dos edificios anteriores) hemos pasado un rato por el Museo Smithsonian de Historia Natural . Obviamente, a esas horas y siendo verano, el museo estaba hasta arriba de gente (lo que viene siendo la "hora punta cultural"). Aún así hemos intentado ver algo la zona de mamíferos pero... por favor, qué cansado resulta caminar esquivando cámaras, codos y bolsas!

De camino al hotel nos hemos dado cuenta de que iba a ser ya la última noche en la ciudad y que en la siguiente nos iba a pillar cruzando el charco. Pero... ¿ya?

Pues si. Última noche y teníamos que celebrarlo de alguna manera. Lo que se ve en la foto son dos cocktails sin alcohol (aquí se llaman "mocktails"). El pequeño de la izquierda se llama "Crooked Glance" [calpis casero, sirope de gengibre, lima y clara de huevo] y el de la derecha se llama "Soda Fountain Blues" [fruta de la pasión, melocotón, citronela, vainilla y sirope]. Es una pena que la tecnología actual no permita compartir olores o sabores, pero puedo asegurar que ambos estaban espectaculares. No sé si volveremos a encontrar algo así al otro lado del charco, pero hay que intentar hacerlo en casa como sea porque, vaya descubrimiento para el paladar!!!

Por cierto, aqui dejo testimonio visual de algo que nos ha sorprendido gratamente: cine de verano en la ciudad!! 

Había mucha gente viendo la película de turno (Miss Agente Especial), pero como no teníamos ni idea de qué se era todo aquello, al llegar al hotel hemos buscado información y, efectivamente, se trata de un festival de cine en la calle, "Golden Cinema Series", que tiene lugar en Farragut Square. Se celebra todos los viernes hasta final de mes y el único requisito es llevar una mantita para sentarse sin dañar mucho el césped. 

Qué buena idea para una ciudad como ésta, verdad?

:)


Washington 2015 - 16 JUL (dia 5)

Vaya... que foto tan poco agraciada, verdad?

Lo que se ve en la FOTO es obvio: un andamio enorme cubre la cúpula del Capitolio. No nos ha pillado por sorpresa (de hecho, ya reservamos sabiendo lo que íbamos a encontrar), pero bueno, qué pena no poder hacer la foto típica esta vez.

En fin, hoy tocaba visitar por dentro dos imprescindibles de la ciudad. En primer lugar, el Capitolio. No suele haber problemas con esta visita gratuita, pero para evitar posibles colas, reservamos en su día un tour guiado a las 10 am. Ahi ya indicaban que tenías que llegar al menos con 45 minutos de adelanto y - oh sorpresa! - hemos cumplido las normas para que finalmente nos colaran en el tour de las 9:10 am. Estupendisimo, oiga!!

Tras ver un pequeño video en una salón gigante, se asignan diferentes guías para enseñar unas cuantas salas del edificio. La nuestra (de 78 años!) parecía la típica abuela con miles de historias para contar. Muy maja! 

Pongo aquí FOTO de la única sala que merecía la pena fotografiar, en la que se encuentran esculturas de las personalidades mas importantes de cada estado (y que están allí por su labor hacia el país).

Por supuesto, la sala bajo la gran cúpula tenía todo el techo cubierto de andamios y lonas, el suelo de goma a modo de protección y ya tenían preparadas las estructuras para tapar definitivamente las estatuas que hay en ella (porque la semana que viene se cierra durante una larga temporada). En circunstancias normales, se podría haber subido a la cúpula también, pero está claro que hay que esperar hasta principios de 2017 para volver a verla en todo su esplendor (por cierto, que la fecha coincidirá con la investidura del nuevo presidente - o presidenta, quién sabe!!)

Por un pasillo subterráneo se accede a la Biblioteca del Congreso (y así no hace falta pasar por un segundo control de seguridad). Aunque se puede hacer por libre, lo interesante es apuntarse a un tour guiado. En nuestro caso, hemos llegado sorprendentemente a tiempo para el de las 10:30 am y durante 90 minutos hemos disfrutado como enanos aprendiendo cosas sobre esta maravilla arquitectónica. La verdad es que los voluntarios en este país hacen una labor increíble y consiguen llegar al público con una facilidad pasmosa. Por cierto, si tienes suerte, los guías de la biblioteca suelen ofrecer unos 20 minutos más extra para explicarte un par de salas muy interesantes sobre los primeros libros y mapas impresos en el país. 

Hablando de primeros libros, aqui se encuentra una de las tres biblias completas de Gutemberg impresas en papel vitela (= pergamino). En su día se hicieron 45 copias pero hoy ya sólo quedan estos tres ejemplares completos. Las otras están en las bibliotecas nacionales de Londres y Paris respectivamente. 

Pensar que estás frente al primer libro impreso en la historia casi pone los pelos de punta. Aunque también impresiona saber que éste es el único libro por el que la Biblioteca pagó en su dia un dineral (todo lo que hay en sus archivos es fruto de donaciones). 

Hemos terminado el dia en West Potomac Park (junto a la Explanada Nacional) viendo  los diferentes memoriales que hay en ella: Monumento de Guerra al Distrito de Columbia, el de los Veteranos de la Guerra de Corea, el de Roosevelt, el de Martin Luther King, el de los Veteranos de la Guerra de Vietnam, el de Lincoln y, - ¡por fin! - el Monumento a Thomas Jefferson (ver FOTO).

Éste último está bastante alejado de los demás y por eso suele ser el menos visitado (¿alguien recuerda aquel episodio de los Simpson?). Desde luego, si el día acompaña, es una pena no hacer el esfuerzo y rodear la Tidal Basin para hacer unas fotos estupendas. 

Ahora a descansar después de este dia tan largo (y cansado, para qué negarlo).

Night night!!

Washington 2015 - 15 JUL (dia 4)

Después de varios meses de incertidumbre, por fin ha llegado el dia de la visita al Pentágono. Si. Eso es. Al mismísimo edificio del Pentágono. 

Pero... ¿se puede visitar? ¿podemos los guiris no-ciudadanos verlo por dentro? Hasta hace poco, yo creía que esto funcionaba como la Casa Blanca, pero puedo asegurar que se entra sin mucho problema. Eso si, hay que seguir un estricto procedimiento (aquí no se andan con tonterias) y hay que tener un poco de paciencia. Pero si no has hecho cosas raras en tu vida, lo normal es que te dejen entrar. Todos los detalles están en este enlace de PENTAGON TOURS - por cierto, absolutamente todas las visitas son en inglés, sin posibilidad de traducción.

Cosas a tener en cuenta:

- Se puede solicitar un tour desde 90 a 14 días antes de la fecha seleccionada. 

- Una vez hecha la reserva, te envian un mail de confirmación de registro de la fecha seleccionada. No será hasta mucho después cuando por fin te envien otro con el resultado definitivo -> hay que entrar en el link que se adjunta e IMPRIMIR la hoja con el OK (básicamente será una captura de pantalla, porque no envian PDF ni nada parecido). A nosotros nos lo enviaron hace 5 dias pero podrían apurar hasta el dia anterior.

El dia de la visita hay que ir en metro (linea azul) hasta la parada "Pentagon". Una vez fuera, está todo perfectamente indicado para que entres en el control de seguridad exterior. Alli enseñas el papel con el OK y, tras pasar los debidos controles, se llega a la sala de espera. En una pequeña ventana lateral, comprueban de nuevo el papel del OK (si, otra vez!) y, mientras tanto, puedes comprar alguna cosilla en la tienda de recuerdos, ir al WC o beber agua de la fuente.

Cuando por fin llega la hora, casi ni te lo crees. Te meten en una sala y tras un breve saludo bastante amigable, te recuerdan tres normas básicas:

1. Apagar el teléfono completamente (nada de "modo avión")
2. NO se puede hacer ninguna foto 
3. NO alejarte del grupo en ningún momento.

Con la identificación de visitante casi entre los dientes, empieza la visita de 60 minutos por el famoso edificio. El recorrido es largo y supone caminar por varias plantas mientras el guía (que va frente a todos caminando de espaldas) te cuenta un poco la historia del edificio, del ministerio de defensa y de determinadas funciones asignadas. Por supuesto, al final del grupo hay otro militar que está comprobando en todo momento el buen funcionamiento de la visita.

En la última parte del recorrido, viene el momento más emotivo: la sala en la que se rinde homenaje a las victimas del vuelo 77 de American Airlines que se estrelló en el Pentágono el fatídico 11 de Septiembre. Justo al lado, hay una capilla.

Cosas interesantes de la visita:

- En todos los pasillos que hemos visto, las paredes están cubiertas de paneles informativos y vitrinas (muy interesantes)
- En el edificio trabajan... 23.000 personas!!!!
- A veces da la sensación de que aquello es una pequeña ciudad: para que el empleado pueda optimizar mejor su tiempo, en su interior hay bastantes tiendas. Por lo que hemos podido ver hay restaurantes, tiendas de ropa, supermercado, banco, tintorería, floristería, gimnasio, optica, complementos y hasta una joyeria. Además, hay servicio médico y dentista.
- Todos los cristales de las ventanas son casi indestructibles (cuestan la friolera de 10.000$!!!!!)

En fin, nos ha gustado un montón la experiencia, pero reconozco que hasta que no hemos salido del edificio no ha desaparecido esa pequeña tensión interior de estar en terreno hiper-vigilado donde "la seguridad es lo primero".

Mas relajada y fotografiable ha sido la exposición del National Geographic Museum sobre "Indiana Jones y la aventura de la arqueología". Con una audioguía interactiva a modo de pequeña tablet y unos auriculares, puedes recorrer las salas viendo escenas de la pelicula y su montaje, disfrutar de objetos significativos originales y, por supuesto, puedes también comprender mejor el trabajo de un arqueólogo. Vamos, una auténtica gozada para los seguidores del famoso personaje. Por cierto, lo que se ve en la FOTO es el mítico diario de Henry Jones de la película "La última cruzada". Me encantaaa!!

Para terminar el dia, nos hemos acercado hasta La Taberna del Alabardero para cenar unas estupendas tapas. Si, estamos aún en Washington, pero resulta que aqui se encuentra (según algunos entendidos) el mejor restaurante español fuera del país. No sé si esto será cierto 100%. Lo que sí puedo asegurar es que la calidad y el sabor de los platos hacen que te puedas sentir como en casa. La decoración y los camareros también son un punto a favor. Por cierto, hemos tomado salmorejo, lomo, gambas al ajillo, tortilla de patata y, de postre, arroz con leche y flan. Ahora ya sólo falta probar alguna de las otras tabernas que tienen en la península para comparar, jeje!!

Nas noches!!

Washington 2015 - 14 JUL (dia 3)

No se puede venir a Washington sin pasar por el museo más visitado de todo el pais: el Museo Nacional Smithsonian del Aire y el Espacio. Aqui se encuentran los originales (y copias de reserva) más emblemáticos del mundo aeronáutico y merece la pena dedicarle tiempo para disfrutar bien de todo lo que hay.

En nuestro caso, hemos estado todo el dia y nos ha encantado. Hace dos años nos quedamos con las ganas (vimos muy poquito por falta de tiempo) y por fin lo hemos conseguido. Por cierto, que nos hemos apuntado a una de las visitas guiadas gratuitas y ha sido estupendo: dura 90 minutos y el voluntario de turno hace un recorrido muy interesante centrándose en los objetos y aparatos más destacables. Lo que se vé en esta FOTO es el Wright Flyer (la primera máquina voladora de los hermanos Wright). 

No quiero tampoco extenderme mucho con lo que hay en el museo, pero sí quería destacar algunas curiosidades. Por ejemplo, lo que se ve en la foto es el famoso Spirit of St.Louis, en el que Charles Lindbergh cruzó el Atlántico (sin escalas) en 1927. Lo que más llama la atención es que NO tiene visibilidad delantera - necesitaba mucho más combustible que una avioneta corriente y había que hacer sitio! -. Asi que el piloto tenía que mirar a través de una especie de periscopio o también por las ventanillas laterales. El interior es aparentemente incómodo (se hizo con esta intención para que fuese más complicado quedarse dormido a los mandos).

Esto que se ve aqui a la izquierda es un "megáfono" bastante rudimentario pero que tenía una función importantisima en los primeros vuelos comerciales. Y es que, entonces los motores hacían tanto ruido que sin este megáfono la azafata no podía hacerse oir. 

Nota: el ruido que hacía el Ford Tri-Motor en el despegue era de 120 decibelios (!!!), lo que es una auténtica burrada. Teniendo en cuenta que 110 decibelios es lo que pueden tener las filas delanteras de un concierto de rock y en 130 decibelios está el "umbral del dolor", la verdad, no quiero ni imaginarme lo que supondría despegar en aquellos aparatos. Madre miaaa!!!

Después de la super-visita al museo, hemos ido a cenar al Zentan, un japo modernillo donde hemos tomado makis, niguiris (FOTO) y un par de cocktails light riquísimos: Crooked glance y Soda fountain blues. 

Paseando por la zona de la Casa Blanca nos hemos encontrado una pequeña manifestación pacifista. Alli estaban varios reporteros informando en directo sobre lo que estaba ocurriendo. Nos hemos quedando mirando un poco a ver qué pasaba, así que lo mismo hemos salido de fondo en algún canal de TV y no nos hemos enterado, jejeje!!!

A dormirrr!!


Philadelphia 2015 - 13 JUL (dia 2)

No sé cómo serán los usos y costumbres adolescentes de hoy, pero a las quinceañeras de los 90 nos gustaba escribir dedicatorias a modo de poesía dentro de las carpetas clasificadoras que llevábamos al instituto. Era una bonita forma de escribir algo "profundo y con sentimiento", sabiendo que la otra persona lo leería siempre que sacara algún papel de aquella carpeta. Pues bien, todo esto viene a cuento porque aún recuerdo perfectamente lo que me escribió alguien en cierta ocasión; algo que es una gran verdad y que me gusta aplicar a mi dia a dia. Aquella pequeña poesía decía:

"La amistad es una flor,
muy difícil de cuidar.
No cometas el error,
de dejarla marchitar"



Así que, hablando de amistades que hay que cuidar, no podíamos venir a Washington sin hacer un hueco para visitar a nuestros amigos T. y A de New Jersey. Para ello, hemos tenido que pillar el tren a Philadelphia, que nos sirve a todos de punto intermedio. 

En su día ya compramos los billetes por internet y lo que más nos sorprendió es que aquí también están de moda los códigos QR. En un papel lo teníamos impreso y ha sido cosa de segundos que nos pasaran el lector para comprobar que todo estaba correcto. El viaje ha durado un par de horas en unos asientos muy cómodos con WIFI a bordo. No está nada mal, eh?

Y si hemos salido de Washington con una lluvia desagradable y bochornosa, a Philadelphia hemos llegado con un sol radiante y una temperatura muy llevadera (tremendo lo que cambia todo en unos cientos de kilómetros!). Tras salir de la estación con T. y A., hemos ido hasta Reading Terminal Market para comer también con D. y D., a los que conocimos hace un par de años en la boda de nuestros amigos. Hemos pasado los 6 un rato muy agradable poniéndonos al dia de nuestras cosillas. Por cierto, hemos comido en Molly Malloy's y hemos probado chicken potpie, plato muy típico de la cocina tradicional americana. Estaba buenísimo!!

D. y D. sólo han estado un poco más después del lunch, así que nos hemos ido ya los cuatro hacia el Penn's Landing, la zona que está junto al Rio Delaware y cercana al Ben Franklin Bridge. Al parecer todos estos muelles y embarcaderos estaban en bastante decadencia, pero hace unos años decidieron adecentarlos y hoy es un conjunto de apartamentos, paseos, terrazas y sitio de ocio para que los lugareños puedan descansar y pasar buenos ratos. 

Asi que hemos paseado un rato, hemos hecho unas cuantas fotos, nos hemos divertido un montón en un centro recreativo y, cómo no, hemos pillado una inmersión en toda regla!!! (ver VIDEO)



Tras picar algo en Morgan's Pier, hemos pillado un taxi de vuelta a la estación y dos horas después ya estábamos en Washington. Se ha hecho un poco largo este trayecto, imagino que serán cosas del desorden de horas y falta de sueño que tenemos encima, pero bueno, ha sido un gran día y nos lo hemos pasado como enanos.

Ahora a descansar!!

Washington 2015 - 12 JUL (dia 1)

Huyendo de la nueva ola de calor que ha debido de entrar hoy en la península, nos hemos dado el madrugón del año para cruzar el charco (via Londres). Pero a veces (y sólo a veces!!) llegar con tiempo al aeropuerto, tiene sus desventajas: antes de pillar el primer avión, nos han mareado con dos cambios de puerta de embarque. En el segundo cambio, incluso nos han montado en "jardinera" (autobús de aeropuerto) y nos han cambiado de terminal. Y aún así, hemos salido bastante puntuales y la entrada a Londres ha tenido de regalo estas vistas estupendas de la zona de los Docklands (ver FOTO).

También hemos llegado con margen suficiente para el siguiente salto. Por eso nos hemos pasado un buen rato haciendo fotos del que iba a ser nuestro siguiente avion: el A380! Y, ojo, que no hemos sido los únicos. Alli casi todo el mundo quería foto y hacerse un hueco junto al cristal no ha sido tan fácil como otras veces.

En todo caso, hemos embarcado muy bien (hay tres "fingers" para distribuir el pasaje). Y se nota que es por dentro está muy pero que muy nuevo: pantallas, asientos, baños... Una maravilla, vamos. Aunque realmente lo que más hemos valorado es lo bien insonorizado que está. Nada que ver con los ruidosos B747 de la British!!!

** Recordatorio: el aeropuerto de Dulles recibe sin problemas al A380 en una edificio especial algo apartado. Tras salir del avión, te llevan hasta una zona donde una especie de "finger" gordote con ruedas te lleva por la rodadura hasta el edificio terminal principal.

Sé que explicar esto a alguien que no lo ha vivido es bastante complicado, así que dejo esta FOTO para mejor visualización del procedimiento. Lo que se ve centrado a la derecha de color blanco sería uno de estos "fingers con ruedas" en pleno rodaje por la plataforma del aeropuerto. Que cosas, verdad?

Tras pasar el control de aduana rapidisimo (hemos sido el unico vuelo de fuera en llegar a esa hora y casi el 80/90% de pasajeros eran estadounidenses), nos hemos dado cuenta de que, si lo que queríamos era huir del calor, nos habíamos equivocado de sitio. Ofú!!!! Aquí hace menos temperatura, sí, pero con el componente de humedad, se hace igualmente desagradable. Ay, ay!!

De todas formas, aqui estamos de vacaciones y no vamos a quedarnos sólo con visitas de interior. De hecho, nos hemos acercado hasta la Casa Blanca para hacer unas cuantas fotos. Como era de esperar, había mucho turista con las mismas intenciones, pero con un poco de paciencia (e ingenio), salen buenas fotos, jeje!

Por cierto, los foráneos NO podemos visitar por dentro el edificio. Al menos, a dia de hoy. Lo mismo dentro de unos años por fin quitan la restricción y conseguimos verlo. Ah, no intentéis (como aparece en internet) escribir a la embajada diciendo que teneis muchas ganas y bla bla bla, porque NO funciona. Empiezo a pensar que es una leyenda urbana.

Aprovechando su cercanía, hemos terminado la tarde junto al Washington Monument, un obelisco gigante conmemorativo frente a los museos Smithsonian. 

Con casi 170 metros de altura, es sin duda la construcción mas alta de toda la ciudad y muy probablemente lo seguirá siendo si las leyes vigentes no cambian (aquí no se puede construir un edificio más alto que la anchura de la calle en la que están mas 6 metros). Tiene unos 900 escalones y, desde finales de los 90, dispone de un ascensor en su interior que evita llegar exhausto al mirador superior. Su visita es gratuita, aunque tiene un número limitado cada dia. Las entradas están disponibles desde las 8:30am con esa regla de "primero en llegar, primero en servir". Hoy era imposible verlo, pero no descartamos conseguir entrada en breve, jeje!!

......... ........ ....... ......

P.D importante: lo que se ve en la FOTO es la famosa "SMARTRIP card". Para conseguirla y no morir en el intento, dejo aquí escrito los pasos a seguir:

1. Buscar máquinas azules tamaño cajero y fijarse en led luminoso azul (eso significa que todo está OK)
2. Seleccionar efectivo/tarjeta (funciona mejor efectivo). 
3. Introducir el importe exacto (10$) - no devuelve cambio. Incluye 8$ para viajes.

Para recargar la tarjeta:

1. Una vez conseguida, buscar máquina grandota con la información escrita fuera. 
2. Poner la tarjeta sobre el logotipo circular de la misma
3. En la pantalla electrónica, indicar la acción a seguir (recargar)
4. Introducir el dinero en la ranura correspondiente
5. Para que nos cobre una cantidad exacta, apretar los botones de +/- y ajustar el importe. También sirve esto para conseguir un ticket de cartón de un sólo trayecto.

Lo se. Una pesadilla. No es de extrañar que la otra vez que estuvimos aquí nos tuvieran que ayudar. Ay ay ay!!!!

Lisboa 2015 - 9 MAR (dia 4)

Hoy es lunes y eso significa que casi todo lo "visitable" estará cerrado. Por suerte, la catedral es de lo poco céntrico que está disponible. Así que allí hemos estado junto con los escasos turistas que han alargado el fin de semana como nosotros.

La de Lisboa se construyó originariamente entre los siglos XII y XIII. Como el resto de la ciudad, ha sufrido mucho los terremotos, aunque el de 1755 terminó con su capilla gótica y el panteón real. Una auténtica pena. Afortunadamente, la nave principal se restauró a principios del S.XX y hoy podemos verla tal y como aparece en la FOTO de la izquierda. 

La entrada a la catedral es gratis, pero la visita no quedaría completa sin ver los tesoros (que están en las salas superiores) previo pago de 4€ [entrada combinada con el claustro]. 

Precisamente lo que se ve en esta otra FOTO de la derecha son los restos del claustro y las excavaciones que se están haciendo en el patio. Según hemos podido leer (y ver) hay restos de la época romana - qué curioso ver trozos de calzada perfectamente conservada - y también restos de la época musulmana posterior. 

El paseo por el claustro es bastante desolador, ya que todo está muy descuidado, viejo y sucio, pero quizá sea cuestión de tiempo hasta que se pueda volver a ver en todo su esplendor. 

Y si no es así, quizá sea entonces cuestión de aceptar que la ciudad también tiene cierto encanto tal cual está. Porque ha sobrevivido a muchos terremotos, incendios y, sin embargo, ahí sigue en pie. Todo un ejemplo, sin duda, de lucha y fortaleza. 

Aunque quien mejor recoge estos principios es la iglesia de São Domingos. Antiguo lugar de coronación de reyes portugueses, hoy sólo conserva columnas quemadas y muros decrépitos que ponen los pelos de punta. Imprescindible su visita, aunque se tenga poco tiempo, porque representa perfectamente eso de que "una imagen vale más que mil palabras"[o, como dirían aqui, "uma imagem vale por mil palabras"]

En fin, volvemos a casa con la sensación de haber visto una ciudad única porque nos ha enseñado, entre otras cosas, lo que significa vivir un terremoto. Sabemos que por su situación tarde o temprano los terremotos volverán a sacudir la ciudad pero esperemos que, pase lo que pase, ésta no sufra unos efectos tan devastadores como los que ha tenido hasta ahora.

Boa Noite, Lisboa! Boa sorte!