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Irlanda 2025 - 26 SEP (día 7)

Después del jaleo de ayer para encontrar la habitación (este hotel tan moderno requiere dotes de orientación nivel experto), hoy teníamos claro los pasos a seguir para no llegar tarde al vuelo. Vale, exagero un poco, pero es que los carteles y las indicaciones deberían ser más amables con aquellos que pasamos la noche en un hotel de aeropuerto. Nuestra idea era ir andando hasta la terminal pero como hemos coincidido (sí, “casualmente”) con el shuttle en la puerta, ha sido todo casi instantáneo. Es decir, dejar las maletas al conductor, subir al autobús, sentarse, mirar el móvil, curva, recta, curva y, tachán, llegar a la terminal. Si me descuido me quedo sin foto!

Una vez dentro del aeropuerto ha sido fácil orientarse (señores del hotel, aprendan un poco cómo se hacen las cosas). En el control de equipajes tampoco hay que sacar líquidos ni equipos electrónicos, así que hemos conseguido llegar con un margen bastante amplio a la puerta de embarque. No ha sido así para la pobre chica que estaba llorando en el mostrador: creemos que había llegado tarde para el embarque del vuelo anterior a París y, con la puerta cerrada, ya poco había que hacer. Para evitar estas cosas… hay que salir siempre pronto de casa o del hotel!

Nuestro vuelo ha sido bastante tranquilo. Tanto que, cuando hemos querido darnos cuenta, ya estábamos aterrizando. Nos traemos muchos recuerdos vividos, muchos paisajes preciosos (gracias nubes irlandesas por respetarnos tanto) y muchas ganas de volver. Lo que no nos hemos traído son los fantásticos bastones cortesía de LIDL que por 14€ nos han ayudado durante las excursiones. Se los hemos regalado a mi amiga K. porque como equipaje de mano no nos dejan subir con ellos al avión. Espero que pueda disfrutarlos tanto como nosotros.

Ahora toca lo de siempre, deshacer la maleta y demás mientras suena, indiscutiblemente de fondo, nuestra banda sonora del viaje: ENYA. Pues nada… a topeeeee… [música aquí]


“So the world goes round and round
With all you ever knew
They say the sky high above
Is Caribbean blue”


P.D: Qué bonita ENYA más allá de Orinoco Flow!!! :D

Irlanda 2025 - 25 SEP (día 6)

Tantos días haciendo base en Arklow y aún no lo habíamos pateado. Pues nada, hoy tocaba conocer nuestro pueblo del sur del condado de Wicklow. O, al menos, intentarlo un poco, porque entre otras cosas queríamos ver la preciosa iglesia anglicana que todos los días distinguimos desde la distancia y, vaya, estaba cerrada. Afortunadamente la iglesia católica del otro lado de la calle principal estaba abierta y con evento: los niños de la escuela vecina celebraban el comienzo del curso escolar. Muy simpático ver a unos cuantos pequeñajos cantando “it’s me, it’s me who builds community…

La N11 nos ha llevado hasta Bray, donde mi amiga K. nos esperaba con los brazos abiertos después de… uff, 8 años sin vernos en persona! Aunque tenemos mucho contacto gracias a la mensajería instantánea y a las redes sociales, es siempre mucho mejor verse en persona y compartir una buena comida. Porque aquí nuestra anfitriona nos ha preparado un estofado irlandés que estaba buenísimo y, de postre, esta pavlova que se ve en la foto. Nos habría gustado estar más tiempo juntos pero le esperaban en el trabajo a las 5PM. La hemos acercado en coche y allí nos hemos despedido hasta la próxima, sea donde sea. 

No habíamos tenido en cuenta que más o menos a esa hora la M50 de Dublin se atasca de mala manera (es la hora punta de salida del trabajo!!). Cuando hemos visto en el GPS que había más de 35 minutos de retención nos hemos echado las manos a la cabeza. Teníamos margen para devolver el coche pero… ¿a quién le apetece quedarse atrapado entre tráfico foráneo? 

Por una vez el GPS ha dado con la solución ideal: atravesar la ciudad por la carretera junto a la costa. Aunque creo que con las prisas no habíamos leído bien la “letra pequeña” de la sugerencia porque hemos tenido que pagar un par de peajes (para cruzar el puente y para meternos en un túnel subterráneo). Visto lo visto, no nos ha dolido mucho. En casos así casi que merece la pena pasar por caja, hacer el viaje con menos coches alrededor y tener mejores vistas. 

Hemos ido primero al hotel para registrarnos y dejar las cosas en la habitación. Luego hemos llenado el depósito de gasolina y hemos devuelto el coche sin mayor problema. El shuttle nos ha dejado en la T2 (desde donde saldremos mañana) y de ahí hemos ido andando al hotel (porque está a 5 minutos andando).

Ha sido un día sin mucha naturaleza pero muy intenso igualmente. A ver si podemos descansar bien en este hotel porque mañana toca madrugar bastante.

Buenas noches!

Irlanda 2025 - 24 SEP (día 5)

Caminando, que es gerundio.

Y en un paraje de confianza. Porque, como no podía ser de otra manera, hemos vuelto a Glendalough para hacer una de las rutas más famosas del parque. Supongo que en verano, además, será una de las más concurridas. Pero ahora mismo las condiciones han sido óptimas, sin demasiada gente y parando a hacer fotos a nuestro ritmo.

La ruta en cuestión es “Spinc y Glenealo Valley” (en los mapas, la ruta de color blanco). Es un sendero circular que permite tener buenas vistas del Valle pero, en vez de hacerlo en sentido horario (que parece que es el recorrido oficial) lo hemos hecho al revés y… ha sido la mejor decisión que podíamos haber tomado. Hemos dejado el coche en el aparcamiento de Upper Lake (5€) y desde allí hemos bordeado el lago por una zona boscosa preciosa hasta el fondo del Valle, para luego subir por una especie de escalones de piedra hasta donde estaba el límite de la antigua presa llegando finalmente al pequeño puente que cruza el río. 

Hasta este punto hemos estado prácticamente solos. Tras dejar atrás los límites de piedra, nos hemos adentrado en una zona de barro y vegetación bastante alta pero, Oh maravilla!, aquí sí que estaba bien pensada la solución: unos tablones de madera perfectamente ensamblados salvaban el terreno y permitían llegar hasta la parte alta del Monte Spinc. Incluso tiene en algunas zonas un par de tablones extra para permitir con mayor comodidad el paso de personas en los dos sentidos. De hecho, los hemos usado un par de veces porque a partir de esta zona ya sí nos hemos empezado a cruzar con bastante gente (los que habían empezado la ruta en el otro sentido, claro).

También nos hemos cruzado con ovejas y con muchísimos ciervos. Son preciosos. Estaban pastando o tomando el sol, sabiendo que los excursionistas no nos salimos del camino de madera (más nos vale!). En un momento dado, mientras estábamos haciendo fotos, a una distancia no muy lejana nos ha pasado un grupo de seis o siete ciervos. Me sorprende cómo se mueven con agilidad por toda esa maraña de hierba alta y lodazal sin quedar atrapados. Nosotros no duraríamos ni un par de metros sin atascarnos. Fijo.

Pero nuestro sendero no terminaba en la Ciudad Esmeralda de Oz, sino en un entramado de vallas con carteles enormes indicando que había que desviarse hacia la derecha porque estaban de obras (léase “estamos arreglando el camino que tanto os gusta”). Así que un simple trayecto de 10 minutos se ha convertido en un desvío de 40 / 45 minutos con bajadas y subidas bastante pronunciadas. Ufff… esto sí que ha sido un reto. Al menos, en nuestro sentido y con bastones, era más llevadero pero los excursionistas del sentido contrario tenían unas pendientes muy muy exigentes. Hemos visto a más de uno pasarlo realmente mal. 

La parte final del camino ha sido muy llevadera, volviendo a zona boscosa y caminando cerca del rio (en temporada alta esto seguro que está hasta arriba de gente). 

Contentísimos con todo lo que habíamos hecho, nos hemos montado en el coche con una sonrisa de oreja a oreja. Esto era justo lo que necesitábamos para ponerle punto y final a nuestra aventura en las Montañas de Wicklow. 

Tras llegar al hotel y prepararnos, hemos cenado en The Pottery, donde nos esperaba una cena estupenda con vieiras de entrante y luego un par de platos de pollo (y algo más, jaja) y pasta con cangrejo salvaje (o algo así). De postre, el “lemon posset” que se ve en la foto (que para entendernos sería como una pequeña tacita de natillas de limón acompañado de palmeritas). Estaba muy bueno!!

Ahora a dormir. Que el día ha sido muy intenso y hay que descansar urgentemente.

Buenas noches!

Irlanda 2025 - 23 SEP (día 4)

Como un viejo amigo de toda la vida, un libro de cabecera o el arco iris después de la lluvia: Glendalough es uno de los parajes que nunca defraudan. He estado aquí varias veces y, casi siempre, con mal tiempo. Y aún así hay algo en el ambiente que te atrapa y te hace querer quedarte un poco más.

Fundado por San Kevin en el S.VI, este asentamiento comenzó como un modesto lugar donde el renombrado ermitaño impartía sus enseñanzas diarias. Conforme pasaron los años (y ya después de su muerte), aquello dió lugar a uno de los enclaves monásticos más importantes de la Edad Media en Irlanda. Para entonces ya contaba con varios monjes, muros de protección, un pequeño poblado anexo y acceso a una de las rutas comerciales más importantes del país. A pesar de los continuos intentos de saqueos, los monjes consiguieron mantenerse hasta que llegaron las consecuencias de la invasión Normanda en Inglaterra y se redistribuyeron las tierras eclesiásticas. Los monjes fueron obligados a marcharse a Dublin y la zona cayó en el olvido (también los ingleses quisieron dejar su huella y arrasaron con todo lo que pudieron - y en años posteriores, gracias a nuestro “queridísimo” Enrique VIII, todo lo que se asociaba a la Iglesia Católica tenía los días contados, pfff…)

Cuento todo esto porque es importante entender cómo algo de este calibre termina hoy en estas condiciones. Las decisiones políticas de la época (como las de ahora) son siempre cortoplacistas y sin analizar bien las consecuencias a largo plazo. Es que si no hubiese pasado esto, hoy estaríamos visitando un enclave único en vez de las ruinas de un pasado brillante. Y esas torres redondas tan características no serían sólo un debate sobre su uso (campanario, almacén,…) sino que tendríamos muy claro para qué servían realmente. 

En fin, que me lio. Glendalough, qué bonita eres. Hoy hemos visto el centro de visitantes (con su correspondiente video informativo), la zona eclesiástica y después hemos hecho una ruta por el valle (que aquí hay unas cuantas y los caminos están despejados y MUY bien indicados por un sencillo código de colores. El final de esta ruta termina en las ruinas de lo que fue en su día un pequeño pueblo minero. Resulta que alguien avispado montó a principios del S.XIX una explotación de plomo en el valle que estaría abierta hasta bien entrado el S.XX. Aquí llegaron a vivir hasta 70 personas incluidos mujeres y niños. Mirando bien lo que queda en pie no quiero ni imaginarme lo que sería levantarse aquí todos los días rodeado de todo ese tinglado de ruidos, maquinaria infernal y gente cansada con el cuerpo y los pulmones al límite.

Y ¿dónde hemos cenado hoy? Pues en The Old Ship Inn, exactamente igual que ayer. Porque no hay nada mejor que tratar con cariño tanto a parroquianos como a foráneos y precisamente la recompensa es que volvemos a repetir. 

Por cierto, se me olvidaba comentar la anécdota del día. Mientras esperábamos para entrar en el centro de visitantes, P. le ha preguntado a uno de los trabajadores algo sobre Glendalough y, Oh sorpresa, resulta que habla español muy bien porque estuvo de Erasmus en Córdoba, conoció allí a la que hoy es su mujer y estuvo luego viviendo 12 años en España. Increíble!!!

Buenas noches!!

Irlanda 2025 - 22 SEP (día 3)

 

You can’t always get what you want  
You can’t always get what you want…


Así empezaba aquella famosa canción de los Rolling Stones. Ay. Cuánto me he acordado hoy de ella. Pfff. Porque nos hemos levantado pronto, con toda la intención del mundo para llegar a primera hora al aparcamiento de Glenmacnass Waterfall, y cuando llegamos allí… esto… ¿dónde está el sendero a seguir? ¿Hola? Es que no dábamos crédito. Por supuesto, no teníamos cobertura de ningún tipo para buscar en internet. No había carteles informativos, ni siquiera un triste poste ni nada de nada. Es como si el camino en cuestión hubiese sido borrado (o más bien devorado) por una espesa vegetación de más de medio metro que lo cubría absolutamente todo. Un Jumanji amenazante del que podía salir cualquier cualquier criatura salvaje. Bueno… dejémoslo en tranquilas ovejas que pastaban a sus anchas mientras analizaban nuestra perplejidad. 

… But if you try sometimes 

Well, you might find

You get what you need…

Entonces nos ha venido la iluminación: si no encontramos el sendero, nos inventamos el nuestro. Dicho y hecho, nos hemos puesto a andar por el único camino disponible, el de coches y bicicletas, el de asfalto y, a partir de ese momento, el nuestro. Y como si fuésemos los protagonistas de nuestra propia historia novelada, nos hemos dado una caminata buenísima. Los pocos conductores con los que hemos coincidido nos han saludado, como dándonos ánimos. Divertidísimo! Creo que ha sido lo mejor que hemos podido hacer. Por cierto, desde esa perspectiva nos hemos dado cuenta de que casi todo el terreno estaba completamente saturado de agua por las lluvias de las últimas semanas así que, de haber existido un camino despejado, éste habría estado hecho un auténtico lodazal.

Después de comer, hemos vuelto al hotel por la carretera más increíble por la que hayamos conducido jamás, con cambios de rasante de auténtica locura y unos árboles en el lateral cuya parte superior se juntaba a modo de túnel natural. Qué pasada. Para posteriores referencias, se trata del tramo entre Copse y Ballyhad Lower, tras haber dejado Rathdrum en dirección Glendalough, de Sur a Norte. Y, sí, esto hay que experimentarlo al menos una vez en la vida!!


Como teníamos tiempo, nos hemos acercado hasta el estanque de patos de Arklow que está cerca de la costa y hemos estado paseando por allí. Hay un par de rutas para aquellos que quieran estirar las piernas a la sombra (todo está lleno de árboles) y también hay una zona para hacer ejercicio al aire libre (estiramientos, elíptica, etc). Para ser un pueblo de poco más de 14.000 habitantes, está muy bien pensada esta zona junto al mar.

Terminamos el día con otro par de Guinness (por supuestísimo!) y un par de platos calientes de pollo y pescado. Hemos comido super bien en The Old Ship Inn, donde uno de los camareros, después de preguntarnos por nuestro país de procedencia, se ha puesto a decir frases en español (muy bien pronunciadas, por cierto). Que además haya dicho “hasta luego” en vez de “adiós” es señal de que conoce el idioma más allá de nivel turista, jeje!

En fin, a dormir ya!!

Buenas noches!

P.D: Para los curiosos, la canción de los Rolling Stones es “You can’t always get what you want”

-> traducción: “No siempre puedes conseguir lo que quieres / no siempre puedes conseguir lo que quieres / pero si lo intentas, a veces, es posible que encuentres / justo lo que necesitas”

 [PINCHA AQUÍ PARA VÍDEO]

Irlanda 2025 - 21 SEP (día 2)

Sin prisa por levantarnos después de la paliza de ayer, nos hemos puesto en marcha un poquito tarde para lo que suele ser habitual en nosotros. El Parque Nacional de las Montañas de Wicklow nos pilla a una media hora del hotel y teníamos ganas de hacer hoy una ruta por ahi. Cuando hemos llegado hasta la zona de aparcamiento (que estaba bastante concurrido) nos hemos dado cuenta de que las condiciones para caminar no eran las mejores: muchísimo viento y, por tanto, sensación térmica bastante baja e incómoda. Así que, después de pensarlo bien, hemos decidido aceptar la situación, dejarlo para otro día y buscar un plan alternativo sobre la marcha.

Lo bueno de conducir por la Irlanda rural es que los trayectos son muy agradables y preciosos. Ha sido muy entretenido acercarnos hasta el pequeño pueblo de Hollywood, sí, “Hollywood”, el original y el que dió nombre al famosísimo barrio de Los Angeles. De aquí salió en 1850 Matthew Guirke, un hombre que huía de la devastadora “Great Famine” (la gran hambruna irlandesa) y que cuando tuvo la oportunidad de nombrar un asentamiento en California eligió su pequeña localidad natal. 

Aquí comienza uno de los caminos de peregrinación del país, St Kevin’s Way, que termina en Glendalough, pero por aquí también pasó una de las etapas del Tour de Francia en 1998 (casualmente… estaba por estas tierras en ese año, así que lo sé de buena tinta!). Fue precisamente a raíz de este evento que los lugareños quisieron darse a conocer y colocaron unas letras muy grandes, imitando a las que hay al otro lado del charco, con el nombre del pueblo. Es gracioso verlas rodeadas de vacas y de pasto verde pero las fotos quedan muy simpáticas.

Aquí también hemos visto esta mítica cabina de teléfono irlandesa. Hoy está muy alejada de su cometido principal (como en casi todos los países, vamos) y en este caso concreto sirve como escaparate / vitrina de información turística - gracias a esto nos hemos enterado de que esto es algo más que siete calles que se cruzan y que aquí se han rodado escenas de varias películas. En una localidad con escasos 100 habitantes creo que estas cosas son las que te ponen en el mapa nacional e internacional. 

Bien por su iniciativa!

De vuelta a Arklow, hemos cenado en Christy’s, otro pub cercano al de ayer. Se nota que hemos llegado pasada la hora punta porque estaba muy muy tranquilo. Hemos pedido un par de platos y un par de pintas (imposible resistirse). La carne estaba buenísima. 

Ya sólo estaría genial para terminar el día que los huéspedes del hotel se portasen mejor y no montaran tanto escándalo como el de anoche. Entiendo que podrían ser los invitados de la boda y que había mucho que celebrar… pero esa educación dónde queda, por favor…

Hale, a dormir ya.

Buenas noches!





Irlanda 2025 - 20 SEP (día 1)

En estos tiempos tan modernos donde todo son estadísticas, números y demás gaitas (además de videos cortos instantáneos), me voy a sumar a la moda de los rankings. Y todo porque, si tuviera que hacer una lista con los 5 madrugones más tremendos para pillar un avión, el de hoy sería definitivamente… el número uno!!! No sólo porque el vuelo ha sido a primera hora, sino porque además se juntaba una huelga de personal de seguridad. Total, que hemos dormido nada y menos, para llegar con el cuerpo del revés al aeropuerto y darnos cuenta de que compartíamos penas con mogollón de sufridores que habían pasado por la misma tortura. Menos mal que una vez estás en vuelo y miras por la ventanilla todo se diluye. En fin.

Hace mucho tiempo que no alquilamos coche en el pais y se nota que muchas cosas han cambiado. La recogida del vehículo es mucho más cómoda y la tecnología permite cosas que antes, con tu mapa de papel, no podía ni imaginar. Otra cosa es que luego el teléfono enganche o no con el coche (menudo jaleo nos ha liado el Qasquai antes de salir del parking - por suerte, somos dos y nos vamos a terminar apañando con mi maravillosa colaboración de copiloto pro-activo… pfff)

Tras unos minutos de adaptación a las indicaciones del GPS en este país (que no son tan estupendas como en el nuestro), hemos llegado a Powerscourt, uno de los sitios más famosos del sur de Dublin. La verdad es que el día no acompañaba mucho pero, quizá por eso, haya sido buena elección (así hay menos probabilidad de sufrir aglomeraciones). De hecho, no hemos tenido ningún problema de acceso ni de aparcamiento. La zona de la cascada, la más alta de Irlanda, estaba tan despejada que costaba creérselo. Puede que las fotos no hayan quedado tan bonitas pero las nubes también tienen su encanto. 

En cuanto a la casa y los jardines la verdad es que está todo muy cambiado. La última vez que estuve aquí, hace más de 20 años (cojú cojú), en la zona interior no había tiendas de ropa artesanal ni tampoco estaba la zona acristalada de jardinería. En cuanto a los jardines en sí, siguen tan bonitos y majestuosos como siempre, aunque he echado de menos un pequeño puente de madera de color rojo en la zona japonesa. No sé si se fue a la porra definitivamente porque todos queríamos hacernos fotos allí. Hmmm, investigaremos!

Cuando hemos llegado a Arklow, nuestra base de operaciones del viaje, ya estaba lloviendo. Nos hemos librado de la lluvia milagrosamente hasta justo ese momento, así que no podíamos quejarnos. De lo que no nos hemos librado es del jolgorio que hay en todo el edificio porque hoy se celebra aquí una boda. Y como todo el mundo está a tope con los festejos ya veremos si la noche promete o no. Pfff. De momento hemos recargado pilas en The Old House con una estupenda comida acompañada de estas impresionantes pintas de Guinness. Pero qué maravilla, por favor. Cuánto tiempo sin probarla!!!

Hale… a ver si nos dejan dormir los vecinos. 

Buenas noches!


Dublin 2017 - 27 AGO (dia 3)

Terminamos el finde con una visita pendiente desde hacía muchos años: la destileria Jameson de Bow St. Bueno, pendiente para P., porque yo ya estuve aquí hace 15 años y recordaba una visita guiada muy interesante donde aprendías cosillas sobre la historia de de la marca, el procesado de whisky irlandés y al final tenías una especie de barra libre donde poder tomar el preciado licor tranquilamente. Los niños tenían zumo asegurado, así que tampoco había problema para ellos. Pero está claro que alguien ha decidido modernizar la visita en todos los aspectos y, desde mi punto de vista, se ha cargado un poco el espíritu inicial que conocí en su día.

Y es que ahora se centra casi todo en la famosa cata de whisky del final (mejor sin niños, obviamente), con lo que da la sensación de que a nadie le importa ya saber cosas sobre el procesado de licor, por ejemplo. Los grupos son grandes, los guías hablan rápido y parece que quieren terminar cuanto antes... para su siguiente tour. De todas formas, nos lo hemos pasado bien (K. se ha acercado también para hacer la visita con nosotros), hemos aprendido a diferenciar diferentes procesados (americano, escocés, irlandés) y los tres hemos coincidido que el mejor es el irlandés.Pero por goleada. Lo siento Johnnie Walker y Jack Daniels, pero no tenéis nada que hacer!!

Al final de la visita te dan un whisky a elegir entre solo, con hielo, o combinado con ginger ale y lima. Hemos elegido esta última opción y, sin quererlo, hemos descubierto una combinación estupenda para pedir en futuras ocasiones. Muy rico, oiga!!

De vuelta al centro hemos parado a comer en un pub de Temple Bar (que, cómo no, estaba saturadísimo de gente): The Old Storehouse. Los tres hemos pedido bangers & mash o, lo que vienen siendo salchichas de cerdo con pure de patatas y salsa espesa de cerveza. Puede parecer un plato simple, pero estaba bueniiiiisimo. Para acompañar, como bien se ve en la foto, una pinta de Guinness, y de postre, un cheesecake de Baileys. Una despedida perfecta para un finde perfecto.

Me da mucha pena dejar la ciudad que un día me acogió con los brazos abiertos, con su "Céad míle fáilte!" (cien mil bienvenidas!) y me enseñó que había vida "más allá de la comarca", pero se que volveremos tarde o temprano y disfrutaremos tanto o más que el primer día.

Una vez más, gracias por todo!!

...

P.D: Hablando con K. he recordado otra canción que siempre me ha gustado y que está muuuuy ligada al espíritu del país. No podía dejarla pasar... early in the morning! - Venga, a cantar todo el mundo!!!!





"Way hay and up she rises
Way hay and up she rises
Way hay and up she rises
Early in the morning!!!!"

Dublin 2017 - 26 AGO (dia 2)

Puede parecer una broma, pero prometo que es cierto: esta mañana hemos visto una exposición de Vermeer en la National Gallery de Dublin y tan sólo la semana pasada nos enteramos de que estaba por aquí. Toma ya. Cuando compramos los billetes de avión hace mogollón de meses no teníamos ni idea de cómo íbamos a organizar el fin de semana y ahora, casualmente, nos encontramos este regalazo. Ole y ole. 

La exposición está muy bien organizada y, a diferencia de otras que hemos visto, aquí te dan un fantástico librito explicando todos y cada uno de los cuadros. Hay 60 cuadros en total, 10 de Vermeer, y esta vez hemos visto 3 por primera vez. El día que terminemos la famosa lista vamos a hacer una fiesta, jaja! (para el que no lo sepa, hay sólo 35 cuadros - uno desaparecido / robado - y otro que se pone en duda... que sí hemos visto)

Al salir de la exposición, hemos pasado por unas cuantas tiendas de regalos y souvenirs y, de repente, nos ha dado la impresión de que teníamos que volver al kilómetro cero de la bebida nacional irlandesa: la Guinness Storehouse. Así que, nos hemos pillado un taxi y nos hemos plantado en St James Gate como unos campeones.

Muchas cosas han cambiado desde la última vez, especialmente el tema de gestión de entradas (ahora puedes comprarlas en una máquina para agilizar la cola) y en la exposición por dentro. Vamos, que se nos han vuelto muy modernos y futuristas, pero sin perder su esencia. Además han habilitado unas zonas estupendas donde poder disfrutar tu pinta de Guinness incluida en la entrada. De hecho, recomiendo hacerlo en la "Guinness Academy", donde te explican muy bien cómo tirar la cerveza correctamente y luego puedes tomarla sin prisas en las maravillosas mesas de la sala. Lo que no recomiendo para nada es el saturadísimo Gravity Bar de la parte superior, porque la experiencia puede resultar bastante agobiante. 

De vuelta en el hotel (había que dejar las compras), teníamos varias opciones, pero como las nubes se estaban disipando bastante, nos hemos animado a coger el DART y por 6 euros hemos pillado un i/v hasta Howth, el famoso pueblo pesquero del norte de la Bahía de Dublin. 

Aquí el viento casi termina con nosotros. Nos hemos acercado hasta el faro, hemos hecho un montón de fotos al atardecer, pero ya no hemos podido continuar hasta los acantilados. Mejor en otro momento más tranquilo. 

Desde que uno pisa el pueblo, ya empieza a oler a comida. Casi todos los locales junto al puerto y el paseo marítimo son restaurantes, así que hay que hacer un esfuerzo titánico para no parar en el primero a picar algo. Todos tienen buena pinta, pero nosotros nos hemos alejado de esta primera línea y hemos terminado cenando en The Abbey Tavern. Hemos tomado salmón con verduras y puré de patatas, y gambas rebozadas con ensalada y patatas fritas. Todo muy rico, aunque han tardado un buen rato en traerlo. Menos mal que no teníamos prisa, jaja!

La vuelta a Dublin ha sido un tanto extraña (un par de parones en medio de la nada, y aún seguimos sin saber qué habrá pasado), pero hoy creo que vamos a caer como troncos y no vamos a oir nada del jolgorio que tienen montado en las calles vecinas.

Night night!!

P.D: nos han puesto para desayunar algo que no habíamos probado nunca: "potato farl". Es un pan de patatas, muy típico de Irlanda. Muy rico! Dejo aqui la RECETA que empieza con unas interesantes líneas en inglés (lo copio por si el enlace desaparece en un futuro): "The word farl originates from the Gaelic word fardel meaning four parts. These potato griddle breads can be made with leftover mashed potatoes too. Serve hot with a little butter and salt, or fry them alongside soda bread as part of an Ulster Fry-up"

Dublin 2017 - 25 AGO (dia 1)

En mis años tontorrones de adolescente desorientada, la vida me puso delante un viaje de estudios a Irlanda. "Le vendrá muy bien", dijo la profesora de inglés en su momento. Yo no era consciente entonces de lo que eso iba a suponer, pero está claro que hay un antes y un después de ese vuelo. 

Muchas cosas han cambiado desde entonces, pero la ciudad sigue teniendo ese olor característico y ese indudable encanto imposible de describir.

Hablando de cambios, al loro con lo que nos hemos encontrado en este vuelo: entretenimiento via WIFI totalmente gratuito. Me parece una gran idea y, aunque la oferta se queda un tanto escasa, cumple bien su papel. Qué bueno es llevar siempre unos auriculares encima, jeje!

Excepto el pequeño retraso inicial (por culpa de unas maletas sin dueño), hemos hecho el vuelo sin problemas. A la salida de la T1 ya hemos visto la parada del AIRLINK 747 que nos iba a llevar al centro en 45 minutos por 12€ i/v. Imposible superar la oferta.

A las 7:30pm nos esperaba nuestra amiga K. para cenar en Café en Seine, un francés decorado con un gusto exquisito, al estilo de los locales parisinos de principios del S.XX pero con un toque bastante original. Entre otras cosas, hemos tomado este fantástico plato de merluza con ñoquis. Que ricoooo!! 

Cuando hemos terminado la cena, en la parte inferior del local ya se veían las luces de discoteca - probablemente se acercaba la hora del relevo de clientes y en breve cientos de enérgicos dublineses iban a invadirlo todo. No es que seamos abueletes, pero tenemos el cuerpo bastante cansado tras una semana agotadora de trabajo y nos hemos ido tranquilamente a acompañar a K. al autobús.

A ver qué tal pasamos la noche. Parece que nos encontramos en plena zona de jaleo nocturno y más vale que las ventanas nos protejan bien del ruido ajeno.

Night night!

Dublin 2014 - 25 MAY (dia 3)

No lo había comentado pero en este hotel hay un camarero que es español. Ayer nos saludó y nos recomendó cosas del buffet del desayuno. Asi que hoy le hemos devuelto el saludo y P. le ha preguntado por el partido de anoche. Pero a juzgar por su cara, parece que hemos topado con un anti-merengue en toda regla, ay ay ay!! 

Tras hacer el check-out hemos vuelto a ver a otro ejército de fans de los "One Direction" a la puerta del hotel. Parece ser que no funciona bien la comunicación entre las seguidoras porque imagino que, de haber sabido lo del plantón de ayer, hoy no estarían perdiendo el tiempo de esta manera (ni jugando al despiste con los trabajadores del hotel - ojito, que nos hemos encontrado a unas cuantas merodeando a lo Sherlock Holmes por la zona de las habitaciones!!).

Como el tiempo había mejorado bastante, había mucha gente en la calle. Grafton St estaba imposible (y para colmo sigue con otro tramo de obras... pfff), asi que hemos evitado la zona callejeando por las callecitas paralelas. Todo un acierto! 

Luego nos ha entrado el ataque nostálgico y hemos terminado comiendo en O'Neills, uno de nuestros pubs favoritos. Su buffet (en la planta de abajo) es muy variado y de muy buena calidad.  Hemos pedido salmón y pollo y todo estaba riquísimo!!

Por cierto, queda comprobado que aquí lo que se lleva son las televisiones enormes por todos lados... y siempre con algún evento deportivo. Hoy no tocaba futbol sino Formula 1. En fin.

Trayecto al aeropuerto de vuelta, embarque rápido y en nada ya estabamos volando. Salimos con nubes de Dublin y resulta que en la península también teníamos el mismo panorama. Nos ha dado la risa, pero despues de estar estos dias a 13ºC, no nos importaba continuar con el fresquito un poco mas. Después de todo, en un abrir y cerrar de ojos estaremos sufriendo temperaturas altísimas. 

De camino a casa, y tras comentar las cosas mas relevantes de esta pequeña escapada, hemos llegado a la conclusión de que Dublin es una de las ciudades mejor equipadas en WIFI gratuito: tiendas, pubs, restaurantes, el aeropuerto... y hasta en la propia calle!!! Pensábamos que esto sólo ocurría al otro lado del charco y resulta que tenemos algo casi mejor al lado de casa. Definitivamente, así da gusto viajar! 

Buenas noches! :)

Dublin 2014 - 24 MAY (dia 2)

Lo que se ve en la foto es sólo una pequeña muestra de lo que nos hemos encontrado a la salida del hotel esta mañana: un ejército de adolescentes, cámara en mano, con ganas de pillar a algun componente de la boyband "One Direction" que, casualmente, se alojan aquí este fin de semana. Obviamente, no teníamos ni idea, pero está claro que en una ciudad como ésta debe de ser fácil descubrir dónde se alojan los famosos de turno. El grupo va a dar tres conciertos este fin de semana, asi que nos tocará sentirnos observados cada vez que crucemos la entrada principal del edificio! Por cierto, las pobres estuvieron esperando un montón para despues descubrir que sus ídolos habían salido por la puerta trasera... ohhhhh!!!!! 

En fin, nosotros teníamos planes mas interesantes para el resto del dia. Para empezar, visita pendiente desde casi el primer viaje a la ciudad: la catedral de San Patricio. Según dicen, aqui se encontraba un pozo con cuya agua San Patricio bautizaba a los paganos recién convertidos al cristianismo. 

Aquí también está la tumba del escritor Jonathan Swift (autor de "Los Viajes de Gulliver"). No es casualidad: el autor fue deán de la catedral durante mas de 30 años. 

Justo en la parte trasera del recinto de la catedral se encuentra la Marsh's Library, la primera biblioteca pública del pais, fundada en el S.XVIII y que aún funciona como tal! Aqui no suele haber casi turistas, con lo que la visita se hace aún mas agradable.

La biblioteca conserva todo su mobiliario original (las estanterías son de roble!) y al final del pasillo principal se encuentran esas "jaulas" de la FOTO - que era una medida de seguridad para proteger los libros mas valiosos de la colección -. La foto que se ve no es mia - está sacada de la propia web de la biblioteca, porque como era de esperar, aqui no se podía sacar la cámara en ningun momento. Aun asi, la visita es 100% recomendable!

Tras un pequeño lunch y un buen paseo por el centro, a las 5:30pm ya estabamos saludando a mi amiga K., con la que íbamos a pasar el resto del dia. Para empezar, nos ha llevado a cenar al Boxty House, un restaurante de comida irlandesa donde nos han tratado estupendamente. Hemos pedido costillas de entrante (buenisimas!! - ver FOTO) y luego salmón al horno, crujiente de rape rebozado y boxty (pastel de patata) con ternera. Nos hemos puesto las botas! Quien dijo que en la concurrida zona de Temple Bar no se podía comer bien??

Y, como postre, nos hemos ido a ver la Final de la Champions al emblemático Fitzsimons. El local estaba hasta arriba de seguidores y simpatizantes de ambos equipos (Real Madrid y Atlético de Madrid), pero no ha sido hasta el minuto 94 cuando aquello se ha convertido en un auténtico hervidero de griterio y emociones. No era de extrañar porque, a raiz de ese gol de Ramos, todo ha cambiado. Nos lo hemos pasado como enanos, incluso mi amiga K. - que casi no sabía donde se metía, jeje! -. Al final ha habido muchas fotos y momentos para recordar, pero supongo que lo que quedará para siempre en las retinas de todo aficionado es ese 4-1 del Real Madrid. 

Enhorabuena a los premiados!!!

Dublin 2014 - 23 MAY (dia 1)

Hola de nuevo!!

Comienzo a escribir estas líneas mientras tengo una sonrisa casi permanente en la cara. Y es que, tras cinco años sin pisar tierras irlandesas, vamos a hacer una pequeña escapada a Dublin con ganas de pasar un buen rato. Aqui siempre nos han tratado muy bien y eso es algo que siempre es de agradecer! A ver si a partir de ahora hay mejores conexiones (y horarios) desde la península!

Irlanda siempre es sinónimo de nubes, lluvia y paisajes verdes. Y tal cual nos ha recibido desde el primer momento. Afortunadamente la previsión meteorológica se ha pasado de alarmista y realmente sólo han caido unas cuantas gotas durante toda la tarde. 

Como hemos llegado a la hora punta del atasco, no ha quedado más remedio que pillar el autobus especial que va al centro, el 747: nada mas salir de la terminal (T2), hay máquinas automáticas donde sacar el ticket.

Recordatorio: i/v Airlink Express 10 €

Este servicio funciona muy bien: es un autobus "double decker" (de dos pisos) que va desde el aeropuerto al centro por la autopista (evitando los atascos de los barrios del Norte) y ademas tiene WI-FI gratuito (!!!). Hace varias paradas por la zona centro (desde el O2 hasta Heuston Train Station) y dentro tiene una zona muy bien habilitada para dejar las maletas.

Tras hacer el ckeck-in nos hemos ido a cenar a Matt the Thresher, un local MUY recomendable para probar buen marisco y buen pescado. Lo que se ve en la foto es tartar de salmón con cangrejo, acompañado de ensalada de manzana. Todo estaba muy bueno, pero éste en especial estaba impresionante.

Por cierto, hemos ido sin reserva, pero hemos tenido la suerte de pillar una mesa en la parte alta, justo a tiempo para disfrutar la música en directo de un guitarrista que hoy tocaba en el local.

Asi da gusto comenzar el fin de semana!

Irlanda 2009 - 28 Sept (dia 8)

Desde luego, qué rápido se pasa el tiempo cuando uno se lo pasa tan sumamente bien...
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Mientras tomábamos el desayuno en el hotel, he estado haciendo una especie de pequeño repaso del viaje. Hemos tenido casi de todo, pero en general nos quedamos con lo bueno, lo especial, lo inolvidable. Ésta es una tierra que no deja indiferente a nadie y en nuestro caso siempre es de manera positiva.
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Con las tarjetas de embarque ya sacadas, nos hemos ido al aeropuerto, donde hemos comido en el ratito de espera del vuelo. Por supuesto, éste ha sido casi visto y no visto, aterrizando a las 6.30pm en Barajas.
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Estamos cansados, pero con una sonrisa bien grande por dentro y por fuera. Hay que volver para seguir investigando los rincones perdidos de Irlanda. No hay fecha, pero sí ganas y eso es lo importante.
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P.D: No lo habiamos comentado, pero este año hemos comenzado un experimento. Teníamos 6 regalitos "typical spanish" (=típicamente patrio) para entregarlos en aquellos B&B donde nos trataran bien y nos sintieramos agusto. Y nos hemos vuelto con dos. No está mal la proporción, verdad??