Seguro que más de uno se pregunta cómo son las noches en estos lares en esta época del año. Pues… lo que se ve en la foto es la luz que hay a las 3:30AM en una zona boscosa del sur de la península Kenai. Es decir que aún nos podemos considerar unos afortunados de tener sólo claridad a determinadas horas porque si estuviésemos más al norte, el sol no desaparecería durante 24h. Pero que no haya sustos porque aquí el truco está en cerrar las cortinas todo lo posible y ponerse un antifaz para poder conciliar el sueño (lo del jetlag lo dejamos para otro dia, jajaja!)
Para hoy teníamos preparado un día bastante completo e intenso. Gracias a Kenai Fjords Tours hemos podido disfrutar de las maravillas que ofrece el Parque Nacional de los Fiordos Kenai. Esta empresa ofrece muchas actividades por la zona pero lo que más nos llamó la atención fue el “Captain’s choice tour”, una navegación de 7 horas donde, además de adentrarte en parte de los fiordos, el propio capitán va variando el recorrido dependiendo de lo que avisten otros barcos o de las propias condiciones meteorológicas. Gracias a eso hemos podido ver una nutria marina, una ballena jorobada, una orca, leones marinos, (miles de) gaviotas, gansos canadienses, frailecillos,… y hasta osos negros que estaban en la costa buscando comida. Ha sido ESPECTACULAR. La verdad es que no sabía qué foto poner pero creo que me quedo con uno de los momentos que siempre había visto en los documentales. La calidad no es muy buena porque es una captura de video, pero se ve perfectamente lo que es. Maaadre mia…
Nos ha sorprendido muchísimo acercarnos hasta el Glaciar Aialik. No es el más grande del estado pero aún impresiona como el que más. Una pared enorme con algunos azules surrealistas que parecía hipnotizarnos a todos. Precioso! Pero conforme nos acercábamos, el viento gélido nos daba aún con más fuerza así que se nos ha complicado un poco el tema de los videos y las fotos. Aún así nos hemos aventurado con salidas breves y rápidas pero… qué frío!!
Muchas aves aprovechaban los trozos de hielo que estaban flotando por la zona para flotar sin congelarse las patas, pero otros trozos de hielo se quedaban un poco a la deriva sin polizones. Uno de ellos ha sido rescatado por la tripulación y, tras enseñarlo con mucha alegría, lo han machacado y nos han hecho unos “glacieritas” (nombre inventado para referirse a margaritas con hielo de glaciar). Mientras sonaba por megafonía el “Margaritaville” de Jimmy Buffett, han inaugurado una “hora feliz” donde los más valientes se atrevían a probar el improvisado cocktail. No podíamos ser menos y lo hemos probado. Color azul pitufo y sabor bastante aceptable. Ah… y de premio, la lengua se quedaba de ese color eléctrico. Vamos que lo mismo nos hemos tomado un buen trago de colorantes chungos con hielo lleno de bacterias milenarias. Si mañana nos despertamos con dolor en la tripa, ya sabemos quién ha sido el culpable!
Volver al pueblo ha sido extraño después de todo lo que habíamos visto. El tour ha sido tan completo e intenso que terminas olvidando que hay que seguir el viaje. Ah, no lo había dicho pero, además de las explicaciones y avisos del capitán, te dan comida (ligera) a bordo y, comprando la taza de plástico del tour, te rellenan la bebida gratis todo lo que quieras. Eso no quita que luego en tierra quieras cenar, jaja! Nosotros hoy hemos probado el salmón en el Breeze Inn. Tenía buena pinta y sabor, aunque quizá hubiese preferido que no hubiese estado tan hecho.
En fin, vamos a dormir que ya toca. Zzzz…





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