Huesca 2021 - 15 JUL (día 4)



El cañón de Añisclo pertenece también al conjunto del Parque Nacional de Ordesa pero, a diferencia del valle de ayer, aquí no vamos a encontrar saturación de gente ni autobuses obligatorios aunque... sí que hay restricciones en su conducción: sólo se puede ver en un sentido, desde Escalona a Fanlo. Esto facilita mucho la visita ya que no hay riesgo de encontrarse con otros coches de frente y, llegado el caso, se puede parar a hacer alguna foto sin tener que bajar del coche. 

No sé si se aprecia bien en las fotos, pero el cañón es realmente impresionante. Quizá en esta época del año las hojas impiden un poco su disfrute pleno, pero creo que merece la pena acercarse si se está por la zona. 



El aparcamiento de San Úrbez es algo pequeño (no creo que quepan más de 12 coches) así que es probable que, si no se llega pronto, haya que dejar el coche a un lado de la carretera. En nuestro caso nos hemos quedado a unos 200m al ver la fila de coches ya preparada. 

Desde el parking comienzan varias rutas, aunque la más popular es circular y permite ver diferentes enclaves en menos de una hora. Aunque hemos preguntado a un encargado si había algún sentido preferente (y nos ha dicho que daba igual), desde aquí recomiendo lo que hemos hecho: empezar desde la zona del eco-WC (al fondo).



La ruta pasa primero por un molino abandonado (según hemos leído, en 1930 aún funcionaba!), luego por una zona de bosque húmedo y después cruza la cascada del rio Aso. Allí, aprovechando el poco caudal que había, hemos parado a comer algo en el propio lecho del río mientras veíamos a varios grupos organizados practicando barranquismo. Ha sido una comida muy entretenida: por un momento parecía que estábamos viendo “Juegos sin fronteras” en directo, jeje!



Cruzando el Rio Bellós se llega a la ermita rupestre de San Úrbez, santo anacoreta de origen francés. El conjunto es bastante sencillo pero no deja de ser curioso e interesante. 

La vuelta a Torla ha sido mucho más corta (carretera hacia Fanlo y Sarvisé) así que nos ha dado tiempo a prepararlo todo hasta la cena. Hoy hemos repetido local (El Duende) y casi cena, así que no voy a subir foto.



Bueno, foto de la cena no. Pero sí foto de este detalle del pequeño bosque húmedo por el que hemos pasado. Me encanta. Viva la magia de la naturaleza!

Buenas noches! 
Zzzz...

Huesca 2021 - 14 JUL (día 3)


Desde hace muchos años el acceso al Parque Nacional de Ordesa está restringido en verano para evitar colapsos innecesarios de coches y para restringir la cantidad de visitantes diarios. Los billetes del autobús se pueden comprar en la estación de Torla - incluso con antelación, para montar directamente sin tener que hacer dos colas -. Precio: 4,50€ i/v.

Teníamos muy claro que para esta segunda vez en el parque había que intentar la famosa “Senda de los Cazadores” que es, en pocas palabras, todo un reto para el excursionista no experimentado (o para el que no esté dispuesto a sufrir una subida en zig-zag de 662m con fuerte pendiente!). Por si alguien no lo había pensado, conviene tener unos bastones para hacer la subida más llevadera y para que las rodillas no sufran más de la cuenta. 



Pero el esfuerzo merece mucho-muchísimo  la pena: el mirador de Calcilarruego regala las mejores vistas del valle!! Después de hacer fotos y fotos, llega el momento de reflexión al ver el parking tan pequeñito: aún queda mucho para llegar al final (tres horas!) y no hay que desfallecer en el intento. 



Tras reponer fuerzas, hemos continuado por la Faja de Pelay. Hay subidas aún, pero ya no son tan extenuantes. Y una vez se divisa la Cascada de Cola de Caballo, se nota cómo el camino baja en una suave pendiente hasta el final. Allí nos hemos encontrado a muchísima gente (cómo se nota que no hay tantos seguidores del esfuerzo gratuito!). Por cierto, esta cascada es el nacimiento del Rio Arazas - que recorre todo el valle del parque -. 



Dos flores del parque preciosas: a la izquierda, un rododendro y, a la derecha, un rampión de cabeza redonda. Preciosas! Qué maravilla que Google siempre nos resuelve estas dudas en cuestión de segundos...

A las 15:45h hemos comenzado el camino de vuelta hasta el autobús. Según aparecía en un cartel, nos quedaban 2h30m hasta llegar a la zona de la pradera, pero nosotros hemos sacado fuerzas de donde no había para hacerlo en tan sólo 2h y así poder pillar a tiempo el autobús de vuelta que nos dejaba con el margen justo para poder cumplir con la reserva que teníamos esta noche a las 8pm. Impresionante. 



Gazpacho de cereza, lomos de lubina y de postre esta macedonia especial que estaba de auténtico escándalo. No se puede terminar mejor este día tan intenso. 

En fin, que a estas horas tenemos el cuerpo agotadísimo, pero no hay nada que un sueño reparador no consiga. 

Buenas noches!! Zzzz...


Huesca 2021 - 13 JUL (día 2)



El valle de Bujaruelo se encuentra al oeste de Ordesa. En su día se intentó que fuese parte del renombrado parque nacional pero parece ser que varios intereses turísticos, urbanísticos y ganaderos terminaron frenando la iniciativa. Una pena, sí, pero irónicamente con el tiempo el valle se ha convertido en una zona muy tranquila para hacer excursiones sin aglomeraciones (excepto quizá la zona inicial junto al río). Y eso, para el lugareño no está nada mal.

El parking principal del valle se encuentra muy cerca de Torla (a tan sólo 9km) pero el acceso es bastante rudimentario a través de un camino de tierra sin asfaltar en el preferirías no encontrarte nunca con otro coche de frente. Vamos, una odisea de casi 30 minutos que no deja  indiferente a nadie. 



Tras pasar el camping de caravanas, se encuentra el puente románico de San Nicolás. Aquí nos habríamos  quedado mucho más tiempo de no haber sido por el frío y el viento (más propios de Octubre que de estas fechas, madre mía!!). Lo hemos cruzado para comenzar nuestra excursión por el valle y hemos seguido casi paralelos al Río Ara hasta llegar al puente de Oncins, desde el que se ve perfectamente la garganta del río. 



La mayoría de visitantes suele quedarse en este punto y volver por la pista forestal por el otro lado del río. Pero merece mucho la pena empezar la subida por la ladera: no sólo se aprecia el valle en todo su esplendor sino que el propio camino ofrece flora interesante (lirios azules, por ejemplo) y un interesante premio: la Cascada Salto del Pich. 



De vuelta de la cascada nos hemos desviado un poco para ver el puente colgante Burguil. Las vistas del rio desde ahí son preciosas. Por cierto, nos ha costado un poco encontrarlo porque no hay indicaciones. Bueno, más bien en su día hubo unas letras talladas en una piedra pero, bien la gente bien las condiciones meteorológicas, han hecho que desaparezcan de mala manera. En la foto de abajo a la derecha creo que se puede distinguir aún un poco. 



Y después de un día tan intenso, qué mejor forma de celebrarlo que volviendo al “Restaurante El Duende”. Porque aquí ya estuvimos en 2013 y el recuerdo que teníamos era buenísimo. La cena de hoy ha vuelto a confirmar que está entre los mejores del pueblo! Y encima han puesto toda la música de fondo de los 90’s. Qué maravilla, por favor!! 

Ahora a descansar, que mañana toca una jornada muy larga. Buenas noches!!! 

ZzzZzz 

Huesca 2021 - 12 JUL (día 1)

Hey... cuánto tiempo, verdad? 

Ay, 2021 ya. Parece mentira que aún estemos en medio de todo este jaleo “COVIDiano”, planificando nuestras vidas casi día a día mientras seguimos inmersos en este carrusel de emociones sin aparente final cercano. Pero... aquí estamos otro año más, con ganas de desconectar un poco durante unos días. Viva el Pirineo Aragonés!

Tras un tranquilo viaje con parada gastronómica en Zaragoza, hemos aterrizado en Torla, un pequeño pueblo de unos 300 habitantes que será nuestro “campamento base” para los próximos días. Ya estuvimos aquí un par de noches en 2013 y sabemos que en verano hay que planificar con bastante margen para evitar la saturación turística en locales y rutas. Esperemos que la suerte acompañe y hayamos hecho bien los deberes.

Que el tamaño de este pueblo no lleve a equivocación: estamos ante un pequeño museo al aire libre donde pasear por sus calles supone adentrase casi en el medievo, con recovecos imposibles entre casas de piedra oscura a la sombra del famoso torreón de la Iglesia de San Salvador. Una joyita arquitectónica que no hay que perderse si se está por la zona. 

Pongo aquí algunas fotos que hemos hecho esta tarde:



FOTO: de izquierda a derecha, de arriba abajo...

1. Iglesia de San Salvador en Torla
2. Vistas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
3. Lirio de día (Hemerocallis Fulva) - precioso! 
4. Ensalada de la cena de hoy en Restaurante El Taillón.

No está mal el primer contacto con las montañas fronterizas. A ver qué tal se nos da el resto de días!

Buenas noches!!

Huesca 2020 - 17 SEP (dia 4)

 

Con esta mariposa niña coridón terminamos esta pequeña escapada por el Pirineo Aragonés. Si esta situación covidiana sigue alargándose en el tiempo, tendremos que aprovechar las excelencias de este país en el que vivimos y disfrutarlas lo mejor posible. 

Han sido sólo 4 días, pero los hemos vivido con tanta intensidad que en realidad parece que hayamos estado fuera de casa más de una semana. Además, hemos comido estupendamente (y eso siempre es importante).

Y aunque las fotos hayan quedado algo deslucidas tras un verano tan seco, hemos visto florecer los azafranes silvestres (crocus nudiflorus) - que salen todos los años por estas fechas.

En fin, ahora a deshacer las maletas y a esperar hasta otra posible escapada, sea donde sea. 

Mientras tanto... a seguir cuidándose, comiendo buenos alimentos y cultivando las relaciones sociales un poco a distancia. 

Buenas noches!


Huesca 2020 - 16 SEP (dia 3)

 

Hoy hemos estado prácticamente todo el día caminando en la zona de Piedrafita de Jaca, en el Valle de Tena. Se nota que este valle es mucho más turístico que el de ayer porque, entre otras cosas, el comienzo de la excursión tiene un parking mejor preparado y más grande (punto en el GPS: Parque Faunístico Lacuniacha) y hay más gente aún siendo miércoles. También hemos hecho una ruta muy conocida que sube al ibón y arco de Piedrafita, eligiendo el tramo largo y circular. 

Recordatorio: la ruta está muy bien señalizada, aunque hay tramos con piedras grandes (pasado el ibón) que coinciden con marcas de marcha nórdica y pueden dar lugar a equivocación.

Ver la pista forestal de gravilla justo al comienzo no es precisamente lo que uno quiere cuando sale a caminar. Afortunadamente, tras la subida inicial aparece el cartelito amarillo indicando el primero de los tres atajos que hay entre las curvas de la pista. Excepto que haya algún impedimento físico, hay que seguirlos todos. Destaco sin duda el último, que transcurre por el barranco del Boj y que dan ganas de quedarse allí haciendo fotos y más fotos porque es una auténtica preciosidad. Hemos tenido mucha suerte al atravesarlo porque no nos hemos encontrado con casi nadie. Supongo que éstas son las ventajas de no pasar por aquí durante el fin de semana!

La llegada al ibón ha sido un poco agridulce: aunque el entorno en sí es muy espectacular con la Sierra de la Partacua de fondo, el nivel de agua era casi ridículo (ver FOTO). Nos hemos quedado parados unos minutos sin casi poder articular palabra. Ya nos habían dicho que desde hace meses no llueve pero ver esto así, tan deslucido, no deja de ser preocupante. Espero que vuelvan las nubes bien cargadas a darle un poco de color y vida al valle (ojo, que también el embalse de Búbal, que en su día tenía agua para dar y tomar, hoy estaba irreconocible...)

El camino continúa a la izquierda del ibón por un sendero curioso a media altura que ofrece vistas de todo el valle. Y al final de un pequeño llano, aparece la señalización que indica la empinadísima subida hasta el arco geotectónico. Un premio para los valientes que gritan desde allí "siiiiii!!!!", "uohhh!!!""tomaaa yaaa!!!" y luego cuelgan sus fotos en la redes, pero nosotros tenemos que cuidar las rodillas y nos conformamos con esta maravillosa foto del arco que hemos hecho aprovechando la hora de comer. 

La bajada ya no implica paisajes impresionantes: transcurre casi todo el rato entre árboles, cosa que se agradece en días de calor y sol abrasador. Al final aparece otra pista forestal bastante llana que lleva directamente al parking de Lacuniacha. 

Justo en los últimos metros ha empezado a llover con moderada intensidad. Ha sido poco tiempo, pero nos hemos mojado. Esperemos que esto sea el comienzo de una esperadísima temporada de lluvias que tanta falta hace!

De vuelta en el hotelito, hemos cenado tan estupendamente como en días anteriores. No han faltado los tomates de Jaca! No pongo foto por no repetirme pero, de verdad, es que están bueniiiiiisimos.

Ahora a descansar... que nos espera un largo día mañana. Ains!

Huesca 2020 - 15 SEP (dia 2)

Hoy nos hemos acercado hasta el Valle de Igüer que está en el Parque Natural de los Valles Occidentales. Aunque habíamos consultado varias veces la previsión meteorológica, no teníamos muy claro si volverían las nubes a descargar como esta noche pasada. Afortunadamente, al llegar al parking de La Cleta (punto a poner en el GPS) se han disipado las dudas y los chubasqueros se han quedado en el coche. Y quizá deberíamos haber dejado también los cortavientos, porque ha hecho calor, pero ya sabemos que aquí puede cambiar el tiempo en minutos, así que mejor no arriesgarse.

El valle ofrece una ruta principal circular de unos 7 km. Al principio transcurre por la zona del río, donde se pueden encontrar un montón de vacas devora-hierba por todos lados. Impone un poco verlas tan cerca, pero lo mejor es pasar de ellas y seguir caminando con paso firme.

Por cierto, también hemos visto a los ganaderos encargados de ellas - que han conseguido reunirlas rápidamente para que pasten en la misma zona -. 

No lo había dicho aún, pero este valle es el resultado de la tremenda acción de los glaciares que en su día cubrían la zona. Además del circo glaciar del fondo, por todos lados se ven las tremendas tiras de piedras prensadas, tanto en el suelo como en las enormes paredes del valle. Es muy fácil quedarse hipnotizado mirándolas pero imaginarse una enorme masa de hielo por aquí es algo que desgraciadamente cuesta bastante estos días. Ojalá cambiara un poco la tendencia climática y volviera algo de nieve duradera. Sí, ojalá. Dejémoslo ahí.

La bajada del Cerro Peñarruaba es preciosa. Ofrece vistas de todo el valle antes de enlazar con el Valle de Rigüelo (que está contiguo). Desde el mirador se puede disfrutar de las vistas coronadas por la Punta Rigüelo y los Lecherines (ver FOTO). 

La verdad es que nos ha encantado. Sólo le ha faltado un poco de verde para darle más alegría a la excursión, pero éste es el resultado de un verano sin casi lluvia en la zona y con temperaturas muy altas. Creo que tendremos que hacer un futuro viaje pero en el mes de Mayo o Junio.

Antes de volver al hotel, hemos aprovechado el camino de vuelta para parar en algunos pueblecitos y pedanías que abundan por la zona. Quizá el más interesante sea el principal, Aísa, cuyas callecitas y casas empedradas son una gozada (ver FOTO). Pero también es curioso ver (por fuera sólo, desgraciadamente) las pequeñas iglesias románicas de estos lugares. Algunas están abandonadas pero otras se conservan estupendamente. Hemos visto incluso una en Abay que es del S.XII, ahí es nada!

Tras la ducha y un buen momento de relajación, hemos bajado a cenar con muchísimas ganas. Hemos pedido cabrito confitado y realmente ha sido un acierto: nos ha encantadoooo!!! Decir que estaba buenísimo es quedarse corto. Realmente han sabido darle el toque correcto y conquistarnos de lleno.

Ahora toca descansar y seguir disfrutando de estas pequeñas vacaciones en los Pirineos. 

Viva la desconexión nacional! ;)

Huesca 2020 - 14 SEP (dia 1)

Parecía que no iba a ser posible pero por fin salimos del túnel mochila en mano y nos disponemos a viajar de nuevo. Aleluya. Tras meses de confinamiento, incertidumbre y desasosiego generalizado, parece que los astros se alinean y nos dejan acercarnos a las montañas... que no es poco. Está claro que hay un antes y un después en toda esta historia que comenzó hace seis meses y, si algo hemos aprendido, es que ya no se puede planificar ningún viaje con tantísimo tiempo porque las circunstancias podrían cambiar de un día para otro sin miramientos. Hoy más que nunca hay que vivir al día. Y así lo haremos, qué remedio.

Pero, bueno, que el ánimo no decaiga: somos unos afortunados porque vivimos en un país donde hay mucho que ver y además es muy variado: playas, ciudades, pueblos con encanto, montañas... y una gastronomía que cuanto más viajas más valoras. De hecho, hemos parado a comer a las afueras de Zaragoza y nos hemos quedado sorprendidos con el menú del día que ofrece el Restaurante Torrejón: buena variedad y de calidad. Lo que se ve en la foto es un puré de patatas que está de escándalo. Si en algo tan sencillo le ponen tanto empeño, creo que a partir de ahora se va a convertir en un sitio de referencia para futuros viajes.

Siguiendo en dirección norte (y con unos inusuales 30ºC en el exterior) hemos llegado hasta esta pedanía alejada del mundanal ruido que nos servirá de campamento base para nuestras excursiones por la zona. Ya sabemos que es un sitio ideal para desconectar - estuvimos aquí hace 7 años -, así que seguro que cumplimos nuestro objetivo con creces. Algunas cosas han cambiado por culpa de la situación covidiana actual, pero no todo tiene que ser malo y seguro que estos días descubrimos cosas nuevas interesantes.

La cena... en fin, qué decir de la cena. Mientras estábamos de camino, los dueños del hotel nos han enviado un whatsapp con el menú de esta noche: 4 opciones de primero, 7 de segundo... más 10 posibles postres. Así es imposible fallar. Y si encima coincide que es época de tomates, el triunfo es absoluto. Lo que se ve en la foto es la variedad de Jaca y, bueno, no tengo palabras ni adjetivos para describirlo. Hay que probarlo!! Digamos que se ha hecho un silencio enorme y los dos nos hemos mirado con cara de "ofú, cuánto tiempo sin probar algo así..." - Maaaadre mía.

Ahora a descansar, que mañana nos espera un día muy intenso.

Buenas noches!!

P.D: El paisaje desértico y árido que hemos visto en buena parte del viaje nos ha hecho recordar con bastante fuerza "L'Estasi dell'Oro" de Ennio Morricone. Tanto ha sido así que se ha convertido en la banda sonora del viaje, mientras nos imaginábamos corriendo colina abajo como el mítico Tuco (el feo!)...


Londres 2020 - 18 ENE (dia 2)

Hola Aldwych. Cuánto tiempo.

Supongo que a la mayoría no le sonará este nombre, aunque es fácil adivinar por la foto que se trata de una estación de metro de Londres. Pero para mí Aldwych es algo más que un nombre: significa encontrarme de nuevo un lugar abandonado del que tuve conocimiento de su existencia por primera vez a finales de los 90 gracias a un famoso juego de ordenador. Entonces sólo era una idealización adaptada para deleite del jugador de turno, pero ahora por fin he podido ver con mis propios ojos esta mítica estación londinense. Y ha sido una auténtica gozada. 

Como ya nos ocurrió hace 3 años con los túneles de Clapham South, los astros se han alineado y hemos tenido mucha suerte. Bueno, quizá aún más, porque esta estación suele estar bastante solicitada para grabaciones audiovisuales y eso deja poco margen para las visitas guiadas. Sabiendo que es una oportunidad casi única creo que los 80 minutos de paseo subterráneo se disfrutan con más intensidad. Incluso cuando te piden la acreditación en la puerta ya notas como va saliendo una pequeña sonrisa en la cara de la gente. 

Pero bueno, vayamos a lo interesante. Todo comenzó con la demolición del viejo teatro Royal Strand en 1905. Dos años después, se abrió al público la estación Strand como parte de la línea Piccadilly pero, por motivos estratégicos, en 1915 se cambió el nombre definitivamente a Aldwych (y se puso un cartel sobre los azulejos originales... que hoy tenemos la suerte de disfrutarlos de nuevo - ver FOTO -)

La idea era hacer una estación que diese cabida a muchos pasajeros pero parece que las pretensiones no fueron nada realistas y la zona no era tan popular como cabría esperar. Como consecuencia directa varios túneles se quedaron sin adecentar y de los 6 ascensores que estaban previstos sólo 2 llegaron a funcionar. Ni siquiera en la hora punta se llenaba la estación. Así que a los pocos años uno de sus andenes se terminó cerrando definitivamente al público (con una pared enorme) y decidieron usarlo como búnker de seguridad durante la 1ª Guerra Mundial. De hecho, aquí estuvieron almacenadas muchas obras de la National Gallery. 

El otro andén tampoco tenía demasiada demanda, con lo que sirvió de refugio improvisado durante los bombardeos de ambas Guerras Mundiales. Digo "improvisado" porque no estaba oficialmente habilitado para ello (como bien podría estarlo Clapham South) pero la gente conseguía pasar la noche a cubierto pagando el billete más barato. Como se ve en la foto, aquí no había ni literas ni nada: los londinenses se amontonaban como podían para sobrevivir un día más. 

Con el paso de los años Aldwych nunca consiguió su objetivo como gran estación de metro. La escasa afluencia de público hizo que fuese la primera estación en cerrar los domingos. Además la taquilla se inhabilitó y se preparó un pequeño mostrador dentro de cada ascensor para que el operario del mismo fuese también el encargado de vender los billetes (creo que se ven las marcas en la parte inferior izquierda de la FOTO). El ascensor sólo bajaba a las horas de llegada y salida del tren, con lo que la espera de los (pocos) pasajeros de turno era más llevadera. 

Pero la vida útil de los ascensores tenía un límite y en los años 90 se decidió que ya no merecía la pena arreglarlos por una millonada para seguir manteniendo una estación tan poco rentable. Aldwych se cerró definitivamente en 1994 aunque irónicamente poco después empezó a generar más ingresos que nunca gracias a su reclamo como lugar de rodaje para vídeos musicales, series y películas ("V de Vendetta", por ejemplo). Quién lo diría: el patito feo de las estaciones de metro es hoy un hermoso cisne digno de admirar. 

En fin, que nos ha encantado la visita y la guía ha sabido transmitirnos su entusiasmo hasta límites insospechados. Ojalá fuese siempre así con todo, verdad?

Después de picar algo, hemos aprovechado que estábamos cerca de Covent Garden para brujulear un poco por la zona. Como era de esperar, siendo sábado de rebajas y sin nubes en el cielo, las calles y las tiendas estaban hasta arriba de gente. Pero cuando no tienes más pretensión que disfrutar del día aquí no hay agobios. Nos lo hemos pasado genial, incluso hemos descubierto un par de tiendas muy interesantes. También nos ha dado un poco de bajón al ver que nuestra querida Cantina Laredo ya no existe y en su lugar hay un lugar de copas de esos modernillos y sin personalidad alguna. Una auténtica pena.

Hablando de restaurantes, hoy hemos cenado en Burger and Lobster, un curioso local donde puedes comer (como su nombre indica) hamburguesas y langostas. Hemos pedido de entrante unas alucinantes - y recomendables 100% - croquetas de langosta, gamba y mozzarella (y salsa chipotle!), y luego un par de langostas al vapor. Estaban muy buenas y, aunque estamos a miles de kilómetros de las bondades de Maine, ha merecido la pena pedirlas. 

De camino al hotel nos hemos dado cuenta de la cantidad de locales nuevos que han ido apareciendo de la noche a la mañana. Supongo que es el signo de los tiempos: con el alquiler de los locales por las nubes, si no tienes beneficios en un determinado espacio de tiempo, es mejor cerrarlo. Pues nada. Seguiremos adaptándonos y descubriendo nuevos sitios con la misma alegría de siempre.

Y ahora a dormir, que ha sido un día muy intenso.

Buenas noches!

Londres 2020 - 17 ENE (dia 1)

Comenzamos celebrando el año nuevo (y... ¿quizá la década?) volando a Londres con la misma ilusión de siempre. Además, como ya nos ha ocurrido otras veces, hacer un vuelo de unas dos horas en un avión grandote (A340) supone tener entretenimiento a bordo gratis y eso, a pesar de las cabezadas de turno, no tiene precio. Por cierto, hemos coincidido en el avión con nuestra amiga M.A. y, aunque hacía muchísimo que no nos veíamos, ha sido estupendo intercambiar risas de nuevo. Pasará el finde con una amiga que vive aquí, pero lo mismo sus planes terminan cruzándose con los nuestros. Ya veremos qué pasa.

Tras despedirnos en la zona de recogida de maletas, hemos pillado el metro al centro. Al salir hacía bastante frío, pero quizá no tanto como esperábamos. Aún así la estupendísima cena que nos esperaba en el North Sea Fish Restaurant ha sido lo que mejor podían pedir nuestros estómagos hambrientos: lubina, salmón... y esas pequeñas patatas cocidas que se ven en la foto. Qué buenas por favor!

Por cierto, el camarero que nos ha atendido era de Leganés. Super majete. Incluso nos ha aconsejado con el vino. La verdad es que, con su desparpajo y simpatía, bien podría haber salido en Madrileños por el mundo ("de Madrid, de donde?"), jejeje!!

Buenas noches!