California 2026 - 14 SEP (dia 1)

Parece que fue ayer cuando me despedía de un viaje donde habíamos lidiado con el susto de la cancelación de uno de nuestros vuelos. Quizá por eso hoy, cuando estábamos nuevamente junto a la puerta de embarque de Heathrow he vuelto a recordar esa extraña sensación de incertidumbre y la pregunta de si saldremos sin incidencias o no empezaba a resonar con fuerza en mi cabeza. Que 11 horas de vuelo dan para mucho, ya se sabe. 

Afortunadamente, hemos llegado a San Francisco muy puntuales. Pero es que además es la primera vez que el control de aduanas lo hemos pasado en menos de 5 minutos (!!!) porque había muchísimos puestos abiertos y tanto agentes como pasajeros han sido bastante ágiles. 

Supongo que todo esto era para compensar lo que ocurriría después porque… no todo iban a ser alegrías en nuestro primer día: aunque hemos tardado poquísimo en hacer los papeleos del coche de alquiler, hemos perdido un tiempo precioso al tener que cambiar de coche - el que nos habían dado estaba invadido por un ejército de hormigas, sí, sí… increíble pero cierto - y además hemos tenido un pequeño incidente con el carnet de conducir. En fin.

Al final todo se ha solucionado, pero la previsión se nos ha ido un poco al garete especialmente cuando nos hemos comido un atasco alucinante al atravesar y salir de San Francisco. Madre mía. La última vez que estuvimos aquí ya nos tocó otro de entrada y ahora nos toca su continuación. Pues nada, ya tenemos la experiencia completa, jaja. 

Aunque no estaba pensado para este viaje en concreto, sí que hemos parado en un par de miradores del otro lado de la bahía de San Francisco para poder hacer unas cuantas fotos de la ciudad al atardecer. El camino de subida es de un sólo sentido (supongo que así es más fácil que no haya atascos por esa carreterilla de curvas empinadas) y no hay demasiado sitio para aparcar, pero hay mucha rotación y en pocos minutos queda algo libre. 

Total que cuando nos hemos incorporado de nuevo a la carretera principal nos ha pillado un atasco aún mayor. Por suerte hemos visto unas señales de carril rápido para coches con dos o más ocupantes (el equivalente a nuestro “bus-vao”) y con eso hemos conseguido salir airosos del tapón de tráfico que ya estaba formado. Para futuras referencias, el carril tiene pintado en el asfalto cada cierta distancia un rombo blanco.

Aún así hemos llegado cansadísimos a Sonoma. Sólo estaremos un par de noches, pero creo que cogeremos fuerzas suficientes antes de empezar propiamente el viaje al norte del estado. 

A descansar ya. 

Buenas noches!

P.D: atravesando San Francisco hemos visto dos coches SIN CONDUCTOR. No he podido hacerles fotos decentes pero se distinguen perfectamente porque tienen un diseño bastante estrambótico con una especie de bultos en el exterior donde están las cámaras. Tomamos nota porque esto me temo que no ha hecho más que comenzar…

1 comentario:

  1. ¡ Cielos! ¿ seguro que eran hormigas o…? Qué contraste entre coche hormiguero y coche sin conductor . A ver qué más sorpresas pos quedan😀

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