Cuando sale el sol, la ciudad recobra una alegría casi perdida. Esta mañana hemos salido a dar el último paseo y, a pesar del frío, se estaba muy a gusto. Parece que esto compensa los cielos grises de estos dos días pasados.
Nota curiosa: había mas gente a primera hora de la mañana que anoche cuando volvíamos al hotel. Bueno, lo mismo es que aquí la vida social tiene lugar a la hora del desayuno. O sólo cuando sale el sol (que también es posible).
Ahora que lo pienso, este viaje nos ha enseñado que aquí hacen cosas bastante anodinas. Sirva como ejemplo la siguiente foto:
Aparentemente, es un servicio público sin más. Pero si nos fijamos atentamente en el dibujo que hay sobre la puerta de la derecha, seguro que nos quedamos poco menos que a cuadros. Qué rayos es eso??
Al principio nos dió la risa, pensando que sería un WC para gente que se va de fiesta y termina perjudicada. Pero buscando en la red, ha aparecido un enlace un tanto peculiar en el que se comentan determinadas leyes y normas de convivencia "un tanto diferentes" que hay en este país. Y una de ellas tiene que ver con los ruidos de la cisterna de 10pm a 6am (están MUY mal visto en las ciudades). Así que imagino que este WC público está pensado para momentos de necesidad en horario nocturno (seguramente sea un cuarto aislado, sin posibilidad de hacer ruido y quizá con un líquido de esos lleno de bacterias que descomponen todo lo que cae en el retrete). No sé si esto será así, tal cual lo comento, pero hasta que no encuentre algo más concreto sobre el tema, aquí lo dejo. Si alguien sabe algo, que hable por favor!
En fin, leyendo un poco más el enlace anterior, uno termina con la sensación de que el domingo parece ser el día del relax casero y el descanso mental/visual porque... está prohibido tirar envases al contenedor del reciclaje, cortar el césped, tender la ropa, o lavar el coche en tu casa. Normal que con cosas así, no haya nadie por la calle los sábados por la noche: al día siguiente hay que levantarse muy pronto para salir de casa y poder hacer algo de ruido fuera de ella!!
En estos tiempos tan políticamente revueltos, pensar en la visita a un ayuntamiento cualquiera a primera hora de la mañana, puede provocar casi urticaria. Pero si ese edificio es la joya que hemos visto hoy, los males desaparecen por completo. Y es que, lo que hay en la FOTO de la izquierda es precisamente una parte del patio del mismo. Increíble, verdad??
Restaurado hace ya años, su fachada de color rojo se convierte en la protagonista, sin duda, de la bulliciosa Marktplatz. Pero una vez se entra al patio, es como si todos enmudeciésemos mientras contemplamos los frescos y la decoración circundante. Precioso!!!
Eso sí... de fondo sonaba el "Invierno" de Vivaldi - y no procedía de ninguna grabación ni de ninguna orquesta callejera: era sencillamente... un acordeón!!!!!!
Acostumbrados a asociar este instrumento con "Los Pajaritos" de Maria Jesús, la verdad es que nos hemos quedado de piedra. El chico que sale en este video no era el mismo que hemos visto, pero vamos, tocaba igual de bien. Que pasada, por favor!!!
Otro edificio de color rojo que no hay que perderse es la catedral (o, como aquí se la conoce, la Basel Münster). La entrada es gratuíta, pero si se quiere aprovechar bien la visita hay que subir los 242 escalones hasta cualquiera de las dos torres que dominan la fachada principal (Georgsturm y Martinsturm). Cuesta 5 francos suizos y sólo admiten la entrada a grupos de más de dos personas (supongo que querrán asegurarse de que, en caso de problemas imprevistos de salud, uno siempre tenga a alguien con quién contar). Por cierto, algunos tramos son muy complicados (casi hay que escalar literalmente hablando!) y en otros el espacio es tan estrecho que es casi imposible que dos personas pasen a la vez por él - especialmente en estas fechas, cuando uno va con el abrigo puesto -. Vamos, que hay que estar en forma para aceptar el reto pero merece la pena intentarlo: las vistas son espectaculares!!
Por 1,60 francos (los niños, la mitad) se puede cruzar el Rin en este curioso barquito. No tiene motor ni siquiera timón, y se impulsa gracias a la fuerza del caudal del río. Está enganchado por medio de una cuerda a una guía y el chaval encargado sólo tiene que mover una especie de palanca hacia un lado u otro, dependiendo del sentido hacia el que quiera ir. Qué cosas, verdad?? La experiencia Rheinfähre, a pesar de su corta duración, no hay que perdérsela. Ah, se me olvidaba: se paga en efectivo justo al montar.
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Teníamos muy claro que hoy queríamos probar uno de los locales que nos recomendaron ayer en el hotel: Gifthüttli. Su especialidad es el "cordon bleu" (el San Jacobo de todo la vida, vamos), aunque aquí se pueden encontrar además variantes muy originales: con espárragos, tomate,... incluso chorizo!. Obviamente, no teníamos ganas de experimentos raros, así que nos hemos quedado con el clásico y no nos ha defraudado en absoluto. Que rico!!!
Ah, luego cafe y helado en nuestro local favorito del fin de semana, jeje!
El resto de la tarde hemos estado caminando por el centro de Basilea. Todo está lleno de casitas pequeñas, preciosas, perfectamente decoradas. Una monada. Y entre todas ellas, destaca Spalentor (podríamos traducirlo como "la puerta de Spalen"), una de las entradas que había a la antigua ciudad amurallada de Basilea. Dicen que es una de las más bonitas del país y, la verdad, a mí también me lo parece (ahora mismo no recuerdo ninguna otra, pero bueno, con lo bien conservada que está y los colores que tiene, aceptamos la clasificación sin problema.
No podíamos terminar el día sin probar una de las delicias gastronómicas del pais: fondue de queso!! Ayer vimos un local que tenía muy buena pinta, Elsbethentübli, y hoy hemos tenido suerte pillando una de las pocas mesas que hay en el local. Hace ya casi 4 años del viaje anterior, pero podría decir que esta fondue está igual de buena que la que tomamos en Gruyères.
Por cierto, como entrante nos han puesto un tartar de ternera espectacular - y eso que, cuando hemos visto los ingredientes por separado en el plato, nos hemos asustado un poco -.
Paseo largo, frío y una vez más, calles casi desiertas. Quién diría que hoy es sábado por la noche?? Dónde está todo el mundo? Hay alguien ahi? Hola?? Holaaaa????
Bueno, bueno... qué ganas teníamos de ver en directo Basilea, una de esas ciudades fronterizas por excelencia. Cuando compramos el billete en su día ya vimos que el aeropuerto más cercano, Mulhouse, está en zona francesa, pero lo que no imaginábamos es que al salir por la zona de recogida de equipajes nos íbamos a encontrar con un cartel como el de la FOTO. Suiza a la derecha, Francia a la izquierda. Mejor elegir bien con decisión, o luego no hay vuelta atrás, jeje. Que cosas!!
Recordatorio: Bus urbano (!!!) número 50 para llegar a la estación central de Basilea. Precio 4,40 Francos Suizos (dos zonas).
Por cierto, el autobús te deja en el mismo sitio desde el que sale para el aeropuerto. No hay que buscar otras paradas enfrente ni cosas raras. Y desde allí, hemos ido andando hasta el hotel, disfrutando del tranquilo ambiente de las calles casi desiertas. Porque... dónde está la gente un viernes a estas horas? supongo que cenando porque si no, no me lo explico. Tampoco es que haga una temperatura desagradable pero vamos, tiendas cerradas y calles sin gente. Qué diferente es todo en estas latitudes, verdad?
Después del check-in en el hotel, hemos encontrado por casualidad un sitio estupendo: la Brasserie Baselstab. Aunque aquí son especialistas en Flammkuchen (ver FOTO), lo que realmente busca la gente son sus helados Mövenpick - que ya los probamos en el viaje anterior a este país... y nos ganaron por goleada!! -. No pongo foto, pero he vuelto a repetir el sorbete de frambuesa y queda comprobado que sigue siendo mi favorito. Por cierto, el camarero nos ha tratado estupendamente, incluso nos ha dicho algunas palabras en italiano (que supondrá - bien que hace - que las entendemos!)
Antes de volver al hotel hemos estado dando un paseo por las callecitas del casco viejo, incluso hemos entrado en el patio del Ayuntamiento (qué bonito!!!), para poco después terminar cruzando el río. Muy bonito... pero también bastante frío.
Si. Algo me dice que mañana nos espera un día de abrigo y bufanda!!
Y, no quería terminar esta entrada del blog sin dejar constancia de la canción del día. No tiene que ver absolutamente nada con el país, ni con el viaje, ni con nada que se le parezca. Pero, es que no consigo quitarme ese estribillo machacón de la cabeza:
Y ahora a dormir... Laaaaaa... la la la laaa-la la la laaaaaaa!!!!!
Para este último día hemos dejado la visita a la iglesa y torre de Los Clérigos, uno de los sitios más emblemáticos de la ciudad (en la FOTO, se ven al fondo un poco hacia la derecha). Ambas son de estilo barroco portugués.
La torre tiene 76 metros de altura y permite, tras subir sus casi 240 escalones, disfrutar de unas vistas panorámicas estupendas. Es importante hacer la visita a primera hora para evitar las posibles incomodidades que pueden surgir en la subida y bajada, pero sobre todo las que hay en el propio mirador (es muy estrecho y pequeño, sin posibilidad de movimientos holgados).
En la entrada a la torre, también se incluye la visita al museo de la iglesia y se tiene acceso a la parte superior de la nave principal, desde la cual se puede tener una perspectiva muy bonita e interesante. En nuestro caso, además, hemos tenido la suerte de coincidir con un concierto de órgano, así que desde uno de esos "palcos" improvisados, hemos escuchado parte del mismo. Que suerte!!
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Después de la visita, hemos comido algo rápido y luego hemos dado el último paseo por las cuestas de la ciudad. Todo estaba muy tranquilo, así que ha sido una despedida menos dolorosa de lo esperado.
Por cierto, ha salido en la foto anterior y también en ésta: hay cabinas rojas inglesas en casi todas las esquinas del centro!! No sé la razón exacta ni desde cuándo están por aquí, pero sospecho que debe de tener alguna relación con el comercio del vino - de hecho, muchas bodegas de oporto tienen nombre de origen británico (Taylor's, Graham's, Sandeman...)
En fin, tras casi 25 minutos de espera en el andén (viva el domingo, dia de descanso!) hemos pillado el metro E (color morado) para ir al aeropuerto. La verdad es que se nos ha pasado el fin de semana volando y encima hemos tenido un tiempo buenísimo. Así da gusto.
Para terminar, una de las mejores despedidas que nos han dado nunca en un aeropuerto:
Como les hemos aplaudido varias veces, de camino a nuestra puerta de embarque se han despedido de nosotros y nos han deseado "Boa viagem!".
Desde que aparecieron las películas de Harry Potter, siempre había querido ver en directo la ¨Livraria Lello" de Oporto. Existe la creencia de que algunas escenas de estas películas se rodaron aquí, pero en realidad es una de esas leyendas urbanas que todo el mundo cree y nadie se molesta en comprobar. Lo peor de todo es que aunque te lo digan, lo leas y te lo certifiquen, tu cerebro sigue emperrado en que fue aquí (y no en un estudio de TV) donde tuvo lugar el rodaje.
En realidad, la única relación que tiene con la saga de Harry Potter es que sirvió de inspiración a su autora, J.K. Rowling, para escribir los libros (estuvo trabajando como profesora de inglés en Oporto durante unos cuantos meses).
Pero bueno, todo esto son minucias: que la librería en sí es preciosa!!! Quién no quiere dar un paseo por sus dos alturas, subir y bajar esa escalera imposible y disfrutar de esa maravillosa decoración modernista?? Efectivamente, TODOS queremos. Por eso TODOS estamos alli a todas horas, colapsando su reducido espacio entre estanterías y convirtiendo el lugar en una feria de flashes y alboroto turístico internacional. Es mas, el dueño se ha visto obligado a cobrar por entrar. En la acera frente a la librería, ha instalado una caseta con una taquilla y allí, previo pago de 3 euros (!!!) te dan un ticket para validar más tarde en la entrada del local. Por supuesto, si compras algo en la tienda, se te descuenta el importe de la entrada.
Interesa llegar prontito para no pillar mucha cola en la taquilla ni demasiada gente dentro buscando la foto perfecta de la escalera. Ah, que nadie se asuste con estas cosas porque merece la pena (y mucho) verla.
Después del momento paparazzi de la librería, hemos visto un par de iglesias que estaban cerca y luego ya nos hemos acercado hasta la catedral (la Sé) de Oporto. En comparación con la de Lisboa, ésta tiene un tamaño mucho menor. Su claustro también es menor, pero está mejor cuidado y (atención) lleno de paneles de azulejos (típico del barroco portugués). La visita se hace relativamente rápida y en la entrada al claustro se incluyen las estancias del tesoro (ver sólo la catedral es gratis).
Lo que se ve en la foto es el almuerzo que hemos tomado en la vinoteca All in Porto: tabla de quesos y embutidos nacionales acompañados de un vino riquísimo. Según la carta, esta estupenda tabla es para dos personas, pero ni nosotros ni los que teníamos alrededor han conseguido terminarla por completo. Todo un festival gastronómico para el que hay que estar bien preparado y con el estómago en condiciones para engullirlo. Por cierto, la decoración es modernilla, algo alternativa, (hay mesas que en realidad son antiguas bobinas enormes de cableado), y los camareros son muy (pero MUY) majetes!!
De postre, hemos tomado tres copas de oporto en las Bodegas Ferreira. Eso sí, antes hemos tenido que cruzar el puente de Luis I por la zona inferior, llegar hasta las bodegas, pagar la entrada y disfrutar de la visita guiada entre barricas y toneles enormes. Muy interesantes las explicaciones de la guía: la próxima vez que me ofrezcan un oporto, preguntaré si es vintage, LBV, ruby o tawny!!
No lo había comentado antes, pero hoy hemos tenido un día primaveral de escándalo. Pasear por las orillas del Duero ha sido una delicia. Después de la visita a las bodegas, nos hemos sentado un buen rato en la orilla a disfrutar del cambio de colores en las casas a medida que el sol se iba poniendo.
En plena explosión de sentimientos, se nos ha antojado la feliz idea de montar en el Teleférico de Gaia,un invento enfocado a turistas a los que no les importa gastarse 5 euros para poder sacar una buena foto desde el aire durante los 5 minutos que dura el trayecto hasta la parte superior del puente.
Habíamos leído que no merecía mucho la pena pero, después de un día subiendo y bajando cuestas, éste puede ser el dinero mejor gastado del mundo!!!
Hemos visto otra puesta de sol preciosa desde el puente pero hoy no pongo foto por aquello de no repetir (el resultado ha sido muy parecido al de ayer).
Cuando hace tan sólo unas horas he hecho esta foto, de repente se me han venido a la cabeza aquellas clases de geografía del colegio (y su famoso libro azul de "Sociales"). No sé cómo será hoy, pero nosotros tuvimos que aprender con 10 años los ríos más importantes de la península, sus afluentes, donde nacían y donde desembocaban. Era una prueba importante de memoria y destreza, pero compensaba el hecho de saber que controlabas un poco el terreno por donde te movías o te ibas a mover en unos años. Quién me iba a decir a mí que tropecientos años después POR FIN estaría cara a cara con el último tramo del "Padre Duero"!!
Recordatorio:
**Traslado aeropuerto - centro ciudad**
- hay que comprar la tarjeta de transporte en las máquinas amarillas
- UNA tarjeta (recargable) por persona.
- Si se elige la modalidad "un sólo viaje", hay que pagar según las zonas que se vayan a atravesar [OJO, hay que mirar el mapa de fondo gris que suele estar al lado]. Por ejemplo, con tres zonas se marcaría la opción "Z3" (2,10€)
- Se valida antes de subir al metro.
- Tarda de 20 a 30 min - va casi todo el rato por el exterior, tipo "metro ligero".
Entre unas cosas y otras, hemos llegado un poco justos para ver el atardecer en condiciones. Eso si: hemos disfrutado de los instantes siguientes como nunca desde el famoso puente de Don Luis I (si es que da gusto cuando no hay aglomeraciones de gente!!).
De vuelta del puente, hemos estado dando un paseo por el casco histórico de la ciudad (básicamente la zona entre la catedral y los barquitos junto a la orilla). Algo me dice que esta ciudad es muy, pero que muy tranquila.
Con un hambre y estómago muy necesitado, hemos entrado en el Ora Viva, el restaurante donde habíamos reservado la cena (si, si, hay que reservar porque el sitio es pequeñito y tiene pocas mesas). Hemos comido estupendamente, pero voy a destacar el pulpo porque estaba de escándalo. Maaaaadre mia!!!! En la foto no se aprecia bien con tanto acompañamiento, pero puedo asegurar que es de los más sabrosos que he tomado nunca. También hemos probado bacalao y una tarta de galleta de postre. Que bueno todo!! Además, los camareros son muy majetes. MUY recomendable este sitio!
Lo bueno de cenar en la zona junto al rio es que luego hay que volver al hotel subiendo varias cuestas y uno ya no se va a la cama son sensación de pesadez. Si es que aquí lo tienen todo muy bien pensado! Jejeje!!!
Como no podía ser de otra forma, esta mañana hemos salido pronto del hotel para ver el desfile del año nuevo chino. Según habíamos leído, comenzaría en Trafalgar Square pero, a medida que nos acercábamos a la zona, cada vez había más gente cogiendo sitio, así que nos hemos quedado en la mediana de Charing Cross (aparentemente, el desfile sólo iba a ser en uno de los carriles de la calle). Hacía frío, pero los 20 minutos de espera han merecido la pena. Hemos visto unas cuantas carrozas, niños haciendo artes marciales, niñas vestidas con trajes de gala chino, bandas de percusión, y leones chinos haciendo su típico baile (ver FOTO). Tampoco podía faltar el dragón (ver VIDEO):
El desfile no habrá durado más de 30 minutos, pero ha estado interesante (qué probabilidad hay de que volvamos a ver algo así?). Hemos dado un pequeño paseo por la plaza (ahora ya sí estaban los puestos de comida abiertos), pero no nos hemos quedado mucho rato porque ya teníamos reservado un delicioso "brunch" en el Bar Boulud. Y es que, no podíamos irnos sin probar una de las mejores hamburguesas de la ciudad - eso es lo que dicen las críticas y eso es lo que repetimos nosotros... hmmm, que rica estaba!!! También hemos tomado tartar de salmón y vichyssoise de entrantes (muy buenos!) y un par de postres.
Siempre he creído que, por muchas críticas que uno lea de un sitio, hay que probarlo en primera persona para poder captar la esencia del mismo. En este caso, el local tenía todo a su favor, pero con lo que no contábamos era con el efecto sorpresa: en medio de la comida, se ha presentado un grupo de chicas casi sacadas de una portada de los años 50 y se han puesto a cantar al más puro estilo de The Andrews Sisters o The Chordettes. Nos hemos quedado todos alucinados!! Esto sí que es una comida con estilo y lo demás tonterías!!
Por cierto, dejo aquí referencia musical, por si alguien quiere captar bien la esencia cincuentera, jeje!
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**** ACTUALIZACIÓN (18/FEB/2016) - Encontrado (por fin!) el nombre del grupo de chicas del hotel. Son The Tootsie Rollers y ya se están haciendo un hueco en el mundillo musical gracias a su apuesta retro-revival y al empuje de las redes sociales. Gracias Instagram por solucionarnos la duda!
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Con una sonrisa de satisfacción nos hemos vuelto al hotel. Qué buen fin de semana hemos pasado! Y cuánta música por todos lados. Incluso de camino al metro para ir al aeropuerto, nos hemos cruzado con la mejor despedida de todas. A alguien le quedan dudas de por qué engancha tanto Londres?
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P.D: Hoy hemos descubierto que desde hace ya años, en este país no se puede comprar "con normalidad" los domingos. El Sunday Trading Act de 1994 regula los horarios de apertura dominical y, excepto farmacias, tiendas de aeropuertos/estaciones de tren, gasolineras y poco más, las tiendas tienen un horario de 6 horas máximo a elegir entre las 10AM y las 6PM. En el caso de Harrods, por ejemplo, abren de 11:30AM a 6PM, dejando la primera media hora "para mirar y brujulear por la tienda" (es decir, que hasta las 12PM no se puede pagar nada). Qué cosas!
Al pasar esta mañana por la puerta del Museo Británico nos hemos encontrado la puerta principal de la verja cerrada. También había mucha gente en silencio haciendo fotos entre los barrotes. Estaba claro que algo interesante estaba teniendo lugar al otro lado: figurantes vestidos de época, un coche de caballos y una cámara que rodaba el mismo plano una y otra vez. Qué chulada!! No sé a qué serie o película corresponderá esta escena (no, Downton Abbey ya no puede ser,... ohhh!!), pero estaremos atentos a las pantallas y, caso de encontrarla, editaré esta entrada del blog con mucho gusto.
Un buen rato después ya estábamos frente a la puerta de las Churchill War Rooms. Tener la posibilidad de ver el famoso búnker (o "pseudo-búnker" mas bien) donde estuvieron recluídos Churchill y todo su gabinete durante la Segunda Guerra Mundial es toda una experiencia. Aquí se tomaban las grandes decisiones estratégicas, desde aquí se hablaba por teléfonos codificados con los paises aliados, y aquí hacían vida muchas personas cercanas al Primer Ministro - personas que podían pasarse semanas enteras sin ver la luz del sol!! -. Además, casi todo el mobiliario es el original (con un poco de imaginación es fácil trasladarse a esos tiempos tan difíciles). La visita dura unas dos horas, pero puedo asegurar que se hacen MUY cortas.
Después de picar algo, nos esperaba (ansiosamente!) el afternoon tea en el hotel. Sandwiches, scones y pastelitos para acompañar uno de los tés que previamente habíamos elegido (manzana + flor de saúco y té roibos). Qué maravilla.
Esta vez no ha hecho falta explicarnos cómo funciona esto: hemos repetido scones sin dudarlo!! Estos panecillos dulces están buenísimos y hay que aprovechar la estancia para saborearlos convenientemente, jeje!
Por si alguien no se había enterado, esta semana ha tenido lugar la celebración del año nuevo chino (8 de Febrero). Pero la comunidad china londinense prepara su fiestón mañana domingo. Todos estos días se han ido decorando de farolillos rojos las calles de Chinatown y la zona de Trafalgar Square. Precisamente en ésta última han puesto un par de escenarios (supongo que habrán programado actuaciones musicales), muchos puestos de comida (¿?) y desde alli también dará comienzo el desfile. Esperemos que la lluvia no desluzca demasiado todos los festejos que tendrán lugar en unas horas.
Estos dos margaritas hablan por sí solos: Viva México!!
Efectivamente: la cena ha sido en un mejicano. Siguiendo la estela "morriñeira" (valga el palabro), hemos vuelto a la Cantina Laredo. Esta vez, además del guacamole, han caido unas enchiladas y unos tacos que estaban para chuparse los dedos. De postre, el clásico flan de vainilla. La camarera ha sido muy simpática (no se podía esperar menos al averiguar que era española) y hemos pasado un rato muy agradable.
A descansar!!!
P.D: el anuncio de TV de ayer era la segunda parte de este otro anuncio (ahora SI tiene sentido todo, jajaja!!)
Con los días tan grises y lluviosos que estamos teniendo últimamente, se agradece descubrir que el sol sigue luciendo mas allá de la gruesa capa de nubes. Nos ha costado un billete de avión poder disfrutar de estas vistas pero si eso significa que vamos a pasar unos dias en una de nuestras ciudades favoritas, bienvenido sea!
Aunque esta vez el trayecto hasta llegar al hotel se ha hecho más largo de lo esperado. Hemos aterrizado puntuales pero por problemas de gestión de plataforma del aeropuerto, nos han tenido esperando en la rodadura casi 25 minutos largos. Y, una vez en el metro, nueva espera en Osterley por un problema con las luces del túnel. Por supuesto, aquí se lo toman con mucha filosofía y nadie se desespera (al menos, de cara al exterior). Si esto hubiera ocurrido en cualquier ciudad de la península, ya estaría la gente protestando en voz alta, haciendo comentarios jocosos y Twitter echando humo con algún hashtag incendiario tipo #paisdepandereta #puntualidadcero #asinosva.
Afortunadamente, ya hicimos la reserva en el Abeno con margen suficiente. Han pasado 4 años desde que probamos esta especie de tortillas japonesas y ha sido una delicia tomarlas de nuevo. Qué ricas están, por favor!! Lo que se ve en la foto se llama "Osaka Mix" y lleva bacon, gambas y kimchi (col fermentada coreana). Por sugerencia de la camarera, le hemos añadido mayonesa japonesa, salsa de okonomi-yaki, algas en polvo y katsuobushi (fish flakes) - atún ahumado deshidratado - que es lo que le da ese aspecto tan alocado a la tortilla. BUENISIMO. Así, en mayúsculas.
Por cierto, aqui SI hay invierno. No es que nos haya pillado desprevenidos, pero sí que hemos notado cierta falta de preparación corporal para aguantar temperaturas tan bajas. Dichoso cambio climático!
P.D: ojito al anuncio que arrasa en la TV local (y esa banda sonora!!)
Aprovechando la tranquilidad del domingo, hemos salido a dar un paseo por el centro. Parece mentira que, hace tan sólo unas horas, todo estaba lleno de gente y ahora parece una ciudad casi desértica. Y aunque casi todo estaba cerrado, hemos tenido tiempo de entrar en una tienda para comprar recuerdos originales y ver la Iglesia de San Nicolás. No sé si se ve bien en la foto, pero lo que más llama la atención al entrar es esa extraña disposición de su planta en forma de pseudocurva hacia la izquierda. No lo había visto nunca!! Será cosa de alguna restauración? Habrá que buscar información porque es curiosísimo.
De lo que no hay que buscar nada (por su obviedad) es de si existen patatas fritas más famosas que las belgas. No se si serán las más deliciosas, pero comer uno de sus míticos cucuruchos puede ser una de las experiencias mas gratificantes del día. Y la mejor despedida del viaje.
La verdad es que este fin de semana nos lo hemos tomado con mucha calma, pero hemos disfrutado como nunca de esta magnífica ciudad.
Hay que repetir?? Por supuesto!! Ya falta un día menos para ello, jeje!
P.D: un poco de música local de los 90's.
Make my day, make my day, make my day, make my day...
Hmm, de repente me viene a la mente una pista de coches de choque llena de adolescentes, jajaja!!