Último día del viaje y, como viene siendo habitual, nos hemos asegurado bien de poner el despertador por si el jetlag fallaba (no sea que la liemos sin necesidad). Tras desayunar, echar gasolina y devolver el coche, hemos llegado a la puerta de embarque con margen más que amplio para poder sentarnos con calma hasta que le tocase a nuestro grupo de embarque entrar en el avión. Han sido unos días estupendos pero ya toca volver a casa y enfrentarse a la realidad. Ains…
El caso es que nuestro momento de disfrute se ha visto interrumpido por un sudor frio. Se nos ha ocurrido mirar cómo iba el vuelo siguiente desde Seattle y resulta que la salida desde Londres ya estaba sufriendo un retraso de más de nuestras dos horas de escala. Uffff. Si este vuelo llega tarde a Seattle, saldrá también tarde de regreso a Londres así que nos tocará acoplarnos en los siguientes vuelos Londres - Madrid que haya disponibles. Hasta aquí, todo bien.
Hemos intentado calmarnos un poco pensando que podría haber sido peor. Porque podrían… podrían cancelarlo, no? Hmm…
Pues sí. Podrían y han podido hacerlo. Toma ya. Nos hemos enterado de manera oficial en cuanto hemos tocado tierra en Seattle. Y se han asegurado bien de que recibíamos la noticia porque nos ha llegado por varios SMS, por APP y por email.
“We’re really sorry that your flight has been cancelled”. Parece el comienzo de una película de terror. Se me queda el cuerpo frío incluso escribiéndolo en este momento. De todas formas, seguro que alguien podría pensar que esto ocurre más veces de lo que uno piensa y tendría razón pero como es la primera vez que nos encontramos con esta situación pues la reacción casi que es normal.
Total… que mientras se nos pasaban mil cosas por la cabeza, la compañía - que tiene obligación de reubicarnos y compensarnos por el trastorno - ya nos había mandado un email con el mejor trayecto posible: salir mañana con Alaska Airlines a las 8:18AM de Seattle rumbo Philadelphia… para allí pillar tres horas después otro vuelo con American Airlines a las 8:20PM que nos deja al día siguiente (es decir el domingo 28 JUN) en Madrid. Dicho así parece un jaleo pero realmente es una muy buena opción. La pareja de jubilados de Manchester que hemos conocido en la fila del mostrador de facturación van a llegar a destino el lunes. Pfff…

Esto me recuerda el jaleo previo que se ha montado en cuanto ha llegado la primera persona de British. Situación: gente enfadada porque no salen los planes como uno espera y entonces llega esta mujer (de origen ruso o ucraniano), con cero tacto y cero empatía, y nos dice con un tono muy borde que el mostrador no se abre hasta 3 horas y media antes de la hora prevista del vuelo (una tontería muy gorda porque ya no había vuelo como tal pero… en fin). Un pasajero se ha enfadado con ella y le ha dicho que quería hablar con su supervisor. Y tanto se ha alterado la tipa que ya no ha aparecido por el mostrador. En su lugar (y a la hora prevista) han llegado 5 personas de British para gestionar opciones, vuelos alternativos y alojamiento. Como ya teníamos claro que queríamos el viaje con Alaska + American, P. se ha quedado esperando a que nos confirmasen el hotel y yo me he ido a la otra punta de la terminal para pedir las tarjetas de embarque en cada una de las compañías. Afortunadamente lo he conseguido todo bastante rápido y al poco de volver de mi periplo aeroportuario ya nos habían asignado noche + cena + desayuno en el Double Tree de Marriott que está cerca del aeropuerto.
Por cierto, una de las personas de British que nos ha atendido era de origen japonés y, haciendo honor a su origen, nos ha acompañado hasta casi la zona de los shuttle. Only in Japan, como siempre. Un diez.
Ya en el hotel nos han asignado habitación y nos han explicado que nuestro bono de comida consistía en 90$/persona: hemos seguido la sugerencia del recepcionista y hemos dejado 60$ para la cena y 30$ para el desayuno. Perfecto. Así que tras dejar los trastos en la habitación nos hemos ido a cenar cuanto antes para que no se hiciese aún mas tarde. Gracias a eso hemos llegado a tiempo para ver los minutos finales del partido Uruguay - España… y les hemos visto ganar, toma ya!! El camarero nos ha felicitado y nos ha rellenado el vaso de agua varias veces “para estar hidratados después de tantas emociones”, jajaja!!!
En fin, que vaya día. Y nos lo queríamos perder! Ahora a ver qué tal va todo mañana. De momento, podemos relajarnos con estas vistas que tenemos desde la habitación. El pequeño lago es muy bonito y ver esos patitos chapoteando en el agua es todo un lujo.
Por favor, no mas sustos. Tenemos el cupo lleno ya para el resto del año.
Hale, buenas noches y… mañana más!
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