Suiza 2017 - 16 JUL (dia 1)

Hoy me he dado cuenta de algo: la idea de viajar en el tiempo seguro que se le ocurrió a alguien que llevaba una semana agotadora de trabajo y que, tras montar en un medio de transporte, se quedó profundamente dormido, con lo que su viaje pareció aparentemente instantáneo. Si. Seguro que sí. Porque eso es lo que me ha ocurrido a mí esta mañana cuando he abierto los ojos a pocos minutos de aterrizar en Ginebra. Qué cosas! Y, qué cansancio, por favor... 

Volvemos irremediablemente a este país porque tanto paisaje bonito nos tiene muy enganchados. Y esta vez tenemos que cruzar bien los dedos para que el tiempo acompañe, porque nuestras excursiones dependen mucho de ello.

En teoría, el comienzo de la semana no va a ser especialmente malo. Cielo sin muchas nubes y probabilidad de alguna tormenta por la tarde. Excepto hoy, claro. 

Saliendo de Ginebra hemos rodeado el lago Lemán y, mientras disfrutábamos de un cielo limpio sin contaminación, los cientos de radares que hemos visto nos tenían casi agobiados sin poder pasarnos ni un milímetro. Desde aquel viaje por los campos ingleses no nos habíamos encontrado con tantos. No se si harán mucha caja con los lugareños, pero con los extranjeros despistados fijo que sí, porque ni están anunciados ni están especialmente visibles. De repente, ves una pequeña caja gris a la izquierda de la carretera y... sorpresa, foto!!! 

En fín, nuestro destino final era Zermatt, pero si vas en coche te obligan a dejarlo (al menos) en el pueblo anterior, Täsch, porque los vehículos tienen PROHIBIDO el acceso. Sólo se puede acceder en tren!! Así que por el módico precio de 16 CHF tienes un i/v válido por un mes. Obviamente los trenes funcionan casi como una lanzadera y cada pocos minutos hay uno en camino. Y desde que bajas en el pueblo notas esa sensación rara de poder ir por el centro de la calle sólo escuchando gente, bicicletas y pájaros revoloteando. Creo que nos va a gustar mucho esto!

Pero también, en medio del barullo, de repente se ve un grupo de gente cámara en mano, que está medio hipnotizado con una enorme sonrisa, mientras disfruta de las maravillosas vistas del monte que lo domina todo: el Cervino ó Matterhorn. 

Impresionante. De verdad. Ves las fotos en un libro o en internet y ya te gusta, pero cuando lo tienes delante de tus narices, imponente, no hay palabras que lo describan. Nosotros lo hemos encontrado con muchas nubes y aún así nos hemos quedado casi como tontos. Ya sé que lo vamos a ver casi de contínuo, pero creo que no nos vamos a cansar ni un segundo!

Lo que casi nos ha durado un segundo es este schnitzel que nos han puesto en el restaurante Old Zermatt. Su tamaño impresiona, pero nada comparable a su sabor y textura. Creo que es el mejor que he probado en mi vida (y han sido ya muchos!). Ñam ñam ñam!!!!!

Cuando hemos terminado la cena, las vistas del Matterhorn ya estaban muy despejadas y nos hemos puesto a hacer miles de fotos, desde el puente y desde la habitación. 

Pero, como nos esperan unos días bastante monotemáticos, por hoy ya está bien de montaña, jeje!

A dormirrrr!!!

Londres 2017 - 2 JUL (dia 3)

Continuamos nuestro finde cultural visitando el Museo de Charles Dickens. En esta casa de Doughty St, el famoso escritor vivió durante un par de años y en ella escribió "Oliver Twist". La visita incluye audioguía y dura unos 45 minutos (aunque está todo tan bien explicado y tan bien presentado que todo se alarga mucho más). Se puede ver casi todo tal cual estaba en la época, aunque las habitaciones superiores (la de los niños y la de la criada / cocinera) no se han recreado al 100% y en su lugar hay paneles explicativos y citas de libros del autor. 

El museo está muy bien, especialmente recomendado para amantes de la lectura y conocedores de la obra de Dickens. 

Por cierto, desde hace un par de años, se encuentra expuesto el único traje conservado (casi en perfecto estado!) del autor. Lo donó la viuda del tataranieto de Dickens y es un traje de gala que se usó para una recepción con el correspondiente Principe de Gales en 1870.

En la planta baja del museo hay una pequeña cafetería que da al jardín posterior de la casa y donde se puede tomar un buen cafe o té mientras se disfruta de música relajante o del buen tiempo. Hoy ha hecho un día estupendo pero nosotros teníamos otros planes más interesantes.

De hecho, nuestra siguiente visita ha sido a Old St Pancras Church. Esta pequeña pero encantadora iglesia se encuentra relativamente cerca de la estación de tren del mismo nombre pero desde que uno entra en el recinto (o en esa especie de parque / cementerio amplio) se nota que no tiene absolutamente nada que ver con el bullicio de la estación. 

Es precisamente en este "pequeño parque" (voy a llamarlo así, pero hay que pensar en un recinto verde amplio perteneciente a la iglesia en sí) donde se pueden encontrar cosas muy interesantes. Para empezar, el mausoleo de la familia Soane (ver FOTO), cuyo diseño fue la inspiración para las famosas cabinas rojas de teléfono desde un concurso que se hizo en 1924. Que cosas, verdad?

Casi hacia la derecha del mausoleo, se encuentra un fresno bastante peculiar. Se le conoce popularmente como "The Hardy Tree" y su historia se remonta a las obras de ampliación de la estación de tren. Los terrenos pertenecientes a la parroquia de St Pancras eran mucho más amplios pero hubo que remover numerosas tumbas y lápidas para dejar paso a las vias del tren. Así que, inicialmente, decidieron poner las lápidas junto a un pequeño fresno. El encargado de aquel trabajo no fue otro que el futuro escritor Thomas Hardy. Lo que ya no se sabe es si fue él quien decidió dejar las lápidas tal cual o fue sugerencia de otra persona. En todo caso, tras más de 150 años de aquello, el fresno ha conseguido hacerse un hueco entre ellas y casi casi fusionarlas por completo. Impresionante. Una pena que la foto no haga justicia al conjunto.

En este parque también están enterrados William Godwin y Mary Wollstonecraft, que ya son famosos por los logros que consiguieron ellos mismos, pero que son aún más conocidos por ser los padres de la escritora Mary W. Shelley - la autora de Frankenstein -.

Pero si hay que hablar de famosos, sin duda hay que mencionar a Los Beatles. Precisamente aquí hicieron varias fotos dentro de su sesión fotográfica "Mad Day Out" de 1968. Una de ellas fue en este banco de madera y ahí mismo uno puede sentirse por unos instantes como un "pequeño aprendiz de Beatle" con ganas de darlo todo.

La verdad es que nos hubiéramos quedado aquí mucho más tiempo, pero nos esperaba un largo trayecto en metro hasta el aeropuerto y no podíamos retrasarlo más. Aunque tras haber descubierto este remanso de paz en medio de la ciudad es muy probable que volvamos a repetir la visita en un futuro no muy lejano. Después de todo, Londres siempre está impaciente por recibirnos y enseñarnos cosas nuevas en cada viaje. Cómo íbamos a rechazar la oferta de volver por aquí?

Gracias WIFI gratis de Heathrow. Ahora ya podemos tener un bonito viaje de vuelta a casa con los deberes hechos.

:)


Londres 2017 - 1 JUL (dia 2)

Si hablo de Hokusai quizá más de uno podría mirarme con cara de extrañeza, pero si enseño este dibujo de la izquierda, el de la ola, fijo que todo el mundo sabe de quién estoy hablando, verdad? 

Es que la famosa ola es tan conocida que hasta tenemos constancia suya en Whatsapp (si,si... fíjate bien, que está junto a los simbolitos del sol, luna, lluvia...). Y precisamente estos días el Museo Británico le dedica la sala central a su autor, Hokusai, mostrando una selección increíble de grabados ukiyo-e que, como bien dice el título de la exposición, van "más allá de la Gran Ola".

Para los que no estáis familiarizados con la palabra, un grabado ukiyo-e es una de las técnicas japonesas usadas durante la época Edo para realizar dibujos (y copias) de manera relativamente sencilla. Primero se hace el dibujo, luego se pasa a una plancha de madera (donde se intentan hacer varios relieves) y después se extiende en ella el color deseado... para finalmente poner el papel y apretar lo suficiente para que el color quede bien impregnado. Para el que quiera saber un poco más, dejo aquí un video muy interesante donde se ve la creación de uno de estos grabados:


La exposición está francamente bien. No hay audioguía, pero leyendo bien los carteles y paneles explicativos, uno termina empapándose perfectamente de la vida y obra de Hokusai. Todo un lujo para los europeos que vivimos tan lejos del país del sol naciente.

Por cierto, si alguien ya no tiene tiempo de verla, en la sala japonesa del British Museum, hay 4 ó 5 ukiyo-e de Hokusai. No son tan famosos como los de la exposición, pero merece la pena echarles un vistazo.

Emocionados con tanta delicadeza japonesa nos hemos ido a picar algo rápido porque teníamos el tiempo justo antes de la siguiente parada del día: el musical MOTOWN.

Para aquellos a los que no les suene de nada la palabra, la Motown Records es una compañía discográfica dedicada (especialmente en sus orígenes) a la música negra. En el musical se nos cuenta el origen de la misma en Detroit, sus enormes éxitos durante los 60s, su cambio a Los Ángeles y su lento pero evidente declive conforme pasaban los años. De hecho, yo pensaba que ya no existía y, sin embargo, aún sigue dándolo todo,  trabajando incluso en la sombra detrás de sellos como Divinity, Infinity, Hitsville, Mo-West o Rare Earth (y por tanto dedicándose a otros estilos como country o rock). El musical es muy entretenido y casi todas las canciones te suenan. De hecho te dan ganas de levantarte y ponerte a bailar pero... ya te avisan con varios carteles que hay que controlar el entusiasmo para evitar el caos en la sala y las molestias a otros asistentes.

Por cierto, genial los Jackson 5 - salen exactamente igual que en este video:




Hemos salido del musical con el tiempo justo para ir andando hasta el restaurante Roka de Mayfair, donde teníamos reservada la cena. La última vez que estuvimos en Londres nos gustó tanto el de Aldwych que ahora había que probar éste. Y no nos ha defraudado. Aunque quizá no hayamos acertado con el menú degustación (parece que por estos lares no entienden bien lo que implica el verbo "degustar") y la sensación que nos ha quedado es de atropello gastronómico, pero han tenido el bonito detalle de compensarnos con este pedazo postre de la FOTO, con velita y mensaje de felicitación incluidos. Está claro que volveremos (la jefa de sala ha sido un verdadero encanto)... pero ya elegiremos nosotros los platos y no pediremos costillas japonesas, jeje!

Buenas noches!

Londres 2017 - 30 JUN (dia 1)

Siempre he dicho que "la vida es esa cosa absurda que pasa entre comida y comida". Y quizá desde hace unas semanas me reafirmo aún más en esto. Porque de repente pasan cosas que no tienen explicación (ni casi lógica) y tu cabeza, por mucho que se estruje, no consigue darle forma. Dicen que el ser humano tiene una capacidad de resistencia y adaptación asombrosas (la famosa "resiliencia"), pero nos lleva tiempo aplicarla en su totalidad. En todo caso, lo que está claro es que cada día sale el sol, que después de un día viene otro, que tras el verano llegará el otoño y el planeta seguirá girando irremediablemente a pesar de todo lo que nos pueda ocurrir. 

Tras muchos días barajando determinadas posibilidades y después de los últimos sucesos en nuestras vidas, al final hemos decidido continuar con este blog. No viene a cuento detenerme en los detalles, pero digamos que, a partir de ahora, siempre viajaremos muy bien acompañados. 

Así que comenzamos esta nueva etapa viajando a una de las ciudades que mejor nos ha tratado y donde siempre nos sentimos como en casa. Como suele pasar en estas fechas, va a estar todo lleno de gente pero seguro que nos dará igual. Tampoco parece que vayamos a utilizar los paraguas y las temperaturas prometen ser razonables. Mejor escenario, imposible.

Sabemos que en próximos viajes el BREXIT nos lo pondrá un poquito más complicado, pero justo en esta ocasión hemos tenido una suerte increíble y hemos conseguido agilizar todos los trámites de pasaporte y salida del aeropuerto en la mitad del tiempo que habíamos calculado. Así que hemos llegado al hotel con margen suficiente para dejar los trastos, dar un paseo por el barrio y después llegar tranquilamente a la Cantina Laredo, nuestro mexicano favorito. Esta vez hemos llegado a la hora punta y los camareros estaban bastante desbordados (han tardado mas de 10 minutos en atendernos!) pero se nos ha olvidado todo en cuanto han aparecido los "frozen margaritas" de fresa y, sobre todo, los tacos de pato (ver FOTO): espectaculares!!

Ahora a descansar. 
Buenas noches!

Ginebra 2017 - 7 MAY (dia 3)

Ginebra tiene 3 museos que no se encuentran en ningún otro lado: el Museo de la Reforma, el Museo Patek Philippe y el de la Cruz Roja. Precisamente este último es el que hemos visitado esta mañana para tener el pack completo.

Se tardan menos de 10 minutos en llegar desde el edificio de las Naciones Unidas (fin de parada del tranvía 15) y una vez dentro, el amable personal de recepción te chequea bien para que pases si o si por las taquillas y dejes el bolso, abrigo y demás bártulos indeseables para la visita. Vamos, que entras con la cámara (aquí si son amigos de las fotos), la entrada y poco más. 

La exposición permanente (a la que se accede con la entrada normal) se distribuye en tres grandes zonas: "Defendiendo la dignidad humana", "Reconstruyendo los lazos familiares" y "Reduciendo los riesgos naturales". Me quedo sin duda con las dos primeras zonas (la última no ha sido tan interesante) en las que se ve estupendamente la intensa labor que tiene la entidad a nivel mundial.

Después de comer algo rápido, nos hemos acercado hasta el sorprendente barrio de Les Grottes donde hemos disfrutado como enanos haciendo fotos en este original y divertido complejo residencial. A principios del siglo pasado, tres arquitectos (Christian Hunziker, Georges Berthoud y Robert Frei) quisieron construir un conjunto de casas diferente evocando un poco el estilo modernista de Gaudí. Obviamente el resultado no es 100% el mismo, pero cuando uno pasea por estas callecitas sí que tiene la sensación de estar contemplando creaciones de Gaudí o incluso de Hundertwasser (del que ya vimos edificios suyos en Viena). Visita MUY recomendable!

Y para terminar... TACHAN!!!! Gran momentazo del día!!! Tal y como dijimos ayer, he cumplido mi promesa. El famoso paraguas intercambiado, ese paradigma de la elaboración cutre y peor ensamblaje interno, ese conjunto de elementos endebles que no aguantan ni un estornudo espontáneo, ese quiero y no puedo de artefacto molecular... pues ese mismo, ese, ha llegado a su fin. Tanto él como su compañero eventual de fatigas se han quedado en la papelera de reciclaje (por supuesto) para disfrutar de una mejor y (espero) próspera vida como utensilio reciclado. Nosotros ya viajamos sin ellos deseándoles todo lo mejor. MUAC, MUAC!!! Au revoir et bon débarras!!

En fin, tonterías aparte, que ya nos vamos a casita. Gracias WIFI gratis del aeropuerto de Ginebra!! Hasta la próxima!!!

:))


Ginebra 2017 - 6 MAY (dia 2)

Como no podía ser de otra forma, esta mañana ha aparecido la lluvia y con ella hemos estado muy bien acompañados el resto del dia. Qué le vamos a hacer! Por suerte, ya teníamos pensadas varias visitas para las que la lluvia no supone ningún problema.

Por el módico precio de 18 CHF, hemos estado toda la mañana en el recinto de la catedral. Primero, visitando las excavaciones arqueológicas que están bajo la misma. Y, quién lo iba a decir, pero aquí hay restos que datan desde el S.IV. La audioguía que te dan con la entrada no es la mejor del mundo, pero al menos te deja bien claro que este enclave ha sido objeto de múltiples ampliaciones, comenzando con una modesta catedral a la que se fueron añadiendo edificios eclesiásticos y que terminaría absorbiendo a estos mismos para convertirse en lo que podemos ver hoy.

No lo había dicho, pero la catedral de Ginebra fue el foco principal de la Reforma Protestante en Suiza de manos de Calvino. No me voy a poner a relatar datos de la misma (que para eso está la Wikipedia), pero digamos como dato ilustrativo que, por ejemplo, la impresionante capilla de los Macabeos (ver foto) que hoy conocemos con estos colores tan increíbles, en realidad es fruto de una tremenda restauración que tuvo lugar en el S.XIX: durante la Reforma se hicieron varias plantas en su interior y se utilizó como almacén de sal. Cuesta imaginárselo, verdad?

Más cosas. Es muy interesante subir a las torres de la catedral si se puede y se tienen ganas. Desde ahí tendremos (sin duda!) las mejores vistas de la ciudad. Se accede por la torre sur y, una vez vista ésta, hay unos accesos en la parte final del tejado que te llevan hacia la torre norte. La bajada se hace también por esta última.

No sé si ha sido culpa del mal tiempo pero no nos hemos encontrado a casi nadie por aqui. De hecho, existen semáforos para regular la subida y bajada de algunos tramos,... y casi ni nos han hecho falta. Que sensación de exclusividad tan absurda, jaja!

Terminamos con la visita al Museo de la Reforma, un lugar extraño para peninsulares como nosotros pero no por ello menos interesante. Está lleno de documentos, libros y testimonios de la época, aunque también incluye un curioso tratamiento de las diferentes ramas del protestantismo tal cual lo conocemos hoy. Quizá por eso no he podido evitar saltarme la restricción de "FOTOS NO" y conseguir (por fin) esta buena explicación esquemática de las creencias cristianas de hoy en dia. Ya lo estoy viendo: en el próximo viaje a EEUU no nos va a toser nadie, jajaja!

Después del ajetreo cultural, nos hemos acercado al Auberge de Saviese para tomar una maravillosa fondue suiza. Siguiendo las recomendaciones que nos habían dado en el hotel, la hemos pedido "half & half" (mitad y mitad) para probar la mezcla de quesos Vacherin y Gruyère. Bueniiiiisimo. Y ha entrado estupendamente (no se podía esperar otra cosa, con este tiempo invernal / otoñal que estamos teniendo). Afortunadamente, a diferencia de la que tomamos el año pasado en Basilea, aquí no había patatas, sino sólo pan (mejor, porque la otra vez casi reventamos!!). 

El último tramo del día cultural lo hemos dedicado al Museo Patek Philippe. Se conoce como "museo del reloj" y aunque la mayoría de objetos expuestos son efectivamente relojes, aqui también se pueden encontrar algunos broches y pendientes. Las normas de acceso son un tanto peculiares: lo primero que hay que hacer tras comprar la entrada es dejar absolutamente TODO lo que tengas en unas taquillas de la planta inferior. Bolsos, mochilas, abrigos... en fin, todo menos la entrada en la mano, claro. Y una vez dentro, la sensación que tienes es la de estar visitando una joyería de lujo. No es para menos: hay relojes preciosos de un valor incalculable. Algunos incluso con pequeños autómatas!! Muy recomendable.

El lado incómodo de la visita ha ocurrido justo al final, cuando nos íbamos. Porque ha sido cuando nos hemos dado cuenta de que en la civilizada y derrochadora Suiza la gente es igual de cutre. O despistada. O yo que se. Los paraguas se dejaban en la entrada, justo antes de subir las escaleras para acceder a la taquilla. Cuando hemos llegado había cientos de ellos. Hemos puesto los nuestros de manera discreta tras un panel metálico, pero al salir... ya no estaban. Vamos, que alguien se los ha llevado sin ningún tipo de pudor. Quiero pensar que esta persona ha sido víctima de una situación igual y a su vez otra y anteriormente otra. Quiero pensar que todo ha sido un despiste inicial de una viejecita (por ejemplo) que no ha visto bien con tanto paraguas y esto ha provocado un efecto en cadena digno de los antros más cutres de la península. Si. Quiero ver esto de manera positiva. Porque de otra manera, me parecería deprimente. 

Así que con nuestros dos nuevos paraguas (de peor calidad, por cierto) nos hemos ido hasta la siguiente parada, junto a la sede de las Naciones Unidas. Seguía lloviendo y el viento aumentaba por momentos. Así que intentando sacar fotos de la famosa "Broken Chair" el mío se ha dado la vuelta y, como en una de esas películas de Peter Sellers, casi no ha habido forma de ponerlo en su estado original. Las varillas se han deformado de mala manera. Siniestro total. Por suerte no se ha roto la tela y no han salido goteras. He decidido tomármelo con humor: este paraguas terminará su andadura antes de subir al avión de vuelta. Un peso menos!!!! 

Los pseudoparaguas nos han acompañado también hasta Le Bistrot de Charlotte, el restaurante donde hemos cenado. Los hemos dejado también en la entrada del restaurante sin miedo, pensando que lo mismo a la salida nos encontraríamos otros diferentes pero aquí la gente es más tranquila y no se despista con sus pertenencias. 

Hemos cenado muy bien, con una ensalada riquísima de entrante y luego tartar de salmón y lasaña vegetal. De postre, tarta de limón con merengue y sorbete de fresa. Muy bueno todo!!

Ahora a descansar de este día tan intenso. 
Que sueño, por favor.
Zzzz...


Ginebra 2017 - 5 MAY (dia 1)

Ginebra (la ciudad, no la bebida!) se encuentra en la esquina suroeste de Suiza, a los pies del lago Lemán y, no se en otras épocas del año, pero hoy nos ha permitido disfrutar de una de las aproximaciones al aeropuerto más bonitas que jamás hayamos tenido. Porque, lo que se ve desde la ventanilla, aparte del estupendo verde, es un fondo de montañas nevadas perfectamente situadas donde el Mont Blanc es el auténtico protagonista. Ha sido un auténtica gozada!! Otra cosa ha sido el aeropuerto, bastante normalito y feote, pero entiendo que no se puede pedir todo.

Por cierto, al salir del avión, justo en el finger, estaban dos policías haciendo inspección de pasaportes. No lo había visto nunca. A mí me han parado y me han hecho unas cuantas preguntas de rigor, al igual que te hacen al llegar a EEUU, pero al menos aquí no te piden las huellas ni te mandan al "cuartito de pensar" si les pareces un sospechoso digno de ser investigado a fondo.

IMPORTANTE!!! -> en la zona de recogida de equipajes, y en el lado izquierdo de la salida, se encuentra una máquina con un cartel donde pone "FREE TICKET". Si aprietas el botón, saldrá un papelito que te dará derecho a viajar en tren gratis hasta el centro de la ciudad en los próximos 80 minutos. No es genial?? El trayecto son 6 minutos y no hay paradas intermedias (te montas y voilá!, bienvenidos a Ginebra, jeje!)

Más tarde, en el hotel, te dan una tarjeta para utilizar todos los transportes de la ciudad de manera gratuita. Esto incluye tranvía, autobús y un pequeño barquito con el que puedes cruzar rápidamente el lago (sí, lo hemos probado y es bastante eficaz)

Después de dar un pequeño paseo por las calles del centro, hemos ido a cenar al MIYAKO, un restaurante japonés muy chulo. Tiene varias zonas (incluida una con tatami), pero nosotros hemos elegido la del teppan-yaki. Eso significa que cualquier cosa que pidas que necesite pasar por la plancha, te lo harán al momento delante de tí. En nuestro caso, hemos pedido vieiras y pollo - Buenísimo todo!! 

Por cierto, que nadie se eche las manos a la cabeza con los olores en la ropa: los extractores, además de discretos y silenciosos, funcionan estupendamente. 

No queríamos terminar el día sin pasear un poco por la ciudad (que lo mismo mañana no podremos por culpa de la lluvia). La verdad es que se agradece tener un lago donde poder ver el reflejo de las luces. Incluso el famoso Jet d'eau también se ilumina!!

Hablando de paseos, por aquí también lo hizo en su día la emperatriz Isabel de Austria (más conocida como "Sisi") aunque tristemente fue lo último que vió antes de perder la vida. Una placa junto al lago recuerda el lugar donde un anarquista italiano le clavó un pequeño estilete en el corazón. 

En fin, ahora toca dormir bien y prepararse mentalmente para la jornada lluviosa que previsiblemente nos espera mañana.

Musica, por favor... ;)

Carcassonne 2017 - 12 MAR (dia 3)

Terminamos esta escapada medieval con un pequeño consejo para todos aquellos que quieran visitar la ciudad: las mejores vistas del conjunto histórico se consiguen desde un área de servicio de la autovía A-61. Para ello hay que salir de Carcassonne en dirección a Toulouse y a los pocos minutos, a la derecha, entrar en el primer área de descanso que se llama "Aire de Repos du Belvédère d'Auriac". Una vez allí, hay que dejar la zona de árboles para descubrir el mirador del fondo. Merece mucho la pena hacer esta parada estratégica y, como prueba, aquí dejo la foto. Bonito, eh??

Y como teníamos tiempo de sobra hasta la hora del vuelo, nos hemos animado a ver un poco Toulouse. Obviamente, cuando no tiene atascos, la ciudad es otra cosa. Hemos llegado hasta el centro sin problemas y hemos visto la Basílica de Saint-Sernin. La verdad es que por fuera es bonita y quizá su aspecto engaña un poco por tener tanto ladrillo visto pero en cuanto pisas el interior te das cuenta de que estás ante una joya del románico en toda regla (de hecho, es la iglesia románica más grande de Francia). 

Curiosidad: por aquí pasa una de las etapas de la Via Tolosana del Camino de Santiago Francés, y se puede visitar la iglesia primitiva sobre la que se construyó la basílica bajando por las escaleras que dan a la cripta (ahí se encuentran también numerosas reliquias).

Era de suponer que con tanto ajetreo nos iba a entrar hambre muy pronto asi que nos hemos puesto a buscar algún restaurante local por la zona. Pero - oh sorpresa! - los domingos cierran muchísimos sitios (!!!) y las opciones se reducen bastante. Por suerte, hemos encontrado un maravilloso japonés, Hinode, donde nos han atendido estupendamente. Hemos pedido el menú Shogun y, bueno, en la foto se puede ver el plato principal del impresionante homenaje gastronómico que nos hemos dado. Maaaadre mia. Que conste que es la primera vez que no consigo terminarme todo el sushi que me ponen!!!

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Normalmente suelo terminar un viaje haciendo referencia a un futuro destino o recordando un poco lo que hemos visto pero, por primera vez, y sin que sirva de precedente, voy a hacerlo con una de esas curiosidades que siempre había querido tener frente a frente. Y es que, lo que se ve en la foto, son las instrucciones detalladísimas de un WC automatizado típico japonés. Por supuesto, esto me lo he encontrado en el restaurante.

La primera vez que ví uno fue en televisión. Según creo, se empezaron a instalar a finales de los 80s y desde entonces ha tenido un crecimiento exponencial casi imparable. Tanto, que ya los tenemos fuera de Japón. Qué cosas!!

Aquí sólo he puesto foto del mando automatizado (que en este caso se encontraba en la pared, porque en este restaurante las funciones son optativas), pero si alguien quiere ampliar conocimientos, dejo este pequeño video explicativo (con audio un poco malillo, pero creo que cumple bien su función divulgativa). Jejeje!!

Au revoir!!!



Carcassonne 2017 - 11 MAR (dia 2)

Quizá la visita fundamental de Carcassonne es el castillo condal junto con las murallas de la ciudadela. Atravesando la barbacana semicircular se encuentra la taquilla a la derecha y cruzando la explanada aparece ya el puente que da acceso al castillo en sí. Es importantísima la audioguía porque, aunque hay carteles explicativos, hay muchos detalles que merece la pena saber. Por ejemplo, lo que vemos hoy es el resultado de una importantísima y larguísima restauración que empezó a mitad del S.XIX gracias al tesón del historiador Jean-Pierre Cros Mayrevieille. La parte fortificada estaba tan deteriorada que las autoridades de la época querían eliminarla definitivamente. Por suerte, se cambió de opinión y así el arquitecto Viollet-le-Duc pudo devolver su esplendor a la ciudad. 

Aunque hay que decir que el proyecto tuvo bastante controversia en su momento porque la muralla de la ciudadela no guardaba el mismo estilo en todos lados. La parte más famosa y fotografiada es la que tiene estilo medieval, con sus torres cónicas de pizarra, pero justo en la zona norte aparece un importante tramo de estilo galorromano (ver FOTO). Sin duda fue una decisión valiente, pero acertada, para que futuras generaciones no olviden su pasado romano y su posterior importancia medieval. 

La visita (entre trayectos, explicaciones y fotos) se puede hacer muy larga, así que no hay problema en salir y volver a entrar en el recinto enseñando de nuevo la entrada. Nosotros hemos parado a comer en L'Auberge du Grand Puits, un sitio cercano (y demasiado turístico) que nos ha servido para probar el famoso cassoulet de estos lares. No hay ningún misterio: este plato es familia de nuestra fabada asturiana. Aunque precisamente en la foto no se distingue muy bien, porque nos lo han servido con extra de pato. Como es de suponer, este plato es MUY contundente, aunque aquí lo hemos visto tomar también de cena (!!!). Por cierto, aquí los camareros, muy jovencitos, SOLO sabían hablar en francés. Vaya sitio "turistico",... en fin. 

Obviamente el resto de la tarde ha consistido en un largo - larguísimo paseo aunque ya por la zona moderna de la ciudad. Queríamos hacer una de las rutas recomendadas por el plano turístico que nos habían dado en el hotel, pero está claro que aquí lo bonito está en la parte alta (e histórica). 

Al final hemos dejado el paseo sin terminar y hemos vuelto a la zona del río para hacer las mejores fotos de la ciudadela. Y es que es tan pero taaaaan bonita... 

Terminamos el día cenando en La Courtine. Este curioso restaurante italiano ofrece una buena variedad de pizzas, platos vegetarianos y tortillas (!!!). Lo que se ve en la foto es precisamente una tortilla de jamón y queso con ensalada. También hemos pedido una pizza de jamón y champiñones, y ambas elecciones han sido perfectas. Mientras cenábamos, un argentino tocaba la guitarra dedicando canciones (en español) a los comensales. Como bien decía al principio, el local no deja de ser curioso. Por cierto, aunque los camareros no sabían nuestro idioma, al menos se han esforzado en hacerse entender en inglés. Así sí, hombre. 

Buenas noches!! Zzzz...

Carcassonne 2017 - 10 MAR (dia 1)

Hace casi 10 años pasó por mis manos un juego de mesa muy curioso que consistía en crear ciudades fortificadas y caminos. En la caja se veía dibujada parte de una ciudad medieval perfectamente amurallada y, con letras bien grandes y amarillas, se podía leer su nombre: CARCASSONNE. "Qué nombre tan chulo le han puesto", pensé. Pero lo que no me imaginé entonces es que ese juego estaba inspirado en una pequeña ciudad del sur de Francia cuya ciudadela se conserva de manera excepcional.

El año pasado aparecía en una revista un reportaje sobre la ciudad y cuando vi lo fácil que era visitarla, sabía que tarde o temprano llegaría el momento de verla en directo. Por si alguien está también interesado, lo más cómodo es pillar un vuelo a Toulousse y desde alli, tren o coche hasta Carcassonne. Y, por supuesto, hay que tener en cuenta que si se llega entre semana a la hora de la salida del trabajo... te puede tocar un atasco de dimensiones desconocidas. En nuestro caso, hemos perdido más de media hora en la circunvalación de Toulousse, pero bueno, gracias a eso menos hemos podido ver perfectamente cómo llegaba un avión de carga Beluga al aeropuerto. Toma ya, que suerte!

Al final hemos llegado al hotel bastante cansados, pero en cuanto hemos visto las murallas de la ciudad vieja se nos han quitado todos los males. Y, excepto una pequeña parte que está en restauración, todo está perfecto, tal y como se ve en las fotos. Qué bonitoooo!!! 

Por cierto, se nota que estamos en temporada baja, porque había poquísima gente por la calle y muchos locales estaban cerrados (también puede ser que sólo abran por la mañana... pero eso lo descubriremos en unas horas).

Creo que la mejor opción ha sido cenar en L'Escargot. Hemos comido foie, queso de vaca con manzana, brochetas de pato y ratatouille (sí, como la película!). Todo estaba muy bueno, pero obviamente quiero destacar el último plato (que es lo que se ve en la foto) porque desde que escuchamos la palabra por primera vez en el cine teníamos ganas de probarlo. Si tuviera que explicar este plato diría que es un primo lejano de nuestro querido "pisto", pero vamos, tiene su propia personalidad y sabor, jeje!! 

Los camareros han sido muy majos con nosotros e incluso nos han atendido en español (parece que en esta zona fronteriza casi todo el mundo lo domina perfectamente - qué diferencia con Paris!!!).

Zzzz...