Aunque sabíamos de su existencia nunca nos habíamos cruzado con ello: en muchos Parques Nacionales de EEUU hay excursiones que requieren un permiso especial para hacerlas. Casi siempre es para proteger la naturaleza pero también para evitar saturación de turistas ofreciendo así una mejor experiencia para todos. El Tall Trees Grove del Redwood NP es uno de ellos y realmente es necesario que sea así.
El trámite es sencillo: con tiempo suficiente, solicitas un día y un tramo (mañana / tarde) y, si todo va bien, horas antes de la excursión recibes un email con las instrucciones a seguir y el código numérico del candado de la barrera. Una vez estás allí, abres, pasas el coche y luego hay que volver a colocarlo todo tal cual estaba. Así de simple.
Tras cerrar la barrera aún teníamos por delante un tramo de camino sin asfaltar bastante incómodo (ahora agradezco como nunca el coche que nos dieron de alquiler!) pero al llegar al miniparking ahí estaba un (el) sitio esperándonos.
Ejercicios de estiramiento y después a caminar, bajando por un camino en general bien conservado aunque con un par de obstáculo-troncos a superar (ver FOTO): uno se pasa por debajo agachado y otro se pasa por arriba, trepando por él (sí, hay que estar ágil para lograrlo). Unas risas cuando tienes mochila y todo está húmedo.
Pero, bueno, todo se te olvida cuando llegas a la arboleda junto al río y ves ese espectáculo de gigantes rodeados de abetos, robles, alisos y arces cubiertos de musgo y helechos. Aquí el recorrido circular es casi en llano y todo está muy bien indicado. Por cierto, no olvidemos que una de las ventajas de limitar el acceso es que estamos pocos caminando a la vez así que se pueden hacer todas las fotos que quieras sin problema de tiempo o gente. Un último apunte: si se amplia la foto se puede apreciar bien el tamaño de los árboles con respecto a la persona que aparece en ella. Alucinante, verdad?

La vuelta al parking ha sido menos dura de lo que pensábamos (en muchos puntos de información se clasifica con nuestro querido “strenuous” = extenuante) y como hemos terminado antes de lo que pensábamos nos hemos acercado hasta el centro de visitantes de Prairie Creek. Aunque es pequeño, tiene información interesante de la zona. De hecho, hemos descubierto una pequeña ruta preciosa que sale justo desde detrás del edificio y nos lo hemos pasado genial haciendo fotos y videos. Una vez más, es importante ampliar la foto para tener una mejor perspectiva del tamaño de los árboles.
Nota: desde 1994 Redwood NP y tres parques estatales (Prairie Creek, Del Norte Coast y Jedediah Smith) comparten recursos bajo el mismo nombre para proteger mejor los bosques de la zona.
Esta ruta que hemos hecho está pensada para que el visitante tenga una experiencia sensorial plena. Hay diferentes carteles que invitan a reflexionar sobre el entorno. Por ejemplo, cuando un redwood cae por la razón que sea, éste se queda ahí (siempre que no suponga un peligro para la integridad del visitante o del entorno) para que, con el tiempo, se “autorecicle” y sirva como abono para otras plantas. En la foto se ve perfectamente cómo de este tronco han surgido otras especies arbóreas. Fantástico.
Como curiosidad, aquí se rodaron escenas de la película de Spielberg “El Mundo Perdido: Jurassic Park” de 1997. Creo que no podía haber mejor escenario natural para ello!
En fin, ha sido un día muy completo.
A dormirrrrr…
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