Chamonix 2025 - 28 JUL (día 3)

Hoy sí que sí nos estaban esperando las nubes para descargar toda su energía sobre el valle y prácticamente sobre todos los Alpes. Imposible esquivar este frente tan activo. Desde que ha amanecido hemos estado con lluvia y con este panorama las opciones quedan bastante limitadas (más aún si es lunes y tienes muchos sitios cerrados por descanso). Todas las webcams mostraban un panorama bastante feo y gris pero había una que tenía algo muuuuy interesante: nieve!! Así que nos hemos preparado para la aventura invernal del punto más alto: L’Aiguille de Midi.

Afortunadamente hoy no había casi gente en la cola del teleférico y en menos de 5 minutos ya estábamos montados camino de la cima. Un ratito después ya hemos empezado a sentir esos -4ºC mientras la nieve caía con intensidad. Incluso en la terraza superior un miembro del personal estaba limpiando con una pala el suelo porque la cosa empezaba a ponerse seria. Hemos estado haciendo varias fotos, todas con fondo muy blanco y mucha nieve por todos lados. Por un momento parecía que habíamos viajado en el tiempo y estábamos en Diciembre o Enero.

Nos hemos echado unas buenas risas con tanto entretenimiento. Hemos visto además una pequeña exposición sobre escalada (la zona del video la hemos saltado porque los pocos sitios disponibles ya estaban ocupados). Y hemos terminado haciendo una parada técnica en la cafetería, como casi todos los allí presentes. Ni que decir tiene que esos cafés nos han sentado estupendamente (no digo nada ya del croissant que estaba… hmmm… ñam ñam!!)

Cuando hemos bajado al pueblo la lluvia seguía dándolo todo aunque poco a poco iba perdiendo intensidad. Hemos estado haciendo algunas compras y, tras descansar un poco, hemos dado una vuelta hasta la hora de la cena en Panier des 4 Saisons. Aquí ya estuvimos la otra vez y ha sido un gustazo repetir por todo lo alto sus platos de calidad. Nos hemos animado a pedir el menú del día: sopa de cebolla, ensalada (entrantes) y como plato principal salmón. Para terminar, helado y una pequeña tabla de quesos que estaba… bueniiiiisima. 

Ahora a ver si nos da tiempo a bajar la cena antes de dormir, jaja!!

Buenas noches!

Chamonix 2025 - 27 JUL (día 2)

Ayer terminé cruzando los dedos para que las nubes nos respetasen un poco y, como si todo se hubiera alineado, el día ha amanecido bastante tranquilo. La previsión decía que un frente se acercaba por el norte del valle así que no quedaba otra que apostar por la zona sur y empezar pronto la excursión. El objetivo: hacer el “Grand Balcon Nord” hasta Montenvers. Pero contábamos con un pequeño inconveniente inicial y es que sí o sí había que reservar el turno de subida del teleférico de L’Aiguille du Midi. Es increíble. Da igual que subas hasta arriba o no, hay que reservar turno. Esto mismo nos pasó la otra vez y ya vemos que no ha cambiado nada en todos estos años. Bueno si… ahora ya no dan fichas de plástico y se han pasado al papel térmico. 

Estábamos resignados a esperar los 30 minutos de rigor hasta que se nos ha ocurrido preguntarle a la que controlaba el acceso si podíamos adelantar la espera porque no queríamos subir hasta el mirador. Creo que ha visto que nuestra intención era sincera y nos ha dejado. Olé y Olé!! 

Importante: una vez en la parada de Plan de l’Aiguille, hay que salir por la puerta de la izquierda (junto a los WC) y llegar hasta el bar de color marrón. Allí hay un cartel que indica la dirección de Montenvers / Mer de Glace… pero no se indica por dónde llegar al camino principal. Todo está lleno de montículos, rocas y verde. No pasa nada, hay que seguir hacia abajo y en unos minutos se llega hasta el sitio correcto desde el cual se ve todo el valle. 

Hemos tenido mucha suerte porque no había casi gente en todo el trayecto. Ésta es una de las rutas más populares y gracias a la mala previsión meteorológica nos hemos librado del trasiego de senderistas dominicales. He de decir que en varias zonas nos hemos quedado un tanto atrapados en medio de las nubes de turno pero el viento ha hecho bien su trabajo y pronto hemos ampliado el campo de visión. 

Me ha gustado comprobar que he podido hacer sin problemas el trayecto recomendado tras la famosa bifurcación. Está claro que la vez anterior el calor me había machacado. Y llegar hasta Le Signal Forbes ha sido alucinante: las nubes parecían querer jugar con las montañas y los glaciares colindantes y nos han regalado un espectáculo visual único e irrepetible. Madre mía… que afortunados hemos sido!!!!

En la última parte de la ruta, la bajada hasta la estación de tren, nos hemos encontrado a muchos excursionistas en sentido contrario que obviamente habían decidido ir hasta allá para comenzar el Balcón (o parte de él) desde el otro lado. Cómo nos hemos alegrado de haber apostado por el madrugón y por la incertidumbre del teleférico!

Para cenar nos hemos acercado hasta el Akashon, un viejo conocido del anterior viaje al pueblo. Aunque esta vez… algo ha cambiado. Ya sé que en estos años han ocurrido muchas cosas (pandemia incluida!) pero bueno había que probarlo. Nos hemos pedido una burrata para compartir y luego de platos principales cordero y ternera. Lo que se ve en la foto es el plato más curioso (la carne es cordero pero esos dados amarillos son “panisse” - no, no son de patata sino de pasta de garbanzos! -. La comida estaba muy muy buena pero el hecho de tener que esperar tantiiiiiisimo entre un plato y otro ha sido desesperante. Pfff…

En fin… a ver si dormimos hoy rapidito. 

Buenas noches!!


Chamonix 2025 - 26 JUL (día 1)

Decir que uno tiene ganas de comenzar las vacaciones es algo demasiado tópico pero, justo hoy, es lo primero que se me ha venido a la cabeza cuando ha despegado el avión. Llevamos una temporada bastante alborotada e intensa en nuestros trabajos y necesitábamos más que nunca un descanso lejos de casa. Bienvenido sea!

Además hemos salido muy puntuales así que cuando hemos llegado al mostrador de nuestro transfer en Ginebra… les hemos pillado un tanto descolocados (creo que nos esperaban algo mas tarde, jajaja!). Por cierto, gracias a esto, nos han reasignado conductor y así hemos podido conocer a un chaval español que lleva trabajando para esta empresa casi un año y está encantado con la zona. Nos ha traído rapidísimo hasta Chamonix mientras nos recomendaba un montón de sitios y excursiones. Qué majete, por favor. Un saludo, Eduardo!

Tras el check-in y demás historias, nos hemos acercado hasta el stand del teleférico de L’Aguille du Midi y en una pequeña máquina de color blanco hemos pasado el QR que nos habían mandado para canjear el Mont-Blanc Pass (esto ya lo usamos en otro viaje y fue estupendo pudiendo subir todos los remontes y utilizar el autobús del Valle de manera ilimitada). Cuando compramos los pases teníamos dudas sobre la facilidad de este sistema, pero ya hemos comprobado que todo va bien, funciona sin problemas y en los pases están incluidos hasta nuestros nombres. Fantástico! Por cierto, si lo compras on-line con tiempo te hacen un pequeño descuento.

Terminamos el día tomando una raclette, que teníamos muchas ganas de probarla. Este plato típico de la región suiza de Valais consiste en poner un trozo de queso junto a una parrilla eléctrica portátil y, conforme pasan los minutos, éste empieza a derretirse. Y ese queso fundido se toma después con el resto de platos que se sirven en la mesa: patatas cocidas, embutidos, ensalada, pepinillos. Nos hemos puesto hasta arriba de comer. Menos mal que, OH SORPRESA, teníamos un invitado muy especial que nos ha ayudado con la cena (el hermano de P. - que se ha acercado desde Milán y pasará unas horas con nosotros -).

La anécdota curiosa del día: el camarero que nos ha atendido era griego y gracias a una pequeña conversación sobre ciudades bonitas, nos ha dicho que es de Nafpaktos (Naupacto). Con este nombre uno podría quedarse un tanto indiferente pero cuando nos ha comentado que allí hay una estatua en honor a Miguel de Cervantes… hemos atado cabos rápidamente. Porque esta pequeña ciudad la conocemos históricamente como Lepanto, su antiguo nombre veneciano, y esto ya si nos suena a la famosa batalla del S.XVI. Buscando luego fotos por internet parece realmente preciosa, así que queda apuntada para un futuro viaje.

Ahora toca descansar. A ver si mañana las nubes nos dan un descanso y podemos aprovechar bien la mañana.

Buenas noches!

Colorado 2024 - 23 NOV (día 7)

El otro día mencionaba que mucha gente venia al oeste del país en busca de oportunidades y hoy tengo que hablar de Adolph Kuhrs, un joven que en 1868 llegó desde Alemania a Nueva York en busca de un futuro mejor. No conocía el idioma pero sí sabía ingeniárselas para sobrevivir así que, tras varios intentos en la ciudad y después en Chicago, finalmente llegó a Denver para poner en marcha un negocio que conocía perfectamente: la elaboración de cerveza. Para entonces su apellido ya había cambiado a Coors y, lo que empezó en Golden como un pequeño negocio junto a las Rocosas, hoy es un imperio gigante conocido en todo el mundo.

Esta mañana hemos estado visitando la fábrica de cerveza Coors y nos lo hemos pasado genial. Por cierto, que al estar en un edificio donde hay trabajadores, hay que seguir un protocolo bastante específico, sin poder pasar bolsos ni mochilas. Al menos 15 minutos antes de la hora programada, hay que llegar al parking y allí pre-registrarse. Después hay que esperar en una zona techada al autobús lanzadera que te deja junto al edificio principal. Una vez allí, hay otro mostrador donde comprueban que tienes más de 21 años (que es la edad mínima legal para tomar alcohol). Y por último un guía muy simpático te lleva por salas y pasillos mientras cuenta la historia de cómo se elabora la cerveza y cómo su fundador llegó hasta donde llegó. 

Ah… que se me olvida! Durante los 90 minutos que dura la visita puedes probar hasta tres cervezas de las que se elaboran en la fábrica. Menos mal que hoy habíamos desayunado mucho a conciencia porque si no, salimos de la fábrica haciendo la croqueta…

Al salir de la fábrica hacía buenísimo (19ºC… increíble!), así que hemos dejado los abrigos en el hotel y nos hemos dado una vuelta por el centro, que estaba muy animado. Así hemos descubierto junto al río el Golden History Museum & Park, un museo que permite conocer la historia de este asentamiento, sus tradiciones, y algunos habitantes destacados. A nosotros nos ha gustado pero seguro que a los lugareños les resulta mucho más interesante. 

El museo tiene además una parte en exterior (al otro lado del río) donde se pueden ver algunos edificios de madera del S.XIX que, antes de que se derrumbaran, los trasladaron a este parque para que todo el mundo pudiera disfrutar de ellos. Por supuesto el interior está perfectamente conservado: sólo hay que mirar por las ventanas para quedarse maravillado ante los objetos de la época. Por un momento me he acordado de aquel pueblo fantasma que vimos hace ya unos cuantos años en otro viaje.

Para ser sábado por la noche aquí ha desaparecido la vidilla que había tan sólo unas horas antes. A lo mejor todos están en el concierto country que empieza en breve en uno de los bares de la calle principal. Nosotros no tenemos cuerpo para tanto espectáculo nocturno pero tampoco tenemos la ropa adecuada: todos los que entraban en ese local vestían con sombrero, cazadora y botas de cowboy. Qué cosas.

En fin, vamos a descansar que mañana nos espera un laaaaargo día por delante.

Buenas noches!


Colorado 2024 - 22 NOV (día 6)

A principios del S.XIX, lo que se conocía como Estados Unidos estaba en plena expansión hacia el Oeste. Poco a poco iba haciéndose con más territorios pero el proceso era lento y costoso. Cuando la ciudad de Santa Fe pasó a manos estadounidenses, su ubicación en la frontera hacía que llevar suministros hasta la zona fuese complicado. Se estableció entonces el “Santa Fe Trail”, una ruta comercial que partía desde la ciudad de Independence y que, además de atravesar llanuras áridas, cruzaba parte de Comanchería (territorio perteneciente a la tribu Comanche) con el consiguiente coste para el convoy. 

En mitad de esta ruta (y en la frontera con México) se estableció Bent’s Fort. Éste era un “trading post”, es decir, un asentamiento fortificado donde se intercambiaban bienes materiales y servicios. Aquí venían varias tribus para intercambiar las pieles de bisonte por textiles ingleses, los comerciantes podían conseguir munición para continuar su camino y las carretas podían arreglarse después de tanto traqueteo por las llanuras. Lo importante era hacer negocio y daba igual la procedencia del viandante. Si no sabías el idioma, te hacías entender por signos. El fuerte ofrecía comida, alojamiento y, por supuesto, protección ante los diferentes elementos. 

La visita ha sido muy instructiva e interesante. Era un tour guiado y, junto con otro lugareño, nos han explicado todo estupendamente. 

Por cierto, el fuerte que vemos hoy es el resultado de una reconstrucción de los años 70. Con la expansión del ferrocarril el fuerte se había abandonado y no quedaban más que las ruinas. Qué bien que se decidiera levantar de nuevo con los testimonios que dejaron muchos de sus usuarios en sus respectivos diarios. 

Tras la visita, hemos empezado el viaje hacia el norte parando, eso sí, en Pueblo para comer. Lo que no esperábamos era pillar tanto tráfico en la zona de Colorado Springs y, sobre todo, en Denver. Quizá es que es viernes. O quizá es que siempre es así a esa hora. En todo caso, cuando hemos aparcado en Golden estábamos con mucho cansancio encima. 

Por suerte hemos encontrado un pequeño local de comida argentina que nos ha subido el ánimo. Sus pequeñas empanadas nos han sabido a gloria (diría que son las mejores que hemos probado hasta ahora!). San Telmo Market & Deli ofrece productos argentinos recién hechos pero también puedes comprar refrigerados, mate y hasta ropa de la selección argentina de fútbol. Todo un descubrimiento!

En fin, vamos a descansar que ya toca

Buenas noches!


Colorado 2024 - 21 NOV (día 5)

Es de sobra conocido que en este país tan inmenso, con tantos ecosistemas y diferentes climas, podemos encontrar muchas zonas desérticas. Pero lo que cuesta imaginar es que en plenas Rocosas de Colorado, existan las dunas más altas de toda Norteamérica. Great Sand Dunes National Park es quizá uno de los parques nacionales más infravalorados y, sin embargo, tiene un encanto que le hace único. Gracias a la combinación de montañas, viento y agua, las dunas se esculpen lentamente y permiten ser exploradas como si se tratara del propio Sahara. 

En primavera y verano el deshielo hace que aparezca Medano Creek, un arroyo que cubre buena parte de la explanada entre el aparcamiento principal y la primera línea de dunas. En el Centro de Visitantes hemos visto un video con un montón de lugareños (especialmente niños) dándolo todo entre la arena y el arroyo. Pero justo ahora en Noviembre todo está seco y hemos tenido la tranquilidad de poder recorrer todo el lecho del arroyo sin problemas. Nos lo hemos pasado como enanos haciendo fotos y vídeos. Y la nieve de fondo quedaba muuuy bien. 

Por cierto, caminar en las dunas cansa y mucho. Aunque teníamos un pequeño picoteo para no desfallecer en el parque, al salir hemos ido hasta Alamosa para comer en Emma’s, un restaurante mexicano de comida casera. La verdad es que no teníamos ni idea de qué esperar (lo hemos elegido al azar) y nos ha sorprendido gratamente. Hemos pedido una ensalada y una “pizza burrito”. Menudo acierto! Sabor intenso y productos de primera calidad. La anécdota del día ha sido cuando, al preguntarnos de dónde éramos, resulta que Mona, la dueña (y cocinera) del local, adora nuestro país y casualmente este domingo viaja para allá para visitar a una amiga en Murcia. Increíble, de verdad. 

Mas info del local -> enlace de artículo [AQUI]

De vuelta al hotel hemos disfrutado aún más del paisaje, recordando las risas de esta mañana entre las dunas. A pesar de las temperaturas tan bajas, el sol hace que todo se haga más llevadero y, en general, estamos teniendo mucha suerte. A partir de mañana ya hemos visto que suben las temperaturas pero también nos moveremos a otra parte del estado de Colorado y notaremos mejoría (= el otoño dejará de ser tan invernal)

A descansar ya. 

Buenas noches!


Colorado 2024 - 20 NOV (día 4)

Cuando los pobladores del Este del recién creado país vinieron por estas tierras en busca de oro y fortuna muchos se encontraron con la frustración de no poder alcanzar su objetivo rápidamente. Había que ganarse la vida como fuese. En 1881 los hermanos Pickett tuvieron la inmensa fortuna de dar con una cueva que les daría dinero fácil y que se convertiría en una de las primeras atracciones geológicas del estado. En lo alto de Williams Canyon construyeron un acceso atractivo para los turistas y, con el tiempo - especialmente en estos últimos años -, la oferta de Cave of the Winds se ha ampliado con cafetería, tienda de regalos y un parque de aventuras (tirolina, via ferrata, rocódromo,…). 

Nosotros sólo hemos visitado la cueva y la verdad es que está muy bien. Además sólo éramos un grupo de 4. En comparación con otras, aquí hay que agacharse bastante en algunos momentos y subir/bajar varios tramos de escaleras (algunas empinadas y estrechas) así que, si uno no está muy ágil, mejor que se quede en la cafetería haciendo fotos desde el cañón (que no es mala opción, porque las vistas son espectaculares). Como decía en el párrafo anterior, esto era una atracción turística desde hace más de 100 años y, como ya sabemos, entonces la sensibilidad hacia la conservación geológica era mínima o nula. De hecho, en una de las salas una estalactita tiene un brillo intenso y extraño debido a las miles de veces que se tocaba porque “daba suerte”. Hoy obviamente no puedes ni acercarte a las paredes pero está bien que recuerden estas cosas para concienciar a las futuras generaciones.

Dejamos la zona de Colorado Springs y nuestra siguiente parada nos esperaba en Pueblo (sí, sí… es un pueblo que se llama “Pueblo”). Aquí hemos visitado Rosemount Museum, una casa histórica enorme de 1893 que es una auténtica joya. Pertenece a la familia Thatcher - que no tiene nada que ver con la afamada primera ministra británica - y fueron ellos quienes consiguieron muchas mejoras para aquel asentamiento que se había formado a partir de varios centros de intercambio comercial (los “trading posts”). 

Todas las visitas a la casa museo son guiadas por voluntarios que se desviven por contarte la historia del edificio y de la propia familia. No se pueden hacer fotos del interior (una pena, lo sé) por eso hay que aprovechar bien la estancia y mirar todo con detalle para que el recuerdo se fije bien. Por cierto, a mitad de noviembre se pone ya la decoración navideña y le da un toque increíble. A nosotros nos ha dejado con la boca abierta.

Terminamos el día en Walsenburg. Aquí no hay nada especial, simplemente nos sirve como base de operaciones para lo que haremos mañana. Toda esta zona se nota mucho más árida y plana, pero no deja de ser curiosa para unos europeos acostumbrados a la variedad geográfica.

Buenas noches y hasta mañana!


Colorado 2024 - 19 NOV (día 3)

No ha fallado la previsión: esta mañana han caído copos de nieve. Lo bueno es que no ha sido tan escandaloso como esperábamos y sólo ha cuajado en las montañas. Así que hemos seguido con nuestro itinerario y nos hemos acercado hasta Garden of the Gods (= “el jardín de los dioses”). Aquí ya estuvimos hace años, aprovechando el viaje a las Montañas Rocosas, pero entonces vimos muy poco porque hacía demasiado calor. Ahora tampoco es que hayamos visto mucho más pero por lo menos no había casi nadie en el parque y las fotos han quedado estupendas. 

Por cierto, gracias a que la carretera que va desde el centro de visitantes hasta el parque estaba de obras, hemos entrado por el acceso sur y así hemos descubierto el enorme “Trading Post”, la tienda de regalos más antigua de Colorado, creada en 1929. El local es inmenso (ha habido un momento que nos hemos despistado y casi no nos encontramos!) y tienen mogollón de cosas para comprar, pero también hay una zona donde poder comer. No hemos podido resistirnos y hemos pedido hamburguesas de bisonte, la especialidad de la casa. Estaba muy buena aunque nos ha costado quitar de la mente las imágenes del viaje del año pasado, cuando los veíamos en libertad… ay ay!

De vuelta al centro hemos visitado el Pioneers Museum. Se encuentra en un edificio histórico de 1903 (la ciudad se fundó en 1871) y contiene varias exposiciones permanentes con las que se pueden aprender muchas cosas sobre la historia y los personajes importantes de la ciudad. Por ejemplo, al estar a más de 1800m de altitud junto a las Rocosas, el aire se consideraba muy puro e ideal para los enfermos de tuberculosis con lo que se convirtió en un destino perfecto para el tratamiento de la enfermedad. Ah, aquí también estuvo haciendo experimentos Nikola Tesla (de hecho, esto sale en la película “El Prestigio - el truco final”). 

No nos hemos complicado mucho para buscar restaurante para cenar: hemos vuelto al Lumen8. Estábamos demasiado cansados y no nos apetecía volver al hotel con las temperaturas bajo cero. Así que hemos subido a la 8ª planta y hemos pedido esta vez salmón y pollo. Estaba todo muy bueno pero, cada minuto que pasaba, nos iba pasando factura y el cuerpo aguantaba menos. Este jetlag está siendo tremendo.

En fin, a ver si esta noche nos va mejor. 

Buenas nochesss…


Colorado 2024 - 18 NOV (día 2)

Imaginemos que, durante miles de años, una cadena de volcanes tiene la maravillosa idea de ir expulsando rocas, humo y cenizas cada cierto tiempo. El paisaje circundante se vería gravemente afectado, ¿verdad?. Ahora imaginemos que todos esos materiales se mezclan con agua de lluvia. El resultado sería un “lahar”, una lengua gigante de barro volcánico que iría cubriendo la zona lentamente. Y si eso ocurre muchas veces a lo largo de mucho tiempo tendríamos un montón de capas de diferente grosor que atraparía toda vida vegetal y animal de la zona. Pues eso que es tan simple pero tan curioso es lo que ofrece la zona de Florissant Fossil Beds, el yacimiento documentado de fósiles vegetales e insectos más rico del planeta.

Es muy recomendable que, al llegar, se vea el video explicativo que está en el centro de visitantes. Después hay una zona donde ver diferentes tipos de fósiles atrapados en roca y, por último, hay que continuar la visita en el exterior, donde diferentes senderos te acercan hasta los enormes tocones de redwoods fosilizados (estos árboles eran como sequoias pero bastante más estilizados y altos). El que se ve en la foto es muy chulo, pero está bastante dañado porque cuando se descubrió en el S.XIX aún no se tenía la conciencia de conservación que existe hoy y porque entonces se troceaba con una sierra para que los turistas se llevasen un recuerdo… en fin, qué dolor me está entrando.

En situaciones normales se puede ver el recinto fácilmente pero justo hoy estaba todo nevado así que hemos tardado muchísimo en ver lo que estaba más accesible (eso si, nos lo hemos pasado genial haciendo fotos en la nieve). 

Tras parar a comer algo rápido en Woodland Park, hemos vuelto a Colorado Springs para ver su museo olímpico. Porque aquí, en esta pequeña gran ciudad de las Rocosas, existe este museo espectacular donde poder impregnarse del espíritu olímpico de manera fácil y entretenida. La entrada incluye una credencial personalizada que, cada vez que es detectada por algún panel interactivo, te va registrando tu progreso (deportes preferidos, atletas,…). También tiene una zona donde poder practicar alguna disciplina (arco, carrera, esquí, fútbol) y una colección alucinante de medallas y antorchas olímpicas - ¡sólo faltan las de Paris 2024! -. Nos ha encantado la visita pero la hemos disfrutado muchísimo más porque había poquísimos visitantes. Viva la temporada baja.

Para cenar nos hemos acercado hasta Jack Quinn’s, un pub irlandés enorme donde hemos pedido, cómo no, un “fish and chips”. Hacía mucho tiempo que no probábamos uno así que ya tocaba quitarse la espinita. Y creo que hemos acertado porque nos lo hemos ventilado bastante rápido. Ha ayudado mucho que nos hayan sentado en uno de los reservados del local - así hemos estado súper tranquilos escuchando la buena música que ponían de fondo -. 

Sin duda, un día estupendo para comenzar el viaje.

Ahora a dormir… que las cabezadas ya no me dejan seguir

Buenas noches!


Colorado 2024 - 17 NOV (día 1)

Buenas! Madrugón del bueno hoy para hacer ocho mil kilómetros en avión con parada en Londres. Casi nos da un susto cuando ha sonado el despertador pero, como ya sabemos, estos pequeños sacrificios merecen la pena cuando tienes un viaje por delante y un montón de ganas de ver cosas diferentes a la rutina diaria. Hemos tenido muchísima suerte con los vuelos: ambos han salido muy puntuales y sin incidencias. El problema es que no hemos hecho los deberes y no ha sido posible dormir en el trayecto largo. Sólo hemos dado unas cuantas cabezadas - que interrumpían la película de turno - así que nos vamos a comer un bonito jetlag estos días. 

En el aeropuerto de Denver ya estuvimos hace unos años. Ya entonces tuve unos cuantos minutos de cuartito de aduanas pero, esta vez, no he tenido nada de nada. Genial!! Así que al salir nos hemos ido directamente a la zona de coches de alquiler. Como aquí todo es tan enorme, hay autobuses propios de cada compañía que te llevan hasta su respectiva campa. Por cierto, comenzamos con la primera anécdota: se habían equivocado en la categoría de coche y nos habían dado una furgoneta familiar enorme. Menos mal que no ha habido problema en buscar un sustituto y minutos después ya estábamos en nuestro Grand Cherokee camino de Colorado Springs. 

Durante la hora y pico de trayecto hemos tenido bastante tráfico pero no se ha hecho pesado porque iba bastante fluido. Lo más curioso es que aún quedaban restos de nieve de la nevada que cayó hace una semana y pico. Entre esto y la puesta de sol ha sido un viaje muy chulo. Ya veremos si la previsión se cumple y el martes también nieva. Desde luego, por temperatura no será: 3ºC marcaba el coche hace unos minutos.

Al llegar al hotel ya notábamos el cansancio en el cuerpo a pasos agigantados. De hecho, ni hemos deshecho las maletas para ir a cenar al restaurante Lumen8, el que tienen en la planta superior del edificio. Nos han puesto junto a la ventana, que normalmente tiene unas vistas espectaculares pero, claro, de noche no se aprecia lo mismo. De todas formas no está nada mal mirar de vez en cuando a la hilera de luces nocturnas de la ciudad. Por cierto, hemos tomado un par de cocktails (Winter Vacation y Short & Stout), una hamburguesa y una Sweet Potato Shepherd’s Pie (ver FOTO) con espinacas, champiñones y zanahorias. Estaba todo muy bueno.

A ver ahora cómo pasamos esta noche. De momento, ya tengo el cuerpo preparado para caer en cuanto termine estas líneas. 

Nas nochessszzz…