Irlanda 2025 - 21 SEP (día 2)

Sin prisa por levantarnos después de la paliza de ayer, nos hemos puesto en marcha un poquito tarde para lo que suele ser habitual en nosotros. El Parque Nacional de las Montañas de Wicklow nos pilla a una media hora del hotel y teníamos ganas de hacer hoy una ruta por ahi. Cuando hemos llegado hasta la zona de aparcamiento (que estaba bastante concurrido) nos hemos dado cuenta de que las condiciones para caminar no eran las mejores: muchísimo viento y, por tanto, sensación térmica bastante baja e incómoda. Así que, después de pensarlo bien, hemos decidido aceptar la situación, dejarlo para otro día y buscar un plan alternativo sobre la marcha.

Lo bueno de conducir por la Irlanda rural es que los trayectos son muy agradables y preciosos. Ha sido muy entretenido acercarnos hasta el pequeño pueblo de Hollywood, sí, “Hollywood”, el original y el que dió nombre al famosísimo barrio de Los Angeles. De aquí salió en 1850 Matthew Guirke, un hombre que huía de la devastadora “Great Famine” (la gran hambruna irlandesa) y que cuando tuvo la oportunidad de nombrar un asentamiento en California eligió su pequeña localidad natal. 

Aquí comienza uno de los caminos de peregrinación del país, St Kevin’s Way, que termina en Glendalough, pero por aquí también pasó una de las etapas del Tour de Francia en 1998 (casualmente… estaba por estas tierras en ese año, así que lo sé de buena tinta!). Fue precisamente a raíz de este evento que los lugareños quisieron darse a conocer y colocaron unas letras muy grandes, imitando a las que hay al otro lado del charco, con el nombre del pueblo. Es gracioso verlas rodeadas de vacas y de pasto verde pero las fotos quedan muy simpáticas.

Aquí también hemos visto esta mítica cabina de teléfono irlandesa. Hoy está muy alejada de su cometido principal (como en casi todos los países, vamos) y en este caso concreto sirve como escaparate / vitrina de información turística - gracias a esto nos hemos enterado de que esto es algo más que siete calles que se cruzan y que aquí se han rodado escenas de varias películas. En una localidad con escasos 100 habitantes creo que estas cosas son las que te ponen en el mapa nacional e internacional. 

Bien por su iniciativa!

De vuelta a Arklow, hemos cenado en Christy’s, otro pub cercano al de ayer. Se nota que hemos llegado pasada la hora punta porque estaba muy muy tranquilo. Hemos pedido un par de platos y un par de pintas (imposible resistirse). La carne estaba buenísima. 

Ya sólo estaría genial para terminar el día que los huéspedes del hotel se portasen mejor y no montaran tanto escándalo como el de anoche. Entiendo que podrían ser los invitados de la boda y que había mucho que celebrar… pero esa educación dónde queda, por favor…

Hale, a dormir ya.

Buenas noches!





Irlanda 2025 - 20 SEP (día 1)

En estos tiempos tan modernos donde todo son estadísticas, números y demás gaitas (además de videos cortos instantáneos), me voy a sumar a la moda de los rankings. Y todo porque, si tuviera que hacer una lista con los 5 madrugones más tremendos para pillar un avión, el de hoy sería definitivamente… el número uno!!! No sólo porque el vuelo ha sido a primera hora, sino porque además se juntaba una huelga de personal de seguridad. Total, que hemos dormido nada y menos, para llegar con el cuerpo del revés al aeropuerto y darnos cuenta de que compartíamos penas con mogollón de sufridores que habían pasado por la misma tortura. Menos mal que una vez estás en vuelo y miras por la ventanilla todo se diluye. En fin.

Hace mucho tiempo que no alquilamos coche en el pais y se nota que muchas cosas han cambiado. La recogida del vehículo es mucho más cómoda y la tecnología permite cosas que antes, con tu mapa de papel, no podía ni imaginar. Otra cosa es que luego el teléfono enganche o no con el coche (menudo jaleo nos ha liado el Qasquai antes de salir del parking - por suerte, somos dos y nos vamos a terminar apañando con mi maravillosa colaboración de copiloto pro-activo… pfff)

Tras unos minutos de adaptación a las indicaciones del GPS en este país (que no son tan estupendas como en el nuestro), hemos llegado a Powerscourt, uno de los sitios más famosos del sur de Dublin. La verdad es que el día no acompañaba mucho pero, quizá por eso, haya sido buena elección (así hay menos probabilidad de sufrir aglomeraciones). De hecho, no hemos tenido ningún problema de acceso ni de aparcamiento. La zona de la cascada, la más alta de Irlanda, estaba tan despejada que costaba creérselo. Puede que las fotos no hayan quedado tan bonitas pero las nubes también tienen su encanto. 

En cuanto a la casa y los jardines la verdad es que está todo muy cambiado. La última vez que estuve aquí, hace más de 20 años (cojú cojú), en la zona interior no había tiendas de ropa artesanal ni tampoco estaba la zona acristalada de jardinería. En cuanto a los jardines en sí, siguen tan bonitos y majestuosos como siempre, aunque he echado de menos un pequeño puente de madera de color rojo en la zona japonesa. No sé si se fue a la porra definitivamente porque todos queríamos hacernos fotos allí. Hmmm, investigaremos!

Cuando hemos llegado a Arklow, nuestra base de operaciones del viaje, ya estaba lloviendo. Nos hemos librado de la lluvia milagrosamente hasta justo ese momento, así que no podíamos quejarnos. De lo que no nos hemos librado es del jolgorio que hay en todo el edificio porque hoy se celebra aquí una boda. Y como todo el mundo está a tope con los festejos ya veremos si la noche promete o no. Pfff. De momento hemos recargado pilas en The Old House con una estupenda comida acompañada de estas impresionantes pintas de Guinness. Pero qué maravilla, por favor. Cuánto tiempo sin probarla!!!

Hale… a ver si nos dejan dormir los vecinos. 

Buenas noches!


Chamonix 2025 - 31 JUL (día 6)


Nos lo recomendó el conductor del transfer el primer día y hoy hemos decidido comprobarlo por nosotros mismos: el Musée des Cristaux es, efectivamente, una maravilla que hay que ver en algún viaje a Chamonix. Está lleno de cristales y piedras preciosas de la zona, pero también tiene donaciones procedentes de otros lugares de planeta. El único inconveniente es que TODOS los carteles están en francés así que, sino tienes mucha idea del idioma, gran parte de la información va a pasar ante tus ojos como si nada. Pero bueno, siempre es interesante verlo. Por cierto, de entre todas las fotos que he hecho me quedo justo con ésta: un maletín de clasificación de minerales del S.XIX. Me encanta!

El museo también tiene algo que no hay que perderse: el tesoro del Kangchenjunga. El 24 de Enero de 1966 un avión de Air India que se dirigía a Ginebra se estrelló en las laderas del Mont Blanc a unos 4750m. Todos los pasajeros y tripulantes perdieron la vida en el fatal accidente. En 2013, un alpinista que exploraba el Glaciar de Bossons descubrió una caja de metal que contenía piedras preciosas (esmeraldas y zafiros). Años después el tesoro fue tasado y dividido en dos partes iguales entre el descubridor y el municipio de Chamonix. Lo que se ve en la foto es parte de una de esas mitades. 

Hemos comido en Le Monchu, un restaurante de comida tradicional muy bien decorado. Ha costado elegir sitio porque estaba todo bastante lleno, pero hemos acertado de pleno. No queríamos pedir ni fondue ni raclette (que nos gustan mucho, pero no para el viaje de vuelta) así que hemos tomado un par de platos sencillos que estaban muy ricos. 

El transfer al aeropuerto ha sido bastante puntual. Ya nos ha dicho el conductor que teníamos que darnos prisa o pillaríamos un bonito atasco a la entrada de Ginebra. Está claro que el concepto de hora punta es algo que persigue irremediablemente a los que nos movemos entre ciudades grandes.

Puerta de embarque lejos, pasillos rodantes laaaargos, jardinera y demás historias. Toda una odisea para finalmente salir puntuales y despedirnos de una escapada fantástica que, como era de esperar, se nos queda corta y con ganas de ver y hacer más, mucho más. Los Alpes enganchan y estoy segura de que volveremos más pronto que tarde. 

En fin… vuelta a la rutina y a deshacer la maleta.

Buenas noches!

Chamonix 2025 - 30 JUL (día 5)

Casualidad o no, el pronóstico de buen tiempo ha facilitado que esta mañana comencemos en Les Praz, justo donde lo dejamos ayer, aunque no nos hemos parado en Flégère sino en L’Index… a 2396m. Se suponía que hoy estaba todo despejado así que era el momento ideal para hacer la excursión que teníamos pendiente al Lac Blanc. Pero según íbamos subiendo en el telecabina nos hemos dado cuenta de que las nubes ya tenían pillado su sitio a esa altitud. Vamos, que hemos empezado la excursión con una niebla un tanto curiosa. Menos mal que luego se ha ido despejando y no hemos tenido problemas de visibilidad.

Había más gente de lo que imaginaba, pero no ha sido problema. Cada uno a su ritmo, haciendo fotos y disfrutando. Lo bueno de este camino es que aquí no se encuentra la saturación que se forma en el trayecto principal, el que empieza en Flégère. Además, está MUY BIEN marcado por dónde hay que ir (incluso en algún tramo han puesto flechas grandes en color amarillo y su sentido para evitar confusión). Ni que decir tiene que el hecho de tener los bastones nos ha ayudado bastante en determinados tramos. 

Las vistas han sido una auténtica maravilla. A unos diez minutos del final, ya nos hemos unido al camino principal… y a tooooda la gente que había tenido hoy la misma idea que nosotros. En fin. Al llegar arriba, al lago, hemos tenido la misma sensación de la otra vez: qué maravilla de colores, qué maravilla de entorno. Hemos buscado un sitio tranquilo para hacer fotos y para comer algo. Comparado con el viaje anterior, este año hay menos nieve en el lado sur (ya nos dijo el conductor del transfer que dos semanas antes habían tenido 38ºC en Chamonix… pfff). No me quejo: esto ha hecho que hayamos podido hacer la excursión de hoy. 

Para la vuelta creo que no hemos dudado mucho en deshacer el camino (por un momento se me había ocurrido volver por el camino ancho… con todo el mogollón de gente!). Telesilla, telecabina y autobús. Tras descansar un poco y cenar, hemos dado una vuelta por el pueblo. En la explanada del teleférico de L’Aiguille hay una exposición de la construcción del mismo, porque justo este año se cumplen 70 años. Leyendo los paneles y viendo las fotos te das cuenta de que aquellos tiempos eran muy muy duros y que los que hicieron posible que hoy subamos cómodamente a hacer las excursiones se merecen un verdadero reconocimiento. 

En fin, a dormir ya…

Buenas noches!

Chamonix 2025 - 29 JUL (día 4)

Antes de comenzar la excursión de hoy, hemos entrado en Technique Extreme, una tienda de deportes del centro donde (entre otras cosas) alquilan material deportivo de montaña. Llevábamos mucho tiempo rumiando la idea y, al final, nos hemos pillado unos bastones. Por 7€ / día tenemos la tranquilidad de poder estar en la montaña sin agobios. Son de buena calidad y lo único que tenemos que hacer es cuidarlos bien para que lleguen hasta el último día sin daño alguno (de otra forma… se quedan con la fianza que hemos dado!). 

Aceptamos el reto.

Como la previsión del tiempo parecía buena, nos hemos acercado hasta el teleférico de Brévent con la intención de parar en Planpraz y hacer el Grand Balcon Sud. Pero antes de llegar hemos sufrido (pero bien) la pequeña / gran cuesta del pueblo. Pfff… creo que nuestra mente había borrado este recuerdo para cuidar nuestra salud mental. Menuda “subidita”, por favor. 

Una vez arriba hemos comenzado a la altura de las nubes. Daba un poco de cosa no tener buena visibilidad pero luego el camino principal se distinguía bien así que no hemos tenido problema alguno. Conforme íbamos avanzando la mejoría era notable y las fotos nos han quedado casi mejor que con el cielo despejado. Sin queja alguna, oiga!

Hacia la mitad del camino es cuando nos hemos dado cuenta de que los bastones eran más que necesarios para poder salvar determinados tramos llenos de obstáculos. El Balcón Sur no tiene nada que ver con el Norte, ni en condición ni en tráfico (porque aquí no se regula la subida y, si hace buen tiempo, esto puede saturarse). Por cierto, si hoy hubiésemos querido subir a L’Aiguille habría sido imposible: ya no queda hueco hasta el sábado 2 de Agosto!! Y para el que no pueda subir, siempre tiene las vistas desde abajo o desde el otro lado del valle (que no están nada pero nada mal!)

Hemos terminado la ruta en Flegère, donde hemos parado a comer tranquilamente aprovechando que un par de hamacas del bar estaban libres. Después hemos bajado a Les Praz para pillar el bus de vuelta a Chamonix y ya en el hotel hemos descansado un rato hasta el momento de la cena.

Hoy sí que hemos cenado en La Fine Bouche (ayer no pudimos porque hay que reservar en persona o por teléfono… en fin). Nos habían dicho que teníamos que cenar en el primer turno, a las 18:30, y hemos cumplido como unos campeones. Pero lo importante ha sido que hemos pasado un rato estupendísimo comiendo solomillo con colmenillas y patatas que estaba para chuparse los dedos. Qué bien se come en Chamonix, madre mía.

Paseito agradable para bajar la cena y de vuelta al hotel. A ver si descansamos bien esta noche.

A dormirrrr…



Chamonix 2025 - 28 JUL (día 3)

Hoy sí que sí nos estaban esperando las nubes para descargar toda su energía sobre el valle y prácticamente sobre todos los Alpes. Imposible esquivar este frente tan activo. Desde que ha amanecido hemos estado con lluvia y con este panorama las opciones quedan bastante limitadas (más aún si es lunes y tienes muchos sitios cerrados por descanso). Todas las webcams mostraban un panorama bastante feo y gris pero había una que tenía algo muuuuy interesante: nieve!! Así que nos hemos preparado para la aventura invernal del punto más alto: L’Aiguille de Midi.

Afortunadamente hoy no había casi gente en la cola del teleférico y en menos de 5 minutos ya estábamos montados camino de la cima. Un ratito después ya hemos empezado a sentir esos -4ºC mientras la nieve caía con intensidad. Incluso en la terraza superior un miembro del personal estaba limpiando con una pala el suelo porque la cosa empezaba a ponerse seria. Hemos estado haciendo varias fotos, todas con fondo muy blanco y mucha nieve por todos lados. Por un momento parecía que habíamos viajado en el tiempo y estábamos en Diciembre o Enero.

Nos hemos echado unas buenas risas con tanto entretenimiento. Hemos visto además una pequeña exposición sobre escalada (la zona del video la hemos saltado porque los pocos sitios disponibles ya estaban ocupados). Y hemos terminado haciendo una parada técnica en la cafetería, como casi todos los allí presentes. Ni que decir tiene que esos cafés nos han sentado estupendamente (no digo nada ya del croissant que estaba… hmmm… ñam ñam!!)

Cuando hemos bajado al pueblo la lluvia seguía dándolo todo aunque poco a poco iba perdiendo intensidad. Hemos estado haciendo algunas compras y, tras descansar un poco, hemos dado una vuelta hasta la hora de la cena en Panier des 4 Saisons. Aquí ya estuvimos la otra vez y ha sido un gustazo repetir por todo lo alto sus platos de calidad. Nos hemos animado a pedir el menú del día: sopa de cebolla, ensalada (entrantes) y como plato principal salmón. Para terminar, helado y una pequeña tabla de quesos que estaba… bueniiiiisima. 

Ahora a ver si nos da tiempo a bajar la cena antes de dormir, jaja!!

Buenas noches!

Chamonix 2025 - 27 JUL (día 2)

Ayer terminé cruzando los dedos para que las nubes nos respetasen un poco y, como si todo se hubiera alineado, el día ha amanecido bastante tranquilo. La previsión decía que un frente se acercaba por el norte del valle así que no quedaba otra que apostar por la zona sur y empezar pronto la excursión. El objetivo: hacer el “Grand Balcon Nord” hasta Montenvers. Pero contábamos con un pequeño inconveniente inicial y es que sí o sí había que reservar el turno de subida del teleférico de L’Aiguille du Midi. Es increíble. Da igual que subas hasta arriba o no, hay que reservar turno. Esto mismo nos pasó la otra vez y ya vemos que no ha cambiado nada en todos estos años. Bueno si… ahora ya no dan fichas de plástico y se han pasado al papel térmico. 

Estábamos resignados a esperar los 30 minutos de rigor hasta que se nos ha ocurrido preguntarle a la que controlaba el acceso si podíamos adelantar la espera porque no queríamos subir hasta el mirador. Creo que ha visto que nuestra intención era sincera y nos ha dejado. Olé y Olé!! 

Importante: una vez en la parada de Plan de l’Aiguille, hay que salir por la puerta de la izquierda (junto a los WC) y llegar hasta el bar de color marrón. Allí hay un cartel que indica la dirección de Montenvers / Mer de Glace… pero no se indica por dónde llegar al camino principal. Todo está lleno de montículos, rocas y verde. No pasa nada, hay que seguir hacia abajo y en unos minutos se llega hasta el sitio correcto desde el cual se ve todo el valle. 

Hemos tenido mucha suerte porque no había casi gente en todo el trayecto. Ésta es una de las rutas más populares y gracias a la mala previsión meteorológica nos hemos librado del trasiego de senderistas dominicales. He de decir que en varias zonas nos hemos quedado un tanto atrapados en medio de las nubes de turno pero el viento ha hecho bien su trabajo y pronto hemos ampliado el campo de visión. 

Me ha gustado comprobar que he podido hacer sin problemas el trayecto recomendado tras la famosa bifurcación. Está claro que la vez anterior el calor me había machacado. Y llegar hasta Le Signal Forbes ha sido alucinante: las nubes parecían querer jugar con las montañas y los glaciares colindantes y nos han regalado un espectáculo visual único e irrepetible. Madre mía… que afortunados hemos sido!!!!

En la última parte de la ruta, la bajada hasta la estación de tren, nos hemos encontrado a muchos excursionistas en sentido contrario que obviamente habían decidido ir hasta allá para comenzar el Balcón (o parte de él) desde el otro lado. Cómo nos hemos alegrado de haber apostado por el madrugón y por la incertidumbre del teleférico!

Para cenar nos hemos acercado hasta el Akashon, un viejo conocido del anterior viaje al pueblo. Aunque esta vez… algo ha cambiado. Ya sé que en estos años han ocurrido muchas cosas (pandemia incluida!) pero bueno había que probarlo. Nos hemos pedido una burrata para compartir y luego de platos principales cordero y ternera. Lo que se ve en la foto es el plato más curioso (la carne es cordero pero esos dados amarillos son “panisse” - no, no son de patata sino de pasta de garbanzos! -. La comida estaba muy muy buena pero el hecho de tener que esperar tantiiiiiisimo entre un plato y otro ha sido desesperante. Pfff…

En fin… a ver si dormimos hoy rapidito. 

Buenas noches!!


Chamonix 2025 - 26 JUL (día 1)

Decir que uno tiene ganas de comenzar las vacaciones es algo demasiado tópico pero, justo hoy, es lo primero que se me ha venido a la cabeza cuando ha despegado el avión. Llevamos una temporada bastante alborotada e intensa en nuestros trabajos y necesitábamos más que nunca un descanso lejos de casa. Bienvenido sea!

Además hemos salido muy puntuales así que cuando hemos llegado al mostrador de nuestro transfer en Ginebra… les hemos pillado un tanto descolocados (creo que nos esperaban algo mas tarde, jajaja!). Por cierto, gracias a esto, nos han reasignado conductor y así hemos podido conocer a un chaval español que lleva trabajando para esta empresa casi un año y está encantado con la zona. Nos ha traído rapidísimo hasta Chamonix mientras nos recomendaba un montón de sitios y excursiones. Qué majete, por favor. Un saludo, Eduardo!

Tras el check-in y demás historias, nos hemos acercado hasta el stand del teleférico de L’Aguille du Midi y en una pequeña máquina de color blanco hemos pasado el QR que nos habían mandado para canjear el Mont-Blanc Pass (esto ya lo usamos en otro viaje y fue estupendo pudiendo subir todos los remontes y utilizar el autobús del Valle de manera ilimitada). Cuando compramos los pases teníamos dudas sobre la facilidad de este sistema, pero ya hemos comprobado que todo va bien, funciona sin problemas y en los pases están incluidos hasta nuestros nombres. Fantástico! Por cierto, si lo compras on-line con tiempo te hacen un pequeño descuento.

Terminamos el día tomando una raclette, que teníamos muchas ganas de probarla. Este plato típico de la región suiza de Valais consiste en poner un trozo de queso junto a una parrilla eléctrica portátil y, conforme pasan los minutos, éste empieza a derretirse. Y ese queso fundido se toma después con el resto de platos que se sirven en la mesa: patatas cocidas, embutidos, ensalada, pepinillos. Nos hemos puesto hasta arriba de comer. Menos mal que, OH SORPRESA, teníamos un invitado muy especial que nos ha ayudado con la cena (el hermano de P. - que se ha acercado desde Milán y pasará unas horas con nosotros -).

La anécdota curiosa del día: el camarero que nos ha atendido era griego y gracias a una pequeña conversación sobre ciudades bonitas, nos ha dicho que es de Nafpaktos (Naupacto). Con este nombre uno podría quedarse un tanto indiferente pero cuando nos ha comentado que allí hay una estatua en honor a Miguel de Cervantes… hemos atado cabos rápidamente. Porque esta pequeña ciudad la conocemos históricamente como Lepanto, su antiguo nombre veneciano, y esto ya si nos suena a la famosa batalla del S.XVI. Buscando luego fotos por internet parece realmente preciosa, así que queda apuntada para un futuro viaje.

Ahora toca descansar. A ver si mañana las nubes nos dan un descanso y podemos aprovechar bien la mañana.

Buenas noches!

Colorado 2024 - 23 NOV (día 7)

El otro día mencionaba que mucha gente venia al oeste del país en busca de oportunidades y hoy tengo que hablar de Adolph Kuhrs, un joven que en 1868 llegó desde Alemania a Nueva York en busca de un futuro mejor. No conocía el idioma pero sí sabía ingeniárselas para sobrevivir así que, tras varios intentos en la ciudad y después en Chicago, finalmente llegó a Denver para poner en marcha un negocio que conocía perfectamente: la elaboración de cerveza. Para entonces su apellido ya había cambiado a Coors y, lo que empezó en Golden como un pequeño negocio junto a las Rocosas, hoy es un imperio gigante conocido en todo el mundo.

Esta mañana hemos estado visitando la fábrica de cerveza Coors y nos lo hemos pasado genial. Por cierto, que al estar en un edificio donde hay trabajadores, hay que seguir un protocolo bastante específico, sin poder pasar bolsos ni mochilas. Al menos 15 minutos antes de la hora programada, hay que llegar al parking y allí pre-registrarse. Después hay que esperar en una zona techada al autobús lanzadera que te deja junto al edificio principal. Una vez allí, hay otro mostrador donde comprueban que tienes más de 21 años (que es la edad mínima legal para tomar alcohol). Y por último un guía muy simpático te lleva por salas y pasillos mientras cuenta la historia de cómo se elabora la cerveza y cómo su fundador llegó hasta donde llegó. 

Ah… que se me olvida! Durante los 90 minutos que dura la visita puedes probar hasta tres cervezas de las que se elaboran en la fábrica. Menos mal que hoy habíamos desayunado mucho a conciencia porque si no, salimos de la fábrica haciendo la croqueta…

Al salir de la fábrica hacía buenísimo (19ºC… increíble!), así que hemos dejado los abrigos en el hotel y nos hemos dado una vuelta por el centro, que estaba muy animado. Así hemos descubierto junto al río el Golden History Museum & Park, un museo que permite conocer la historia de este asentamiento, sus tradiciones, y algunos habitantes destacados. A nosotros nos ha gustado pero seguro que a los lugareños les resulta mucho más interesante. 

El museo tiene además una parte en exterior (al otro lado del río) donde se pueden ver algunos edificios de madera del S.XIX que, antes de que se derrumbaran, los trasladaron a este parque para que todo el mundo pudiera disfrutar de ellos. Por supuesto el interior está perfectamente conservado: sólo hay que mirar por las ventanas para quedarse maravillado ante los objetos de la época. Por un momento me he acordado de aquel pueblo fantasma que vimos hace ya unos cuantos años en otro viaje.

Para ser sábado por la noche aquí ha desaparecido la vidilla que había tan sólo unas horas antes. A lo mejor todos están en el concierto country que empieza en breve en uno de los bares de la calle principal. Nosotros no tenemos cuerpo para tanto espectáculo nocturno pero tampoco tenemos la ropa adecuada: todos los que entraban en ese local vestían con sombrero, cazadora y botas de cowboy. Qué cosas.

En fin, vamos a descansar que mañana nos espera un laaaaargo día por delante.

Buenas noches!


Colorado 2024 - 22 NOV (día 6)

A principios del S.XIX, lo que se conocía como Estados Unidos estaba en plena expansión hacia el Oeste. Poco a poco iba haciéndose con más territorios pero el proceso era lento y costoso. Cuando la ciudad de Santa Fe pasó a manos estadounidenses, su ubicación en la frontera hacía que llevar suministros hasta la zona fuese complicado. Se estableció entonces el “Santa Fe Trail”, una ruta comercial que partía desde la ciudad de Independence y que, además de atravesar llanuras áridas, cruzaba parte de Comanchería (territorio perteneciente a la tribu Comanche) con el consiguiente coste para el convoy. 

En mitad de esta ruta (y en la frontera con México) se estableció Bent’s Fort. Éste era un “trading post”, es decir, un asentamiento fortificado donde se intercambiaban bienes materiales y servicios. Aquí venían varias tribus para intercambiar las pieles de bisonte por textiles ingleses, los comerciantes podían conseguir munición para continuar su camino y las carretas podían arreglarse después de tanto traqueteo por las llanuras. Lo importante era hacer negocio y daba igual la procedencia del viandante. Si no sabías el idioma, te hacías entender por signos. El fuerte ofrecía comida, alojamiento y, por supuesto, protección ante los diferentes elementos. 

La visita ha sido muy instructiva e interesante. Era un tour guiado y, junto con otro lugareño, nos han explicado todo estupendamente. 

Por cierto, el fuerte que vemos hoy es el resultado de una reconstrucción de los años 70. Con la expansión del ferrocarril el fuerte se había abandonado y no quedaban más que las ruinas. Qué bien que se decidiera levantar de nuevo con los testimonios que dejaron muchos de sus usuarios en sus respectivos diarios. 

Tras la visita, hemos empezado el viaje hacia el norte parando, eso sí, en Pueblo para comer. Lo que no esperábamos era pillar tanto tráfico en la zona de Colorado Springs y, sobre todo, en Denver. Quizá es que es viernes. O quizá es que siempre es así a esa hora. En todo caso, cuando hemos aparcado en Golden estábamos con mucho cansancio encima. 

Por suerte hemos encontrado un pequeño local de comida argentina que nos ha subido el ánimo. Sus pequeñas empanadas nos han sabido a gloria (diría que son las mejores que hemos probado hasta ahora!). San Telmo Market & Deli ofrece productos argentinos recién hechos pero también puedes comprar refrigerados, mate y hasta ropa de la selección argentina de fútbol. Todo un descubrimiento!

En fin, vamos a descansar que ya toca

Buenas noches!