Alaska 2026 - 20 JUN (dia 3)

Seguro que más de uno se pregunta cómo son las noches en estos lares en esta época del año. Pues… lo que se ve en la foto es la luz que hay a las 3:30AM en una zona boscosa del sur de la península Kenai. Es decir que aún nos podemos considerar unos afortunados de tener sólo claridad a determinadas horas porque si estuviésemos más al norte, el sol no desaparecería durante 24h. Pero que no haya sustos porque aquí el truco está en cerrar las cortinas todo lo posible y ponerse un antifaz para poder conciliar el sueño (lo del jetlag lo dejamos para otro dia, jajaja!)

Para hoy teníamos preparado un día bastante completo e intenso. Gracias a Kenai Fjords Tours hemos podido disfrutar de las maravillas que ofrece el Parque Nacional de los Fiordos Kenai. Esta empresa ofrece muchas actividades por la zona pero lo que más nos llamó la atención fue el “Captain’s choice tour”, una navegación de 7 horas donde, además de adentrarte en parte de los fiordos, el propio capitán va variando el recorrido dependiendo de lo que avisten otros barcos o de las propias condiciones meteorológicas. Gracias a eso hemos podido ver una nutria marina, una ballena jorobada, una orca, leones marinos, (miles de) gaviotas, gansos canadienses, frailecillos,… y hasta osos negros que estaban en la costa buscando comida. Ha sido ESPECTACULAR. La verdad es que no sabía qué foto poner pero creo que me quedo con uno de los momentos que siempre había visto en los documentales. La calidad no es muy buena porque es una captura de video, pero se ve perfectamente lo que es. Maaadre mia…

Nos ha sorprendido muchísimo acercarnos hasta el Glaciar Aialik. No es el más grande del estado pero aún impresiona como el que más. Una pared enorme con algunos azules surrealistas que parecía hipnotizarnos a todos. Precioso! Pero conforme nos acercábamos, el viento gélido nos daba aún con más fuerza así que se nos ha complicado un poco el tema de los videos y las fotos. Aún así nos hemos aventurado con salidas breves y rápidas pero… qué frío!!

Muchas aves aprovechaban los trozos de hielo que estaban flotando por la zona para flotar sin congelarse las patas, pero otros trozos de hielo se quedaban un poco a la deriva sin polizones. Uno de ellos ha sido rescatado por la tripulación y, tras enseñarlo con mucha alegría, lo han machacado y nos han hecho unos “glacieritas” (nombre inventado para referirse a margaritas con hielo de glaciar). Mientras sonaba por megafonía el “Margaritaville” de Jimmy Buffett, han inaugurado una “hora feliz” donde los más valientes se atrevían a probar el improvisado cocktail. No podíamos ser menos y lo hemos probado. Color azul pitufo y sabor bastante aceptable. Ah… y de premio, la lengua se quedaba de ese color eléctrico. Vamos que lo mismo nos hemos tomado un buen trago de colorantes chungos con hielo lleno de bacterias milenarias. Si mañana nos despertamos con dolor en la tripa, ya sabemos quién ha sido el culpable!

Volver al pueblo ha sido extraño después de todo lo que habíamos visto. El tour ha sido tan completo e intenso que terminas olvidando que hay que seguir el viaje. Ah, no lo había dicho pero, además de las explicaciones y avisos del capitán, te dan comida (ligera) a bordo y, comprando la taza de plástico del tour, te rellenan la bebida gratis todo lo que quieras. Eso no quita que luego en tierra quieras cenar, jaja! Nosotros hoy hemos probado el salmón en el Breeze Inn. Tenía buena pinta y sabor, aunque quizá hubiese preferido que no hubiese estado tan hecho. 

En fin, vamos a dormir que ya toca. Zzzz…

Alaska 2026 - 19 JUN (dia 2)

Me da la risa pensar que siempre ponemos con mucha precaución el despertador pero la triste realidad es que el jetlag ya se encarga de despertarnos de manera natural… y sin ningún tipo de piedad. Esta vez se ha cubierto de gloria y hacia las 2:30AM ya no podía dormir. He intentado relajarme un poco pero la inquietud por pillar el vuelo y ver cosas nuevas ha ganado la batalla así que poco podía hacer. Qué le vamos a hacer!

Tras desayunar y subir al shuttle (ayer nos lo dejaron reservado), hemos llegado al aeropuerto de nuevo. Como era de esperar en temporada alta, eso parecía un hervidero de gente y caos. Menos mal que ya teníamos las tarjetas de embarque. Afortunadamente, deben de estar muy acostumbrados a estas cosas y estaba todo bastante bien organizado para pasar el filtro de seguridad (justo todo lo contrario que ayer al llegar al control de aduanas… pfff).

Este aeropuerto tiene un gran edificio terminal dividido en varias secciones a las que se accede gracias a un pequeño tren lanzadera subterráneo (sólo tiene un compartimento). El tren lanzadera es la “línea amarilla” y te puede dejar en la zona de las puertas azules (A,B,S) o la zona de las puertas verdes (C,D,N), cada una de ellas tiene su propia línea de tren que distribuye ágilmente a la gente. Nuestra zona era la verde y, aunque nos han cambiado de puerta un par de veces, no ha habido gran problema.

El vuelo ha durado unas 3h15min y ha sido realmente precioso. Hemos sobrevolado en el despegue el Olympic Park NP (qué recuerdos!!) y luego hemos ido subiendo hacia el Norte bordeando casi la costa canadiense para finalmente toparnos con el Wrangell - St Elias NP de Alaska… madre mía, qué preciosidad! Nos hemos quedado embobados mirando por la ventana mientras nuestros ojos querían abarcar ese blanco texturizado infinito. Increíble.

La aproximación al aeropuerto ha sido muy espectacular, con tanto paisaje diferente y tan poca población visible. Creo que ya nos vamos haciendo un poco a la idea de lo salvaje que puede ser esta parte del país. 

Tras hacer los trámites del coche de alquiler, nos hemos puesto rumbo al sur, hacia la Península Kenai, donde estaremos las primeras noches del viaje. Ni que decir tiene que el trayecto ha sido de lo más bonito que hemos hecho en coche hasta la fecha. Hemos hecho un par de paradas para disfrutar aún más del paisaje, aunque hemos debido de pillar marea baja y no hemos tenido oportunidad de ver muchos animales excepto las típicas gaviotas junto a la costa. A ver qué tal suerte tenemos dentro de unos días cuando volvamos otra vez por aquí.

Al llegar a Seward nos ha recordado un poco al típico pueblo que sirve de parada para recibir a los cruceros que vienen desde Vancouver durante la temporada estival. Un poco como Bar Harbor en Maine (aunque aquí parece que hay menos vidilla). La temperatura es mucho más baja que en la zona de Anchorage y quizá eso influya algo. O puede que esto no esté tan a mano como en la Costa Este! En todo caso, nos hemos quedado un poco destemplados y por eso el cuerpo nos ha pedido cenar algo un poco contundente: fish and chips! Hemos cenado en el Gold Rush Bistro y nos hemos dado un buen homenaje. 

En fin, un dia muy intenso y muy bonito.

Vamos a ver qué tal se nos da la noche hoy. 

A dormir…


Seattle 2026 - 18 JUN (día 1)

¿Quieres aprovechar al máximo un día cualquiera? ¿Te gustaría que 24 horas te cundiesen aún más? Pues no lo dudes y… pilla un vuelo que cruce el charco hacia el Oeste: así tendrás un día larguíiiiisimo y puede que hasta consigas vivir alguna que otra experiencia digna de mención.

En nuestro caso, teníamos un vuelo a Seattle con escala en Londres. Se supone que las compañías ponen a la venta estos billetes teniendo en cuenta posibles retrasos, traslados entre terminales, filtros de seguridad, y cosas así. Y aquí hoy teníamos tres horas de margen, cosa que está genial, pero cuando ya sales de origen con casi hora y pico de retraso, el nivel de nerviosismo empieza a dispararse un poquito. O un “muchito”. Total que cuando hemos llegado a Heathrow parecíamos “Los Agobiez”, buscando los carteles morados de “Flight Connection”, poniendo las cosas en el filtro de seguridad corre que te corre… en fin, unas risas. Y todo para finalmente llegar una hora antes a la puerta de embarque. 

El vuelo ha ido muy bien - no hemos dormido casi nada, uffff -. Pero lo peor ha sido el control de aduanas donde nos han tenido casi UNA HORA esperando. Un poco más y consigue superar a aquel viaje de San Francisco. Eso sí, el oficial ha sido muy simpatico y hasta nos ha hablado en Español. 

Por cierto, desde la terminal se veia perfectamente el Monte Rainier. Precioso! Ya lo veremos cuando sea. De momento, me quedo con esta foto para el recuerdo hasta la próxima vez que lo veo mas de cerca,

Y ahora a dormir, que estoy que me caigo.

Buenas nochesss….



Londres 2025 - 25 OCT (día 5)

- “Si, esto… es para un envío a domicilio” - dijo la paloma al pasar por caja…

Ay, pobriña! La puerta del súper estaba abierta y quería seguir descubriendo sitios nuevos en esta ciudad tan hostil para ella. No sé cuánto tiempo llevaba pululando por ahí, pero parecía que nadie se había dado cuenta de su presencia. Me he quedado mirando un buen rato, incluso he dado unos cuantos golpes al escaparate, por si se animaba a salir de su refugio acristalado, pero estaba demasiado atolondrada. Pues nada, amiga, suerte y que no te den un susto muy grande para sacarte de ahí.

Bueno, ésta ha sido la anécdota de la mañana. Ya íbamos de camino al metro cuando nos la hemos encontrado al pasar por el Sainsbury’s. Y justo estábamos hablando sobre la cantidad de gente que tiene esta ciudad cuando nos hemos visto bloqueados por una marea humana que no dejaba acceder al andén. Hemos tenido que esperar a que subiesen al tren entrante para luego poder movernos hasta una esquina de la estación y esperar al siguiente. No sé qué habría pasado pero esto no parecía normal. 

Aunque no me quejo: todo lo demás ha ido bien. Escribiendo estas líneas ya desde casa me doy cuenta de lo que echo de menos el frio en esta época del año. Estamos terminando Octubre con unas temperaturas no excesivamente bajas y después de todos estos días de frío (borrasca atlántica incluida) creo que ya quiero ponerme ropa de abrigo en España. Me temo que aún hay que esperar un poquito más para ello. 

Buenas noches!!

P.D: Ojito, que esta noche hay que cambiar el reloj!

Londres 2025 - 24 OCT (día 4)

No hay nada como un día soleado después de uno gris y desapacible como el de ayer. De repente, pasear por las calles del centro recupera de nuevo su sentido. Nos hemos acercado hasta Lincoln’s Inn Fields, un pequeño parque histórico con encanto donde pájaros y ardillas están esperando con ansias el premio de algún visitante. Esta vez no tenía nueces en el bolso, pero aún así varias ardillas se han acercado con cara de pena. Otra vez será. Por cierto, en este parque hemos visto un castaño que se plantó con motivo de la coronación de Isabel II… así que tiene más de 70 años! La FOTO no recoge bien su tamaño y, al estar sin hojas, luce un poco desangelado pero seguro que dentro de unos meses estará precioso. Tomamos nota para otra ocasión!

A las 12 teníamos reservado el “highlights tour” de la casa museo de Sir John Soane. Seguro que por el nombre no le suena a nadie pero fue un renombrado arquitecto que, entre otras cosas, se encargó del diseño del edificio principal del Banco de Inglaterra. Dicho esto, su casa fue un auténtico desafío para los constructores de la época. Estuvo varios años en obras, adecuándose para acoger perfectamente la cantidad de cuadros y esculturas de su dueño y, cuando tuvo la oportunidad, éste compró la casa contigua para también reformarla y dejarla tan estupenda como la primera. Es difícil explicar en palabras la distribución del edificio pero la sensación que uno tiene es que podría ser un pequeño laberinto de habitaciones lleno de esculturas, cuadros, paredes movibles, espejos redondos, tragaluces imposibles… y hasta un sótano con el sarcófago de Seti I, el padre de Ramsés II. En resumidas palabras, es un lugar donde el “horror vacui” ni existe ni se le espera. Como dato curioso, en casi todas las habitaciones hay pequeños carteles de madera colgados en la parte superior con los cuatro puntos cardinales (NORTH, SOUTH, EAST, WEST) con el claro objetivo de facilitar la orientación del visitante. Jefazos de IKEA, tomen nota, por favor!!

La entrada al museo es gratuita pero con este tour tienes acceso a partes de la casa que normalmente no se pueden ver, como las estancias privadas de la planta superior o los paneles de madera a modo de pared que contienen muchos más cuadros. Por cierto, la colección tiene 3 obras de Turner (que era amigo personal de Sir John). 

Casualidades de la vida, nosotros ya vimos hace años el panteón familiar de los Soane: el diseño de la parte superior del mismo fue la inspiración para hacer las famosas cabinas de teléfono británicas. Lo que no sabíamos entonces es que años después íbamos a visitar la casa y ver ese mismo diseño curvo en muchos mas sitios. Parece que estamos cerrando el círculo Soane, jaja!

También cerramos el viaje cenando de nuevo en el North Sea Fish. Esta vez hemos pedido dos fish and chips de haddock (“eglefino” en español, que no se nos olvide) y que estaban… impresionantes. Madre mía, qué homenaje nos hemos dado. Quizá por ser viernes el local estaba menos concurrido - ni siquiera tenían abierta la parte del fondo. Luego nos hemos dado un pequeño paseo hasta llegar al hotel (tampoco podíamos estar mucho más porque la temperatura empezaba a bajar considerablemente)

En fin, a dormirrrr.

Zzzz…

Londres 2025 - 23 OCT (día 3)

Desde hace ya años, en Europa se ha adoptado el mismo modelo que tenían en EEUU: cuando una tormenta tiene unos parámetros fuera de lo normal, se le pone un nombre. Dicen que así es más fácil identificarla y rastrearla, tanto para las agencias meteorológicas como para el ciudadano medio. Así que hoy hemos identificado perfectamente lo que ha sido el paso de la tormenta Benjamin. Ha estado lloviendo toda la noche y buena parte de la mañana, con un viento tremendo que hacía imposible estar en la calle. Así que hemos esperado pacientemente en el hotel hasta que se calmase un poco la lluvia (porque en estas circunstancias es imposible usar el paraguas) y luego nos hemos movido por la zona de Covent Garden, donde el famoso mercado ya estaba con mucha decoración de Navidad puesta. Curioso encontrar esto cuando la semana que viene es Halloween.

Al igual que nosotros, muchos turistas habían optado por refugiarse de la lluvia en el mercado, así que estaba bastante concurrido. Casualmente el bullicio estaba bastante controlado gracias a la animación musical que estaba en la parte inferior. Hemos pillado un cuarteto de músicos y también una cantante de ópera. 

Por cierto, para futuras referencias, cuidadito con grabar un vídeo, por muy pequeño que sea, de la persona que canta ópera. Parece ser que hay que pagar cierta cantidad para poder llevarte un recuerdo audiovisual en tu teléfono. La próxima vez que no se me olvide ponerme las gafas y leer bien el cartel… ay ay!

Esta noche tocaba cena especial y nos hemos dado un bonito homenaje en Robata, un restaurante japonés que está relativamente cerca del hotel. Están especializados en cocina a la brasa y la verdad es que tanto el servicio como la comida han sido fantásticos. Hemos pedido un menú degustación bastante completo (tanto que… nos ha costado terminarlo, lo nunca visto!). Lo que se ve en la FOTO son los entrantes. Además, hemos añadido una degustación de sake y realmente ha sido todo un acierto. No somos expertos en este licor japonés pero hemos disfrutado como enanos. Muy recomendable este local.

De vuelta al hotel hemos notado la bajada de temperaturas. La tormenta venía asociada a bajas temperaturas y… tal cual. 

Buenas noches!

Londres 2025 - 22 OCT (día 2)

Qué maravilla pasear un miércoles por el centro de la ciudad sin las aglomeraciones de las tardes o del fin de semana. Mientras los niños están en clase, sus padres en el trabajo (o haciendo quehaceres diarios) y la mayoría de turistas aún desayunan en sus alojamientos, nosotros estábamos disfrutando de un Londres adormilado, resacoso y con las legañas sin limpiar. Fantástico. Así que hemos saboreado a nuestro ritmo cada rincón del paseo. Por eso cuando hemos pasado por el Museo de la Guardia Real de Caballería hemos podido ver parte del cambio de guardia diario sin problema. Ay… qué bien estaría así siempre, verdad?

La siguiente parada del día ha sido la catedral de Westminster. Ojo, que no es la famosa abadía, sino la catedral. Seguro que más de uno estará leyendo esto con cierta incredulidad pero no, no es lo mismo y están bastante separadas (a 12 minutos andando según Google). Y para dejar bien clara la diferencia entre ambas, la catedral es católica y se construyó a finales del S.XIX en estilo neo-bizantino. La entrada es gratuita (aunque para subir a la torre sí que hay que pagar una pequeña cantidad). Nosotros hemos estado viendo la basílica tranquilamente, impresionados por su distribución y decoración, con esos mosaicos bizantinos dorados tan bien hechos. 

La subida a la torre la dejamos para otra ocasión, porque hoy ya no nos daba tiempo. Y es que a las 2:30pm nos esperaba el musical Wicked en el Apollo Victoria Theatre. Desde hace tiempo queríamos verlo de nuevo y, desde que vimos su adaptación al cine, ésta era la ocasión perfecta para ello. La sala estaba hasta arriba (incluso había un montón de escolares al fondo - supongo que esto era la actividad estrella de la semana! -) y, aunque sabíamos la historia, nos lo hemos pasado genial. Porque, citando a una de sus protagonistas, “el rosa siempre va bien con el verde”, jaja!

A la salida hemos callejeado un poco por la zona de Belgravia. Este barrio es muy muy tranquilo, con casas enormes - muchas de ellas pertenecientes a embajadas -. Hemos pasado, entre otras, por la de España, donde había algún tipo de evento porque desde la puerta principal se veía mucho jaleo de gente dentro. La parte trasera de estos edificios crean unos callejones con encanto que seguro que hoy cuestan una pasta interesante. Seguro que más de uno recuerda alguna escena rodada aquí en varias películas británicas. 

En fin, un día interesante bien aprovechado. 

Ahora a dormirrr.

Buenas noches!

Londres 2025 - 21 OCT (día 1)

No sé hasta qué punto se podría hacer un ranking de comienzos de viaje donde hayamos salido justo a la hora que habíamos planeado pero es que hoy hemos clavado no sólo esto, sino la hora de paso por el control de acceso, la hora del trenecito, la hora de llegar a la otra terminal… vamos, que nos hemos puesto las medallas casi sin quererlo. Pongo esto por escrito para que no se nos olvide que, de vez en cuando, salen las cosas como un reloj. Quizá por ello hayamos recibido un premio increíble al llegar a Londres: mientras íbamos rodando hasta el parking hemos visto por la ventanilla un parhelio!! Qué casualidad y… qué bonito!

Al llegar pronto no teníamos mucha prisa en aparecer por el hotel así que hemos pillado el metro (línea azul, Piccadilly) en vez de la Elizabeth Line. Ah… y hemos pagado directamente el trayecto acercando la tarjeta de crédito a los sensores redondos (es más cómodo y te evitas los sustos de la Travelcard a la hora de pasar el torno)

Tras comer algo rápido nos hemos acercado hasta el British Museum, que hacía mucho tiempo que no lo pisábamos (dichosos controles de acceso) y nos apetecía volver. El acceso sigue siendo gratuito pero desde hace años hay que reservar hora de entrada por internet. Pensábamos que al entrar a dos horas del cierre nos aseguraríamos una visita tranquila pero… no. Allí había un montón de gente por todos lados, al menos en la parte baja del edificio. Por cierto, en la zona de Mesopotamia, nos ha gustado mucho una zona que han habilitado con luces y sonido para entender mejor los bajorrelieves de un templo. 

Esta noche cenamos en nuestro querido North Sea Fish. Hemos tomado fish & chips, uno de raya y otro de haddock (eglefino). Muy buenos!! La única pega hoy es que, aunque la reserva era pronto, han tardado muchísimo en traernos la comida. Sólo había dos camareras para atender todas las mesas y quizá haya sido ese el problema, que no les daba la vida para dar un buen servicio. También se habrá juntado que todo estaba lleno y había muchas comandas para la cocina. Ay ay… si es que no se puede comer sano en Octubre, por favor!

Buenas noches! Zzzz…

P.D: esta mañana, en el aeropuerto, nos hemos encontrado un montón de gente con camisetas del Atlético de Madrid. Resulta que esta noche hay partido de Champions en Londres contra el Arsenal y, según le hemos escuchado a un aficionado, unas 3000 personas estarán animando a su equipo. Lo que no sabíamos es que minutos después veríamos entrando en nuestro avión al mismísimo Enrique Cerezo, el presidente del club. Qué casualidad, madre mía! Pues nada, mucha suerte!!

** ACTUALIZACIÓN [22.10.25] ** No, no hubo suerte. Anoche perdieron 4 - 0. En fin.


Irlanda 2025 - 26 SEP (día 7)

Después del jaleo de ayer para encontrar la habitación (este hotel tan moderno requiere dotes de orientación nivel experto), hoy teníamos claro los pasos a seguir para no llegar tarde al vuelo. Vale, exagero un poco, pero es que los carteles y las indicaciones deberían ser más amables con aquellos que pasamos la noche en un hotel de aeropuerto. Nuestra idea era ir andando hasta la terminal pero como hemos coincidido (sí, “casualmente”) con el shuttle en la puerta, ha sido todo casi instantáneo. Es decir, dejar las maletas al conductor, subir al autobús, sentarse, mirar el móvil, curva, recta, curva y, tachán, llegar a la terminal. Si me descuido me quedo sin foto!

Una vez dentro del aeropuerto ha sido fácil orientarse (señores del hotel, aprendan un poco cómo se hacen las cosas). En el control de equipajes tampoco hay que sacar líquidos ni equipos electrónicos, así que hemos conseguido llegar con un margen bastante amplio a la puerta de embarque. No ha sido así para la pobre chica que estaba llorando en el mostrador: creemos que había llegado tarde para el embarque del vuelo anterior a París y, con la puerta cerrada, ya poco había que hacer. Para evitar estas cosas… hay que salir siempre pronto de casa o del hotel!

Nuestro vuelo ha sido bastante tranquilo. Tanto que, cuando hemos querido darnos cuenta, ya estábamos aterrizando. Nos traemos muchos recuerdos vividos, muchos paisajes preciosos (gracias nubes irlandesas por respetarnos tanto) y muchas ganas de volver. Lo que no nos hemos traído son los fantásticos bastones cortesía de LIDL que por 14€ nos han ayudado durante las excursiones. Se los hemos regalado a mi amiga K. porque como equipaje de mano no nos dejan subir con ellos al avión. Espero que pueda disfrutarlos tanto como nosotros.

Ahora toca lo de siempre, deshacer la maleta y demás mientras suena, indiscutiblemente de fondo, nuestra banda sonora del viaje: ENYA. Pues nada… a topeeeee… [música aquí]


“So the world goes round and round
With all you ever knew
They say the sky high above
Is Caribbean blue”


P.D: Qué bonita ENYA más allá de Orinoco Flow!!! :D

Irlanda 2025 - 25 SEP (día 6)

Tantos días haciendo base en Arklow y aún no lo habíamos pateado. Pues nada, hoy tocaba conocer nuestro pueblo del sur del condado de Wicklow. O, al menos, intentarlo un poco, porque entre otras cosas queríamos ver la preciosa iglesia anglicana que todos los días distinguimos desde la distancia y, vaya, estaba cerrada. Afortunadamente la iglesia católica del otro lado de la calle principal estaba abierta y con evento: los niños de la escuela vecina celebraban el comienzo del curso escolar. Muy simpático ver a unos cuantos pequeñajos cantando “it’s me, it’s me who builds community…

La N11 nos ha llevado hasta Bray, donde mi amiga K. nos esperaba con los brazos abiertos después de… uff, 8 años sin vernos en persona! Aunque tenemos mucho contacto gracias a la mensajería instantánea y a las redes sociales, es siempre mucho mejor verse en persona y compartir una buena comida. Porque aquí nuestra anfitriona nos ha preparado un estofado irlandés que estaba buenísimo y, de postre, esta pavlova que se ve en la foto. Nos habría gustado estar más tiempo juntos pero le esperaban en el trabajo a las 5PM. La hemos acercado en coche y allí nos hemos despedido hasta la próxima, sea donde sea. 

No habíamos tenido en cuenta que más o menos a esa hora la M50 de Dublin se atasca de mala manera (es la hora punta de salida del trabajo!!). Cuando hemos visto en el GPS que había más de 35 minutos de retención nos hemos echado las manos a la cabeza. Teníamos margen para devolver el coche pero… ¿a quién le apetece quedarse atrapado entre tráfico foráneo? 

Por una vez el GPS ha dado con la solución ideal: atravesar la ciudad por la carretera junto a la costa. Aunque creo que con las prisas no habíamos leído bien la “letra pequeña” de la sugerencia porque hemos tenido que pagar un par de peajes (para cruzar el puente y para meternos en un túnel subterráneo). Visto lo visto, no nos ha dolido mucho. En casos así casi que merece la pena pasar por caja, hacer el viaje con menos coches alrededor y tener mejores vistas. 

Hemos ido primero al hotel para registrarnos y dejar las cosas en la habitación. Luego hemos llenado el depósito de gasolina y hemos devuelto el coche sin mayor problema. El shuttle nos ha dejado en la T2 (desde donde saldremos mañana) y de ahí hemos ido andando al hotel (porque está a 5 minutos andando).

Ha sido un día sin mucha naturaleza pero muy intenso igualmente. A ver si podemos descansar bien en este hotel porque mañana toca madrugar bastante.

Buenas noches!