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Chicago 2023 - 28 SEP (día 10)

 

Después de pasar días mimados por la tranquilidad de los parques y la naturaleza salvaje, se nos ha hecho muy raro (y hasta incómodo) dormir esta noche. El centro de las grandes ciudades de este país no descansa ni un sólo minuto y si el edificio no está bien insonorizado puede llegar a ser molesto. Por suerte teníamos en mente desayunar en Yolk, un local que conocimos en un viaje anterior, y hemos podido calmar nuestras penurias nocturnas rápidamente. Lo que se ve en la foto es el “cheesy egg sandwich” al que se le han cambiado las patatas por fruta (gracias a la sugerencia de la camarera!) y ha sido toooodo un acierto. Qué rico, por favor!

Con las maletas ya cerradas y preparadas, nos hemos ido a dar un paseo por la zona del Millenium Park. Hemos hecho bastantes fotos aprovechando que había poca gente (viva el jueves laborable!) aunque nos hemos quedado con las ganas de pillar el famoso Cloud Gate despejado. Como bien se ve en la foto ahora mismo se encuentra de obras y estará así - al menos - hasta primavera de 2024. Pues nada, habrá que esperar hasta la próxima, qué le vamos a hacer!

Un rato después ya estábamos de nuevo en O’hare con todo su jaleo de gente alrededor. El embarque ha sido rápido aunque nos notábamos algo apagados por esa mezcla extraña entre cansancio y tristeza (lo de todos los viajes, obviamente).

Despegue, comida, película, cabezada, cabezada y aterrizaje: pasos conocidos para un viaje que siempre se pasa rápido y del que cuesta desprenderse durante las siguientes horas. Va a ser muy complicado esta vez por haber sido un viaje tan variado y tan educativo. 

En fin, ahora a deshacer la maleta, colocar cosas y recopilar fotos. Casi nada. A ver si no se nos hace bola la espera hasta el siguiente viaje!

:)


South Dakota 2023 - 27 SEP (día 9)

Esta mañana mientras desayunábamos hemos mirado por última vez la cascada que nos ha acompañado durante toda nuestra estancia en Custer. Relajante, bonita y siempre con alguna pequeña ardilla que intenta saltar por lo sitios mas insospechados para activar nuestra agudeza visual. Da mucha pena dejar todo esto pero hay que volver a casa.

El aeropuerto de Rapid City es pequeñito y aquí sus trabajadores son muy amables. Precisamente cuando hemos pasado el filtro de seguridad nos han hecho un par de comentarios muy graciosos. Y la dependienta de la tienda de recuerdos, una abuelita muy simpática, al enterarse de que volvíamos a casa en España se ha quedado alucinada (no sé si por lo lejos que estaba o porque le parecía un destino muy exótico). 

También hemos picado un poco antes del vuelo (no ha sido la mejor comida del mundo pero nos ha hecho un buen apaño). Y, como en todos los aeropuertos de este tamaño en este país, hemos salido muy puntuales. A bordo nos han ofrecido de nuevo bebida con snacks mientras podíamos ver las películas del servicio de entretenimiento. Aunque por la ventanilla las vistas también eran muy entretenidas: lo que se ve en la foto es uno de los meandros del Rio Missouri que separa dos  reservas Sioux: Lower Brule y Crow Creek. Una chulada!

En el aeropuerto de Chicago nos hemos despedido de nuestros amigos. Ellos tenían aún una hora de escala hasta el siguiente vuelo. Con la promesa de vernos en un próximo viaje nos hemos dado un súper abrazo tremendo.  Va a ser raro mañana no compartir trayecto en coche después de desayunar.

Recordatorio: Trayecto CTA Blue Line Aeropuerto - Chicago Downton 5$/persona

Hace 4 años (antes del jaleo pandémico) pisamos la ciudad también como enlace a otro parque y, visto lo visto, aquí sigue todo igual: mucho coche, mucha gente y el típico ruido de ciudad gigante estadounidense. Hemos querido cenar en el restaurante del hotel y, cuando nos han dicho que teníamos que esperar 45 minutos para cenar, casi nos da algo. Si es que venimos con el chip rural y esto no puede ser! 

En fin, a ver si podemos descansar con todo este ruido de fondo que tenemos. 

Buenas noches!!


Chicago 2023 - 19 SEP (día 1)

Hola Chicago, hola USA… cuánto tiempo!


Demasiado. Pero hasta ahora nos ha sido imposible movernos como en tiempos pre-pandemia. Han sido cuatro largos años de espera, con mucha incertidumbre en algunos temas. Afortunadamente todo llega y por fin nos ponemos en marcha para empezar unos cuantos días de risas, desconexión y buenos momentos.

Las nueve horas de vuelo no se han hecho pesadas. Teníamos dudas sobre cómo estaríamos tras el parón, pero nos hemos adaptado sin problema gracias al maravilloso entretenimiento a bordo. También ayuda mucho disponer de auriculares con inhibición de sonido… y vecinos tranquilos alrededor!

Sin embargo, toda esa aparente tranquilidad se veía amenazada por la tensión que solemos tener tras aterrizar en este país. El control de aduanas es bastante estricto y no es raro que termine en “el cuartito” para aclarar que yo soy yo. Pero esta vez todo ha ido bastante fluído: no teníamos demasiada cola de espera, nos han atendido bien y hemos pasado la prueba de manera satisfactoria. Por cierto, no sé si esto estará relacionado con la pandemia pero en el vuelo no nos han dado aquel papelito donde tenías que rellenar un montón de datos y luego responder a varias preguntas absurdas estándar. 

Recordatorio: ya no te sellan el pasaporte. Ahora te dan un papel naranja con el sello de entrada y se lo tienes que entregar al funcionario de la salida de la zona de equipajes. Pues vaya timo!

Hemos aterrizado en la Terminal 5 de O’Hare y, si te alojas en cualquier hotel cercano al aeropuerto, el autobús (shuttle) te recogerá en la puerta 5E. Otra cosa es que aciertes con el hotel más eficiente en transportar pasajeros. El nuestro debe de ser de los más cutrecillos porque hemos tenido que esperar casi una hora (!!!). Eso sí: mediante un chat en la APP del hotel tenía actualización casi en tiempo real de lo que estaba ocurriendo con el shuttle. 

Nos han recibido las nubes y la lluvia (elementos que me temo nos vamos a encontrar durante el resto de días) pero confiemos en que nos respeten aunque sea unos minutos para poder hacer fotos interesantes sin problema.

—-

Uff… que el jet lag me está matando! A ver si podemos descansar bien esta noche…

Buenas noches!

Zzzz…

Chicago 2019 - 25 SEP (dia 9)

El desayuno de los campeones. Eso es lo que nos hemos tomado esta mañana en Yolk, un local cercano al hotel donde saben perfectamente cómo empezar el día con energía, jeje! La verdad es que cuando uno lee la carta tarda un montón en decidirse porque todo tiene una pinta de escándalo, pero al final han caído un "pot roast benedict" (huevos benedictinos con English muffin) y un "cheesy egg sandwich" (bagel de huevos, tomate, queso, bacon y salsa pesto). Hemos pedido también un par de capuchinos pero, ahora que lo pienso, habría estado bien pedir un chai tea latte. Que aquí estamos acostumbrados al sabor del que tienen en Starbucks y últimamente no está a la altura. Quizá para otra vez que hagamos escala en Chicago.

Con los diez dólares en la mano hemos llegado con ganas a la máquina de billetes del tren de vuelta al aeropuerto pero, OH SORPRESA, que ya no cuesta 10... sino 6 dólares. Ein?? También pedía el importe exacto, pero ya teníamos cambio suficiente para no volver a pasar el calvario de ayer. Que te den, máquina estúpida. 

En fin, no hemos tenido ningún problema en los accesos al aeropuerto y además hemos pasado por el famoso hall de las banderas que sale en las películas (alguien recuerda la carrera frenética de los McAllister en "Solo en casa"?)

El vuelo también ha sido tranquilo, aunque hemos dormido poquísimo. Por eso nos ha sentado a cuerno quemado llegar al coche y darnos cuenta de que aún nos quedaba mucho para llegar a casa: la rueda de atrás pinchada. Estos neumáticos modernos (run on flat) aguantan unos kilómetros estando en estas circunstancias, así que hemos podido llegar a primera hora al taller y nos lo han reparado en unos minutos. Hemos tenido suerte añadida gracias al atasco, que no dejaba circular a nadie rápido (hubiéramos sido los lentos de turno!!)

Cuando hemos entrado en casa hemos caído en la cama como troncos. Han sido 3 horas de sueño profundo que nos valdrán para llegar más o menos hasta la noche. Espero que no caigamos en la tentación de dar otra cabezada porque eso supondría volver a pasar por el calvario del jetlag y ya no estamos de vacaciones precisamente. 

Sólo de sufrir y de sufrir!

P.D: dejo aquí la canción del viaje, pegadiza como ella sola. Me encanta...

Montana 2019 - 24 SEP (dia 8)

Último día en Montana y se nota que los ánimos están un poco bajos. Tampoco ayuda mucho que haga más frío y que el cielo esté cubierto, pero bueno, durante el desayuno hemos hecho un buen paréntesis gracias a la compañía de nuestros amigos y, cómo no, los comentarios jocosos de Rachelle, la camarera que se merece un sobresueldo sólo por el buen rollo que transmite todas las mañanas. Ah. El bollo de pan de la foto es un "English muffin" y es mucho más esponjoso que los "bagels". Parece mentira que haya sido consciente hoy de ellos y de su nombre después de tantos años de desayunos en hoteles!

Tras cerrar las maletas y preparar todo, nos hemos quedado un rato más en el hall del hotel con A. y T. Hoy querían hacer una ruta en bicicleta eléctrica  de cuarenta y pico kilómetros pasando por la zona de Apgar pero aún tenían que esperar a que mejorara el tiempo (ya se sabe, nubes grises y electricidad son mala combinación!). Nosotros, teniendo el aeropuerto tan cerca y siendo tan chiquitín, podíamos ajustarnos un montón a la hora del vuelo. Al despedirnos ha quedado clara una cosa: definitivamente volveremos a encontrarnos (si todo va bien) al año que viene en otro parque. Parece que esta pequeña casualidad que comenzó el año pasado comienza a consolidarse y podría convertirse en una tradición estupenda. Ojalá!

Hemos aterrizado en Chicago mucho antes de lo estimado, pero nuestras expectativas de llegar pronto al centro se han visto truncadas durante un buen rato a la hora de sacar los billetes de metro. Ninguna de nuestras tarjetas funcionaba en las dichosas máquinas expendedoras y tampoco teníamos el dinero exacto en metálico para ellos. Parecía una broma de mal gusto, pero después de volvernos locos, hemos entrado a una tienda para cambiar un billete de 20$. Quiero ver yo esto en Madrid, a ver qué risa les entra a los turistas. 

Recordatorio: en Chicago, billete de 10$ en mano!!!! 

Afortunadamente hemos llegado a tiempo al Catch 35, el restaurante donde teníamos hecha la reserva para cenar. Ya descubrimos este sitio hace 4 años (de vuelta de otro viaje) y creo que hemos comido igual o mejor que la otra vez. Buenísimas las vieiras y las colas de langosta (sólo faltaba el babero para sentirnos como en la costa Este, jaja!). Viva la cena de aniversario!

Después hemos dado un pequeño paseo por la zona del río. La temperatura era muy buena - nada que ver con lo que hemos tenido estos días en Montana - y daban ganas de quedarse un ratito más sentados en los bancos de madera. Pero... había que volver a descansar porque mañana tenemos una larga vuelta por delante hasta llegar a casa.

En fin, qué poco dura lo bueno. 

Night night!!

Chicago 2019 - 17 SEP (dia 1)

"Cuando abro cada mañana la ventana de mi cuarto es como si abriese el mismo libro en una nueva página" 
(Mario Quintana)

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Escribo estas líneas mientras cae el atardecer sobre este barrio periférico de Chicago y hago un esfuerzo casi titánico por no caer dormida encima en cualquier rincón de la habitación. Llevamos despiertos casi 20 horas y aún queda un poquito más hasta que podamos dormir definitivamente. Es duro, pero mejor hacer el esfuerzo y así no sufrir demasiado con el jetlag el resto de días.

Y es que hoy comenzamos unas esperadísimas vacaciones en tierras estadounidenses. Tras varios meses de preparación, llega el momento de disfrutar todo lo que hemos estado viendo en papel e internet. Repetimos plan con nuestros amigos también (ole!!) y ahora sólo queda cruzar los dedos para que las nubes nos dejen tranquilos durante estos días. A ver si hay suerte.

Hablando de suerte, de momento no podemos quejarnos. Es la primera vez que no tenemos ni un problema para entrar en el país. Cuando después de poner los pasaportes y las huellas dactilares ha salido el papelito blanco sin la famosa "X gigante", casi me da algo. Después el policía que nos ha puesto el sello en el pasaporte nos ha deseado un estupendo viaje. Toma ya. Me he pellizcado un par de veces por si acaso pero, efectivamente, no ha sido un sueño.

Luego hemos esperado al shuttle del hotel y, menos mal que lo hemos visto a tiempo, porque los del hotel no habían puesto por ningún lado cómo se organizaba el tema (ni siquiera funciona bien llamarles por teléfono!).

Ahora sólo queda ya descansar.

Qué sueño... ofu...

Chicago 2015 - 21 SEP (dia 9)

Ha sido una suerte dormir en el centro de la ciudad para así poder aprovechar bien la mañana por estas calles que tanto nos suenan de series de TV y películas. Al igual que Nueva York, es una ciudad ruidosa pero no deja de tener cierto encanto mientras caminas y escuchas cómo se acerca el tren elevado (sí, sí... el famosisimo tren elevado!). 

Me han venido a la memoria películas de gánsters ("Los Intocables" especialmente), pero también otras de temática más actual como "El Fugitivo", "Todo en un día" o "The Blues Brothers". Por cierto, en la foto, se ve el mítico Chicago Theatre - una chulada!! - (alguien lo recuerda del musical??).

Paseando por el Millenium Park esta vez hemos tenido mejor suerte para hacer fotos en la zona de las esculturas (se nota que es lunes laboral!!). Esta vez, destaco la Crown Fountain, realizada por el español Jaume Plensa. Aunque aquí sólo se ve una, la fuente consiste en dos torres cuadradas enormes de 15 metros que están casi enfrentadas. Cada torre muestra durante 5 minutos la proyección de una cara pregrabada (elegida aleatoriamente por un sistema informático de entre 1000 registros). En ese tiempo, la cara casi no gesticula, pero justo al final, mueve los labios para finalmente dejar paso a un chorro de agua que durante 15 segundos hace las delicias de niños y mayores. Por los laterales de la torre cae agua a modo de cascada continuamente - por cierto, no hay que preocuparse porque funciona con un sistema de reciclaje bastante eficiente -. Un último apunte: sólo funciona de Mayo a Octubre. Con el frío que hace en esta zona, es bastante entendible.

Con la Blue Line de CTA hemos llegado en 40 minutos al aeropuerto. Hemos salido muy puntuales también, cosa que es de agradecer en estos vuelos tan largos, pero si hay algo que me ha gustado especialmente es la amabilidad que hemos tenido por parte de la tripulación. Y, qué decir de ese momento en el que el piloto nos ha avisado para que viéramos por la ventanilla las Cataratas del Niágara. Ohhhh!!!!! Que detalle!!!! Una pena que no estuviese más despejado pero creo que en la foto pueden verse haciendo un pequeño esfuerzo: se distingue una pequeña mancha blanca un poco hacia la izquierda de la segunda isla del Rio Niágara. 

Con esta bonita imagen nos hemos despedido (por esta vez) de un país que nos empieza a enganchar con mucha fuerza. Pero es que, con todo lo que hemos visto, ¿quién no quiere seguir descubriendo mas cosas?

Buenas noches. Y hasta el próximo viaje!

:)



...

Chicago 2015 - 20 SEP (dia 8)



Nos ha costado un montón meter las cosas en la maleta esta mañana. Y no por cantidad, sino porque eso significa que tenemos que dejar estos parajes y volver irremediablemente a casa. Que pena!

En poco menos de dos horas estábamos ya en el aeropuerto de Bozeman (que bonitooo!!), dejando las llaves del coche de alquiler, pasando el filtro de seguridad y picando algo antes del vuelo. Por cierto, como esto es tan pequeñito, hemos podido apurar un montón antes de subir al avión, jejeje!!

No llevábamos ni 5 minutos de vuelo cuando, de repente, vemos una gran "M" blanca en una montaña. Hmm?? Buscando por la red (un rato después) nos hemos enterado de que, si está ahí, es gracias a un grupo de universitarios de Montana de principios del S.XX. En su día se hizo con piedras pintadas, años después con maderas, y por último se quedó ya de cemento con el aspecto tal y como aparece en la FOTO. 

Por cierto, la "M" es de Missoula, la población más cercana, aunque también hoy es el emblema de la Universidad de Montana. Mas info AQUI.

Tras llegar a la T1 de Chicago, hemos pillado la linea azul CTA hasta el centro. Puede que sea domingo, pero el tráfico (y el ruido) no descansan en una ciudad como ésta. Menudo trajín que hay en las calles con tren elevado!!

La cena ha sido en el Catch 35: tacos de langosta, sashimi de atún y salmón de Alaska. Qué bueno estaba todo!!! 

Y qué mejor forma de terminar el día paseando por la zona peatonal junto al Chicago River. Cuántas luces y reflejos sobre el río!

A ver si dormimos hoy bien, que mañana nos espera un dia muy largo.

Zzzzz...!!  :)

Chicago 2015 - 13 SEP (dia 1)

Sin duda, la mejor manera de comenzar un viaje (después de 9 horas de vuelo) es llegar al aeropuerto de destino sabiendo que tus amigos estarán esperándote con la mejor de las sonrisas. Y es que, aprovechando que S. y su marido H. estaban pasando el fin de semana en la ciudad, hemos conseguido quedar con ellos y pasar así toda la tarde del domingo. 

Ya desde el primer momento había muchas ganas de contarnos cosas y ponernos al dia (han pasado 10 años desde el último encuentro en España), asi que el trayecto al centro ha sido de lo más entretenido. Por cierto, lo que se ve en la FOTO es parte del skyline de la ciudad. Y la torre tan alta del centro es la Willis Tower (antigua Sears Tower), la más alta de la ciudad y la segunda más alta del pais.

Tras dejar los trastos en el hotel, hemos paseado un poco por el Millenium Park que está junto al gran Lago Michigan y que está lleno de esculturas enormes entre las que destaca, cómo no, la famosísima Cloud Gate (ver FOTO). 

Mas conocida como "The Bean" (= la alubia) por su parecido con esta legumbre, es casi imposible sacar una foto decente de la famosa escultura. Imposible! Pero bueno, también tiene su encanto intentarlo entre la multitud de selfies, caretos extraños y el sol a contraluz. De hecho, los lugareños están más que acostumbrados a ello (alli había incluso una pareja de recién casados con el reportaje fotográfico, jeje!)

La cena ha sido en el "Girl & The Goat", un local que parece una antigua nave industrial y que tiene una comida buenisima. Hemos pedido un poco a la aventura y ha sido todo un acierto, tanto en cervezas (Ellie's Brown Ale!!) como en comida. Por cierto, lo que se ve en la foto es Calamari Bruschetta - IMPRESIONANTE -.

Se me olvidaba: éste es el típico lugar al que hay que ir con reserva para no llevarse sorpresas desagradables pero, si vas pronto a cenar (que era justo nuestro caso), lo más probable es que encuentres hueco sin problema.

De vuelta al hotel (via Uber!) nos hemos despedido de S. y H. con la promesa de volvernos a ver antes de que pasen otros 10 años. A ver si lo conseguimos pronto!!

:)