Suiza 2017 - 19 JUL (dia 4)

En la vida siempre hay que esperar lo inesperado. Por eso, cuando vas a primera hora a pillar el telecabina y te encuentras a tropecientos esquiadores en modo acampada, ya puedes esperar fijo alguna sorpresa. Podíamos haber preguntado qué pasaba, pero es que teníamos algo de prisa por llegar hasta el mirador del Klein Matterhorn cuanto antes (iba a estar todo despejadísimo hasta mediodía) y al ver el telecabina moverse, nos hemos adelantado hasta los tornos de entrada y hemos subido sin miramientos. 

Pero era todo un poco extraño, porque casi nadie parecía enojarse al vernos entrar y los de la entrada ni se han molestado en pararnos. Para colmo veíamos mochileros bajar en los otros telecabinas y no parecían muy emocionados con la idea. 

Cuando hemos llegado a Trockener, el último enlace hasta la cima, hemos descubierto el misterio: la tormenta de anoche había estropeado algunos sistemas eléctricos y, entre otras cosas, el telecabina estaba fuera de servicio. Como teníamos 30 minutos de espera hasta saber más noticias (porque obviamente todo parecía indicar que pronto estaría funcionando de nuevo), nos hemos metido en una sala especial que han montado para presentar el futuro super-telecabina que podrá transportar a mucha mas gente hasta lo alto del Klein Matterhorn. La sala tiene varias pantallas y paneles muy interesantes, pero lo mejor de todo son estas gafas de realidad virtual donde uno puede verse metido literalmente en la futura cabina que estará en funcionamiento en poco más de año y medio. Una chulada. Estoy convencida de que en nada tendremos más cascos de estos invadiéndolo todo. Temblad iphones del mundo!!

A las 9:30am han dado por buena la reparación y el telecabina ha salido finalmente hasta la cima. Bien!! O no tan bien... porque allí también había hecho estragos la tormenta. Y justo el ascensor que llevaba hasta el mirador estaba cerrado. Tampoco funcionaban las instalaciones de las pistas de ski, ni la zona de skateboard. Pero sí estaba abierto el Glacier Experience. Así que en un visto y no visto nos hemos adentrado en el glaciar y nos lo hemos pasado genial en los túneles excavados dentro del mismo. Además de varias salas con estatuas de hielo, hay un pequeño túnel a modo de tobogán donde puedes deslizarte ayudado por una especie de almohadilla de plástico. No sé si esto será exclusivamente de niños, pero como alli no había nadie más que nosotros y un par de parejas de adultos, todos lo hemos probado sin dudarlo... jejeje!!!

Cuando hemos terminado nuestro momento de risas y fotos, hemos subido hasta la planta principal para descubrir que el mirador seguía cerrado. Hemos salido entonces a hacer fotos en la nieve. Muchisimos escaladores salían a hacer sus rutas diarias mientras que otros como nosotros seguían haciendo tiempo esperando que el mirador volviera a estar disponible. 

Pero no. No ha podido ser. A las 11:30am, cansados de tanta incertidumbre, nos hemos bajado a Trockener. Y justo a mitad de camino, mientras estábamos entretenidísimos haciendo fotos al Cervino, el operario nos avisa que "debido a un fallo técnico" los telecabinas pequeños no funcionan y nos toca bajar en uno grande hasta Furi. Vaya con la tormenta.

Lejos de alterarnos, hemos cambiado un poco de planes y nos hemos ido a tomar el bocata a Gornergrat. Las vistas eran espectaculares, aunque ya el Cervino estaba medio cubierto y una sospechosa masa de nubes avanzaba sigilosamente a lo lejos. Sin embargo, nosotros estábamos a lo nuestro, comiendo y compartiendo zona de bancos con un grupo de chicas vietnamitas. Chicas que, al igual que las chinas de ayer, se habían llevado su tupper y palillos. Para no perder el ritmo, supongo (jeje!). En un momento dado, una se ha levantado con la comida en mano y le han hecho una foto para inmortalizar el momento. Ya me estoy imaginando a sus amigas a la vuelta: "pero tía... ¿cómo has sobrevivido tantos días con esa comida occidental tan raruna? - Boh, pero si yo sólo he probado mi propia comida; hasta me la he llevado a lo más alto!"

Lo que se ve en la foto es el cielo de las 3pm aproximadamente visto desde Rothorn. Para entonces ya habíamos bajado y subido de nuevo con la intención de dar un paseo por esta zona. Pero no ha podido ser. De hecho, a la subida nos hemos quedado parados casi un minuto porque había caído un rayo por algún sitio cercano. Además el telecabina ha hecho un balanceo un tanto extraño y el pobre operario nos ha dicho que lo mismo ésta sería la última subida del día. Cuando nos hemos bajado se ha puesto a llover bastante fuerte, con truenos... y granizo (!!!). Porque aquello no era una simple lluvia, sino una tormenta de montaña en condiciones.

Los 15 turistas de turno nos hemos quedado bastante contrariados con la situación. Teníamos unos 20 minutos hasta que saliera de nuevo el telecabina, pero aquello no pintaba nada bien. Hemos salido a hacer unas cuantas fotos rápidas y en nada ya estábamos sentados en el mismo sitio. 

A pocos minutos de la hora señalada, ha aparecido el operario: hay que esperar a que pase un poco tormenta. Luego nos ha metido en su oficina a esperar. No es que allí hubiera mucho sitio pero por lo menos estábamos protegidos. Durante casi una hora hemos estado viéndonos los caretos sin saber muy bien qué decirnos. La que mejor se lo ha tomado ha sido la madre japonesa que, haciendo honor a la fama que tienen en su país de dormirse en cualquier sitio público - inemuri -, ha cerrado los ojos y se ha evadido de todo. Impresionante. 

Cuando hemos salido del funicular no nos lo creíamos. Vaya experiencia. Y vaya día. 

Nos hemos empapado de camino al hotel, pero ya nos daba igual. La ducha ha conseguido calmar los ánimos y al poco ya estábamos listos para salir a cenar. 

No dejo esta vez foto de la comida (otro schnitzel, por supuesto!) sino de nuestra puerta. Es la primera vez que veo este extraño "felpudo tipo trámex" a la entrada para evitar que se ensucie el suelo de madera de la habitación. No me digáis que no tiene su encanto!

Ahora si, a dormir y a cerrar los ojos cuanto antes, no sea que alguna otra sorpresa ocurra antes de que finalice el día, jeje!

Buenas noches!!

Suiza 2017 - 18 JUL (dia 3)

Para el almuerzo de hoy hemos comprado unos bocatas en una panadería de la calle principal que tenía una pinta estupenda. Y luego, hemos pillado el tren cremallera hasta Rotenboden, donde íbamos a empezar nuestra maravillosa excursión del día (Riffelseeweg). 

Nos las prometíamos muy felices, con nuestras mochilas y cámaras en mano, pero cuando hemos bajado en la estación nos hemos encontrado demasiada gente.

Y es que un grupo ENORME de chinos comenzaba su día de excursión a la misma hora que nosotros. Todos en fila, siguiendo al guía, han ido hasta el lago. Obviamente, ante tal avalancha asiática de móviles con palo-selfie y cámaras, nos hemos quedado mucho más atrás y les hemos dado un tiempo para que al llegar nosotros tuviéramos las vistas despejadas. Lo hemos conseguido sin problema (ellos son rápidos y nosotros teníamos tiempo de sobra), y la prueba está en esta foto del lago: en primera fila y sin molestias. 

Claro que tampoco íbamos a tener mucho tiempo en soledad: a los pocos minutos, otro grupo ENORME de japoneses lo ha colapsado todo. Aunque, a diferencia de los primeros, aquí todo era más tranquilo y sin tanto ruido, con mucha educación y guardando el turno como campeones. Ni punto de comparación.

Por fortuna, nuestra ruta incluía un desvío que ninguno de estos dos grupos ha tomado, así que tras alejarnos de la zona del lago, todo ha sido tranquilidad y disfrute en paz por el campo, rodeados por la maravillosa compañia de los cuatromiles del vecindario. Precioso!

La excursión terminaba en Riffelberg (2.582m). Cuando nos estábamos acercando hemos visto un montón de gente esperando el tren cremallera de bajada (chinos y japoneses, fijo!), pero nosotros hemos preferido bajar en telecabina hasta Furi, porque nuestros planes continuaban algo lejos de Zermatt. De hecho, después hemos pillado otro de subida hasta Schwarzsee (2.583m) y desde allí uno más hasta Trockener (2.939m). 

Es aquí donde nos ha dado ya hambre y teníamos intención de comer en un lugar tranquilo con buenas vistas al Cervino.

Pero al intentar salir de la estación de esquí, hacía un viento bastante fuerte y se notaba que la temperatura había bajado un montón, así que mirando por los pasillos interiores hemos encontrado unos bancos muy apañados donde poder sentarnos a comer el bocata. 

No han pasado ni 5 minutos cuando un par de chinas nos han descubierto y se han sentado en el banco perpendicular al nuestro. Nos hemos saludado mutuamente con la cabeza y hasta ahí todo iba bien. Pero es que a los pocos minutos han llegado otras dos y se han sentado junto a estas. Y al rato otra, en solitario, justo a mi lado. Y cuando nos hemos querido dar cuenta, teníamos casi montada la sede del Banco Popular de China. Jiji. Literal!!! Es entonces cuando hemos dejado de ser espectadores interesados a ser ese interesante objeto de todas las miradas rasgadas. Tremendo!! Aunque más tremendo ha sido cuando absolutamente todas las excursionistas han sacado su tupper de comida oriental, sus palillos y su té. Nuestra cara tenía que ser un auténtico poema. Pero es que cómo no íbamos a alucinar con tuppers y palillos metálicos (!!!) - por favor, que eso pesa un montón!!! -. Me he quedado con ganas de grabar un video, pero lo único que he podido hacer es esta discreta foto a los pies. Madre mia.

El último tramo en telecabina ha sido espectacular. Quizá el trayecto más impactante que podíamos hacer en estas fechas veraniegas. Porque la subida hasta el Klein Matterhorn nos ha dejado a 3.883m y con una temperatura de 2ºC. Ahí es nada. Y las vistas no tienen precio. Hemos pasado por encima del Unterer Theodulgletscher (Glaciar Theodul inferior), que es justo lo que se ve en la foto, y nos hemos quedado sin palabras. Que pasada.

Una vez arriba, se puede acceder a la terraza - mirador 360º y disfrutar de las mejores vistas de la zona. Eso si, mejor que no haya muchas nubes o el esfuerzo quedará un tanto deslucido. En nuestro caso, como llevamos todo el día con el Cervino medio oculto, nos ha dado un poco igual, pero imagino que puede ser frustrante tanto trayecto para no conseguir el objetivo al 100%. Por cierto, hemos visto una expedición coronando el Breithorn (4.164m), justo la montaña que se ve a la izquierda de la foto. 

Ya en el valle de nuevo, hemos aprovechado que el telecabina nos dejaba casi en las afueras de Zermatt para acercarnos hasta Gornerschlucht, una garganta natural creada durante siglos gracias a la impresionante fuerza del agua. 

La entrada cuesta 5CHF y sólo aceptan pago en metálico. El recorrido puede durar unos 20 minutos mas o menos y, aunque sea de doble sentido, en algunos tramos es bastante complicado cruzar con otra persona. Los tramos de escalera de madera tienen los peldaños muy pequeños, así que no queda mas remedio que subir y bajar de espaldas por seguridad. Como hemos llegado a última hora de la tarde había muy poca gente y hemos podido movernos y hacer fotos sin problema. 

La ducha de esta tarde nos ha sentado a gloria. Hoy se nota el cansancio mucho más: subir y bajar escaleras es casi un reto!!

Para reponer fuerzas nos hemos ido a comer al Da Nico, un italiano que nos habían recomendado en el hotel. Irónicamente, no hemos pedido ni pizza ni pasta, sino una parrillada de pescado que estaba de escándalo. Quien lo diría, eh?

Por cierto, han empezado a caer las primeras gotas de lluvia durante el trayecto al restaurante y durante la cena. Parece que la previsión empieza a cambiar, tal y como habían dicho. Esperemos que mañana nos de un pequeño respiro, al menos por la mañana.

En fin, a dormir y a descansar... que creo que lo necesitamos urgentemente!!!



Suiza 2017 - 17 JUL (dia 2)

"Two roads diverged in a wood and I,
I took the one less traveled by
and that has made all the difference"

(Robert Frost)

.....

El día ha comenzado muy despejado con unas vistas impresionantes del Cervino pero, - oh sorpresa -, no he podido fotografiarlo porque, por alguna extraña razón, la tarjeta de la cámara no entraba en su sitio. Tras varios intentos fallidos he descubierto que la propia tarjeta estaba dañada por uno de los lados, con un saliente muy raro. He conseguido quitarlo al final, pero... no ha servido de nada. Como podéis imaginar, estar en pleno viaje y sufrir algo así es como recibir un jarro gigante de agua fría. Qué mal, por favor. Afortunadamente, este pequeño pueblo tiene de todo y hemos encontrado otra tarjeta en una tienda que nos han recomendado en el hotel. 

Así que, con todo el jaleo que nos ha supuesto este inconveniente, casi hemos perdido un montón de tiempo hasta que nos hemos puesto en camino. Cosas que pasan, verdad?

Un funicular y un telecabina después, nos hemos plantado en Blauherd para hacer "El camino de los 5 lagos", una de las excursiones más populares. La mitad del camino no supone ninguna dificultad, pero a partir del 3er y 4º lago hay que tener en cuenta una bajada empinada con rocas y una subida con una pendiente bastante interesante (de hecho, hemos visto a una persona mayor sufrir lo suyo porque no podía subir ni con los bastones...).

Nosotros hemos estado casi toda la mañana muy entretenidos haciendo fotos, aunque como hacía algo de viento no hemos podido pillar bien el reflejo en el lago. Quizá si hubiéramos subido antes podríamos haberlo conseguido pero nunca se sabe.

Lo que sí hemos pillado (y esto es una auténtica suerte) es a una marmota (!!!!!) dándose un paseo por las rocas inferiores del Stellisee. Hemos estado muy quietos mientras ella se movía y, aunque las fotos y videos no sean de muy buena calidad, creo que se puede ver más o menos bien, jeje!

Por cierto, quiero dejar anotado algo importante con respecto a este camino de los lagos. Aquí hay demasiadas indicaciones en todos los postes, así que si uno quiere hacer esta ruta... debe seguir el cartel "5-Seenweg" y no el cartel del nombre del siguiente lago. Esto que parece tan simple en realidad puede no serlo. En nuestro caso, tras ver el primer lago, Stellisee, hemos visto un cartel en el que se indicaba nuestra siguiente parada, Grindjisee, y nos hemos ido en una dirección distinta al cartel de la ruta general. Esto nos ha supuesto una bajada escarpada y varios momentos de duda (entonces no sabíamos lo que pongo aquí ahora). Irónicamente, este camino es mucho más bonito e indicado para hacer fotos del Cervino, pero claro, cuando no lo sabes, casi estás más contrariado por haber tomado el desvío que atento a las super-vistas). Cómo me he acordado de la frase de Frost que he puesto al principio!

Tras bajar a Zermatt (y aprovechando que tenemos el Peak Pass con acceso a todo transporte de la zona), hemos ido a la estación para pillar el tren de Gornergrat. Durante la media hora que dura el ascenso, además de las vistas del valle y el Cervino, se puede ver una cascada preciosa que queda en el lado derecho. Tiene su propia parada incluso (Findelbach). Pero nosotros queríamos un poco de emoción y cuando nos hemos bajado en la parada final... en fin, sobran las palabras cuando tienes tanta nieve y unos cuantos glaciares alrededor. Qué pasada. Creo que nunca nos habíamos tomado unas cervezas tan ricas a 3.100 metros!!!

Bajar de nuevo a Zermatt casi nos supone un colapso: qué calor!! Nos hemos dado una buena ducha para ir con fuerzas al Schäferstube Grill, un pequeño y precioso restaurante de la zona donde nos hemos tomado una fondue de cordero. La verdad es que lo hemos elegido porque nos parecía curioso y pensábamos que el cordero aparecería de otra manera. Pero cuando ha llegado el plato de carne cruda fileteada y un plato con varias salsas y condimentos... nos hemos quedado a cuadros. La camarera (y dueña) del local nos ha explicado cómo había que comer el plato (pinchar la carne, ponerla después unos segundos en el caldo caliente y después sacarla y condimentarla al gusto).

Qué bueno estaba todo!!!!!! Nos ha encantado el plato, la idea, y todo en general. Si. Es la primera vez que una fondue no nos satura y podemos salir del restaurante sin pesadez. Definitivamente, MUY MUY recomendable. 

A dormir ya. Que mañana nos espera otro día intenso por delante!

Suiza 2017 - 16 JUL (dia 1)

Hoy me he dado cuenta de algo: la idea de viajar en el tiempo seguro que se le ocurrió a alguien que llevaba una semana agotadora de trabajo y que, tras montar en un medio de transporte, se quedó profundamente dormido, con lo que su viaje pareció aparentemente instantáneo. Si. Seguro que sí. Porque eso es lo que me ha ocurrido a mí esta mañana cuando he abierto los ojos a pocos minutos de aterrizar en Ginebra. Qué cosas! Y, qué cansancio, por favor... 

Volvemos irremediablemente a este país porque tanto paisaje bonito nos tiene muy enganchados. Y esta vez tenemos que cruzar bien los dedos para que el tiempo acompañe, porque nuestras excursiones dependen mucho de ello.

En teoría, el comienzo de la semana no va a ser especialmente malo. Cielo sin muchas nubes y probabilidad de alguna tormenta por la tarde. Excepto hoy, claro. 

Saliendo de Ginebra hemos rodeado el lago Lemán y, mientras disfrutábamos de un cielo limpio sin contaminación, los cientos de radares que hemos visto nos tenían casi agobiados sin poder pasarnos ni un milímetro. Desde aquel viaje por los campos ingleses no nos habíamos encontrado con tantos. No se si harán mucha caja con los lugareños, pero con los extranjeros despistados fijo que sí, porque ni están anunciados ni están especialmente visibles. De repente, ves una pequeña caja gris a la izquierda de la carretera y... sorpresa, foto!!! 

En fín, nuestro destino final era Zermatt, pero si vas en coche te obligan a dejarlo (al menos) en el pueblo anterior, Täsch, porque los vehículos tienen PROHIBIDO el acceso. Sólo se puede acceder en tren!! Así que por el módico precio de 16 CHF tienes un i/v válido por un mes. Obviamente los trenes funcionan casi como una lanzadera y cada pocos minutos hay uno en camino. Y desde que bajas en el pueblo notas esa sensación rara de poder ir por el centro de la calle sólo escuchando gente, bicicletas y pájaros revoloteando. Creo que nos va a gustar mucho esto!

Pero también, en medio del barullo, de repente se ve un grupo de gente cámara en mano, que está medio hipnotizado con una enorme sonrisa, mientras disfruta de las maravillosas vistas del monte que lo domina todo: el Cervino ó Matterhorn. 

Impresionante. De verdad. Ves las fotos en un libro o en internet y ya te gusta, pero cuando lo tienes delante de tus narices, imponente, no hay palabras que lo describan. Nosotros lo hemos encontrado con muchas nubes y aún así nos hemos quedado casi como tontos. Ya sé que lo vamos a ver casi de contínuo, pero creo que no nos vamos a cansar ni un segundo!

Lo que casi nos ha durado un segundo es este schnitzel que nos han puesto en el restaurante Old Zermatt. Su tamaño impresiona, pero nada comparable a su sabor y textura. Creo que es el mejor que he probado en mi vida (y han sido ya muchos!). Ñam ñam ñam!!!!!

Cuando hemos terminado la cena, las vistas del Matterhorn ya estaban muy despejadas y nos hemos puesto a hacer miles de fotos, desde el puente y desde la habitación. 

Pero, como nos esperan unos días bastante monotemáticos, por hoy ya está bien de montaña, jeje!

A dormirrrr!!!

Londres 2017 - 2 JUL (dia 3)

Continuamos nuestro finde cultural visitando el Museo de Charles Dickens. En esta casa de Doughty St, el famoso escritor vivió durante un par de años y en ella escribió "Oliver Twist". La visita incluye audioguía y dura unos 45 minutos (aunque está todo tan bien explicado y tan bien presentado que todo se alarga mucho más). Se puede ver casi todo tal cual estaba en la época, aunque las habitaciones superiores (la de los niños y la de la criada / cocinera) no se han recreado al 100% y en su lugar hay paneles explicativos y citas de libros del autor. 

El museo está muy bien, especialmente recomendado para amantes de la lectura y conocedores de la obra de Dickens. 

Por cierto, desde hace un par de años, se encuentra expuesto el único traje conservado (casi en perfecto estado!) del autor. Lo donó la viuda del tataranieto de Dickens y es un traje de gala que se usó para una recepción con el correspondiente Principe de Gales en 1870.

En la planta baja del museo hay una pequeña cafetería que da al jardín posterior de la casa y donde se puede tomar un buen cafe o té mientras se disfruta de música relajante o del buen tiempo. Hoy ha hecho un día estupendo pero nosotros teníamos otros planes más interesantes.

De hecho, nuestra siguiente visita ha sido a Old St Pancras Church. Esta pequeña pero encantadora iglesia se encuentra relativamente cerca de la estación de tren del mismo nombre pero desde que uno entra en el recinto (o en esa especie de parque / cementerio amplio) se nota que no tiene absolutamente nada que ver con el bullicio de la estación. 

Es precisamente en este "pequeño parque" (voy a llamarlo así, pero hay que pensar en un recinto verde amplio perteneciente a la iglesia en sí) donde se pueden encontrar cosas muy interesantes. Para empezar, el mausoleo de la familia Soane (ver FOTO), cuyo diseño fue la inspiración para las famosas cabinas rojas de teléfono desde un concurso que se hizo en 1924. Que cosas, verdad?

Casi hacia la derecha del mausoleo, se encuentra un fresno bastante peculiar. Se le conoce popularmente como "The Hardy Tree" y su historia se remonta a las obras de ampliación de la estación de tren. Los terrenos pertenecientes a la parroquia de St Pancras eran mucho más amplios pero hubo que remover numerosas tumbas y lápidas para dejar paso a las vias del tren. Así que, inicialmente, decidieron poner las lápidas junto a un pequeño fresno. El encargado de aquel trabajo no fue otro que el futuro escritor Thomas Hardy. Lo que ya no se sabe es si fue él quien decidió dejar las lápidas tal cual o fue sugerencia de otra persona. En todo caso, tras más de 150 años de aquello, el fresno ha conseguido hacerse un hueco entre ellas y casi casi fusionarlas por completo. Impresionante. Una pena que la foto no haga justicia al conjunto.

En este parque también están enterrados William Godwin y Mary Wollstonecraft, que ya son famosos por los logros que consiguieron ellos mismos, pero que son aún más conocidos por ser los padres de la escritora Mary W. Shelley - la autora de Frankenstein -.

Pero si hay que hablar de famosos, sin duda hay que mencionar a Los Beatles. Precisamente aquí hicieron varias fotos dentro de su sesión fotográfica "Mad Day Out" de 1968. Una de ellas fue en este banco de madera y ahí mismo uno puede sentirse por unos instantes como un "pequeño aprendiz de Beatle" con ganas de darlo todo.

La verdad es que nos hubiéramos quedado aquí mucho más tiempo, pero nos esperaba un largo trayecto en metro hasta el aeropuerto y no podíamos retrasarlo más. Aunque tras haber descubierto este remanso de paz en medio de la ciudad es muy probable que volvamos a repetir la visita en un futuro no muy lejano. Después de todo, Londres siempre está impaciente por recibirnos y enseñarnos cosas nuevas en cada viaje. Cómo íbamos a rechazar la oferta de volver por aquí?

Gracias WIFI gratis de Heathrow. Ahora ya podemos tener un bonito viaje de vuelta a casa con los deberes hechos.

:)


Londres 2017 - 1 JUL (dia 2)

Si hablo de Hokusai quizá más de uno podría mirarme con cara de extrañeza, pero si enseño este dibujo de la izquierda, el de la ola, fijo que todo el mundo sabe de quién estoy hablando, verdad? 

Es que la famosa ola es tan conocida que hasta tenemos constancia suya en Whatsapp (si,si... fíjate bien, que está junto a los simbolitos del sol, luna, lluvia...). Y precisamente estos días el Museo Británico le dedica la sala central a su autor, Hokusai, mostrando una selección increíble de grabados ukiyo-e que, como bien dice el título de la exposición, van "más allá de la Gran Ola".

Para los que no estáis familiarizados con la palabra, un grabado ukiyo-e es una de las técnicas japonesas usadas durante la época Edo para realizar dibujos (y copias) de manera relativamente sencilla. Primero se hace el dibujo, luego se pasa a una plancha de madera (donde se intentan hacer varios relieves) y después se extiende en ella el color deseado... para finalmente poner el papel y apretar lo suficiente para que el color quede bien impregnado. Para el que quiera saber un poco más, dejo aquí un video muy interesante donde se ve la creación de uno de estos grabados:


La exposición está francamente bien. No hay audioguía, pero leyendo bien los carteles y paneles explicativos, uno termina empapándose perfectamente de la vida y obra de Hokusai. Todo un lujo para los europeos que vivimos tan lejos del país del sol naciente.

Por cierto, si alguien ya no tiene tiempo de verla, en la sala japonesa del British Museum, hay 4 ó 5 ukiyo-e de Hokusai. No son tan famosos como los de la exposición, pero merece la pena echarles un vistazo.

Emocionados con tanta delicadeza japonesa nos hemos ido a picar algo rápido porque teníamos el tiempo justo antes de la siguiente parada del día: el musical MOTOWN.

Para aquellos a los que no les suene de nada la palabra, la Motown Records es una compañía discográfica dedicada (especialmente en sus orígenes) a la música negra. En el musical se nos cuenta el origen de la misma en Detroit, sus enormes éxitos durante los 60s, su cambio a Los Ángeles y su lento pero evidente declive conforme pasaban los años. De hecho, yo pensaba que ya no existía y, sin embargo, aún sigue dándolo todo,  trabajando incluso en la sombra detrás de sellos como Divinity, Infinity, Hitsville, Mo-West o Rare Earth (y por tanto dedicándose a otros estilos como country o rock). El musical es muy entretenido y casi todas las canciones te suenan. De hecho te dan ganas de levantarte y ponerte a bailar pero... ya te avisan con varios carteles que hay que controlar el entusiasmo para evitar el caos en la sala y las molestias a otros asistentes.

Por cierto, genial los Jackson 5 - salen exactamente igual que en este video:




Hemos salido del musical con el tiempo justo para ir andando hasta el restaurante Roka de Mayfair, donde teníamos reservada la cena. La última vez que estuvimos en Londres nos gustó tanto el de Aldwych que ahora había que probar éste. Y no nos ha defraudado. Aunque quizá no hayamos acertado con el menú degustación (parece que por estos lares no entienden bien lo que implica el verbo "degustar") y la sensación que nos ha quedado es de atropello gastronómico, pero han tenido el bonito detalle de compensarnos con este pedazo postre de la FOTO, con velita y mensaje de felicitación incluidos. Está claro que volveremos (la jefa de sala ha sido un verdadero encanto)... pero ya elegiremos nosotros los platos y no pediremos costillas japonesas, jeje!

Buenas noches!

Londres 2017 - 30 JUN (dia 1)

Siempre he dicho que "la vida es esa cosa absurda que pasa entre comida y comida". Y quizá desde hace unas semanas me reafirmo aún más en esto. Porque de repente pasan cosas que no tienen explicación (ni casi lógica) y tu cabeza, por mucho que se estruje, no consigue darle forma. Dicen que el ser humano tiene una capacidad de resistencia y adaptación asombrosas (la famosa "resiliencia"), pero nos lleva tiempo aplicarla en su totalidad. En todo caso, lo que está claro es que cada día sale el sol, que después de un día viene otro, que tras el verano llegará el otoño y el planeta seguirá girando irremediablemente a pesar de todo lo que nos pueda ocurrir. 

Tras muchos días barajando determinadas posibilidades y después de los últimos sucesos en nuestras vidas, al final hemos decidido continuar con este blog. No viene a cuento detenerme en los detalles, pero digamos que, a partir de ahora, siempre viajaremos muy bien acompañados. 

Así que comenzamos esta nueva etapa viajando a una de las ciudades que mejor nos ha tratado y donde siempre nos sentimos como en casa. Como suele pasar en estas fechas, va a estar todo lleno de gente pero seguro que nos dará igual. Tampoco parece que vayamos a utilizar los paraguas y las temperaturas prometen ser razonables. Mejor escenario, imposible.

Sabemos que en próximos viajes el BREXIT nos lo pondrá un poquito más complicado, pero justo en esta ocasión hemos tenido una suerte increíble y hemos conseguido agilizar todos los trámites de pasaporte y salida del aeropuerto en la mitad del tiempo que habíamos calculado. Así que hemos llegado al hotel con margen suficiente para dejar los trastos, dar un paseo por el barrio y después llegar tranquilamente a la Cantina Laredo, nuestro mexicano favorito. Esta vez hemos llegado a la hora punta y los camareros estaban bastante desbordados (han tardado mas de 10 minutos en atendernos!) pero se nos ha olvidado todo en cuanto han aparecido los "frozen margaritas" de fresa y, sobre todo, los tacos de pato (ver FOTO): espectaculares!!

Ahora a descansar. 
Buenas noches!

Ginebra 2017 - 7 MAY (dia 3)

Ginebra tiene 3 museos que no se encuentran en ningún otro lado: el Museo de la Reforma, el Museo Patek Philippe y el de la Cruz Roja. Precisamente este último es el que hemos visitado esta mañana para tener el pack completo.

Se tardan menos de 10 minutos en llegar desde el edificio de las Naciones Unidas (fin de parada del tranvía 15) y una vez dentro, el amable personal de recepción te chequea bien para que pases si o si por las taquillas y dejes el bolso, abrigo y demás bártulos indeseables para la visita. Vamos, que entras con la cámara (aquí si son amigos de las fotos), la entrada y poco más. 

La exposición permanente (a la que se accede con la entrada normal) se distribuye en tres grandes zonas: "Defendiendo la dignidad humana", "Reconstruyendo los lazos familiares" y "Reduciendo los riesgos naturales". Me quedo sin duda con las dos primeras zonas (la última no ha sido tan interesante) en las que se ve estupendamente la intensa labor que tiene la entidad a nivel mundial.

Después de comer algo rápido, nos hemos acercado hasta el sorprendente barrio de Les Grottes donde hemos disfrutado como enanos haciendo fotos en este original y divertido complejo residencial. A principios del siglo pasado, tres arquitectos (Christian Hunziker, Georges Berthoud y Robert Frei) quisieron construir un conjunto de casas diferente evocando un poco el estilo modernista de Gaudí. Obviamente el resultado no es 100% el mismo, pero cuando uno pasea por estas callecitas sí que tiene la sensación de estar contemplando creaciones de Gaudí o incluso de Hundertwasser (del que ya vimos edificios suyos en Viena). Visita MUY recomendable!

Y para terminar... TACHAN!!!! Gran momentazo del día!!! Tal y como dijimos ayer, he cumplido mi promesa. El famoso paraguas intercambiado, ese paradigma de la elaboración cutre y peor ensamblaje interno, ese conjunto de elementos endebles que no aguantan ni un estornudo espontáneo, ese quiero y no puedo de artefacto molecular... pues ese mismo, ese, ha llegado a su fin. Tanto él como su compañero eventual de fatigas se han quedado en la papelera de reciclaje (por supuesto) para disfrutar de una mejor y (espero) próspera vida como utensilio reciclado. Nosotros ya viajamos sin ellos deseándoles todo lo mejor. MUAC, MUAC!!! Au revoir et bon débarras!!

En fin, tonterías aparte, que ya nos vamos a casita. Gracias WIFI gratis del aeropuerto de Ginebra!! Hasta la próxima!!!

:))


Ginebra 2017 - 6 MAY (dia 2)

Como no podía ser de otra forma, esta mañana ha aparecido la lluvia y con ella hemos estado muy bien acompañados el resto del dia. Qué le vamos a hacer! Por suerte, ya teníamos pensadas varias visitas para las que la lluvia no supone ningún problema.

Por el módico precio de 18 CHF, hemos estado toda la mañana en el recinto de la catedral. Primero, visitando las excavaciones arqueológicas que están bajo la misma. Y, quién lo iba a decir, pero aquí hay restos que datan desde el S.IV. La audioguía que te dan con la entrada no es la mejor del mundo, pero al menos te deja bien claro que este enclave ha sido objeto de múltiples ampliaciones, comenzando con una modesta catedral a la que se fueron añadiendo edificios eclesiásticos y que terminaría absorbiendo a estos mismos para convertirse en lo que podemos ver hoy.

No lo había dicho, pero la catedral de Ginebra fue el foco principal de la Reforma Protestante en Suiza de manos de Calvino. No me voy a poner a relatar datos de la misma (que para eso está la Wikipedia), pero digamos como dato ilustrativo que, por ejemplo, la impresionante capilla de los Macabeos (ver foto) que hoy conocemos con estos colores tan increíbles, en realidad es fruto de una tremenda restauración que tuvo lugar en el S.XIX: durante la Reforma se hicieron varias plantas en su interior y se utilizó como almacén de sal. Cuesta imaginárselo, verdad?

Más cosas. Es muy interesante subir a las torres de la catedral si se puede y se tienen ganas. Desde ahí tendremos (sin duda!) las mejores vistas de la ciudad. Se accede por la torre sur y, una vez vista ésta, hay unos accesos en la parte final del tejado que te llevan hacia la torre norte. La bajada se hace también por esta última.

No sé si ha sido culpa del mal tiempo pero no nos hemos encontrado a casi nadie por aqui. De hecho, existen semáforos para regular la subida y bajada de algunos tramos,... y casi ni nos han hecho falta. Que sensación de exclusividad tan absurda, jaja!

Terminamos con la visita al Museo de la Reforma, un lugar extraño para peninsulares como nosotros pero no por ello menos interesante. Está lleno de documentos, libros y testimonios de la época, aunque también incluye un curioso tratamiento de las diferentes ramas del protestantismo tal cual lo conocemos hoy. Quizá por eso no he podido evitar saltarme la restricción de "FOTOS NO" y conseguir (por fin) esta buena explicación esquemática de las creencias cristianas de hoy en dia. Ya lo estoy viendo: en el próximo viaje a EEUU no nos va a toser nadie, jajaja!

Después del ajetreo cultural, nos hemos acercado al Auberge de Saviese para tomar una maravillosa fondue suiza. Siguiendo las recomendaciones que nos habían dado en el hotel, la hemos pedido "half & half" (mitad y mitad) para probar la mezcla de quesos Vacherin y Gruyère. Bueniiiiisimo. Y ha entrado estupendamente (no se podía esperar otra cosa, con este tiempo invernal / otoñal que estamos teniendo). Afortunadamente, a diferencia de la que tomamos el año pasado en Basilea, aquí no había patatas, sino sólo pan (mejor, porque la otra vez casi reventamos!!). 

El último tramo del día cultural lo hemos dedicado al Museo Patek Philippe. Se conoce como "museo del reloj" y aunque la mayoría de objetos expuestos son efectivamente relojes, aqui también se pueden encontrar algunos broches y pendientes. Las normas de acceso son un tanto peculiares: lo primero que hay que hacer tras comprar la entrada es dejar absolutamente TODO lo que tengas en unas taquillas de la planta inferior. Bolsos, mochilas, abrigos... en fin, todo menos la entrada en la mano, claro. Y una vez dentro, la sensación que tienes es la de estar visitando una joyería de lujo. No es para menos: hay relojes preciosos de un valor incalculable. Algunos incluso con pequeños autómatas!! Muy recomendable.

El lado incómodo de la visita ha ocurrido justo al final, cuando nos íbamos. Porque ha sido cuando nos hemos dado cuenta de que en la civilizada y derrochadora Suiza la gente es igual de cutre. O despistada. O yo que se. Los paraguas se dejaban en la entrada, justo antes de subir las escaleras para acceder a la taquilla. Cuando hemos llegado había cientos de ellos. Hemos puesto los nuestros de manera discreta tras un panel metálico, pero al salir... ya no estaban. Vamos, que alguien se los ha llevado sin ningún tipo de pudor. Quiero pensar que esta persona ha sido víctima de una situación igual y a su vez otra y anteriormente otra. Quiero pensar que todo ha sido un despiste inicial de una viejecita (por ejemplo) que no ha visto bien con tanto paraguas y esto ha provocado un efecto en cadena digno de los antros más cutres de la península. Si. Quiero ver esto de manera positiva. Porque de otra manera, me parecería deprimente. 

Así que con nuestros dos nuevos paraguas (de peor calidad, por cierto) nos hemos ido hasta la siguiente parada, junto a la sede de las Naciones Unidas. Seguía lloviendo y el viento aumentaba por momentos. Así que intentando sacar fotos de la famosa "Broken Chair" el mío se ha dado la vuelta y, como en una de esas películas de Peter Sellers, casi no ha habido forma de ponerlo en su estado original. Las varillas se han deformado de mala manera. Siniestro total. Por suerte no se ha roto la tela y no han salido goteras. He decidido tomármelo con humor: este paraguas terminará su andadura antes de subir al avión de vuelta. Un peso menos!!!! 

Los pseudoparaguas nos han acompañado también hasta Le Bistrot de Charlotte, el restaurante donde hemos cenado. Los hemos dejado también en la entrada del restaurante sin miedo, pensando que lo mismo a la salida nos encontraríamos otros diferentes pero aquí la gente es más tranquila y no se despista con sus pertenencias. 

Hemos cenado muy bien, con una ensalada riquísima de entrante y luego tartar de salmón y lasaña vegetal. De postre, tarta de limón con merengue y sorbete de fresa. Muy bueno todo!!

Ahora a descansar de este día tan intenso. 
Que sueño, por favor.
Zzzz...


Ginebra 2017 - 5 MAY (dia 1)

Ginebra (la ciudad, no la bebida!) se encuentra en la esquina suroeste de Suiza, a los pies del lago Lemán y, no se en otras épocas del año, pero hoy nos ha permitido disfrutar de una de las aproximaciones al aeropuerto más bonitas que jamás hayamos tenido. Porque, lo que se ve desde la ventanilla, aparte del estupendo verde, es un fondo de montañas nevadas perfectamente situadas donde el Mont Blanc es el auténtico protagonista. Ha sido un auténtica gozada!! Otra cosa ha sido el aeropuerto, bastante normalito y feote, pero entiendo que no se puede pedir todo.

Por cierto, al salir del avión, justo en el finger, estaban dos policías haciendo inspección de pasaportes. No lo había visto nunca. A mí me han parado y me han hecho unas cuantas preguntas de rigor, al igual que te hacen al llegar a EEUU, pero al menos aquí no te piden las huellas ni te mandan al "cuartito de pensar" si les pareces un sospechoso digno de ser investigado a fondo.

IMPORTANTE!!! -> en la zona de recogida de equipajes, y en el lado izquierdo de la salida, se encuentra una máquina con un cartel donde pone "FREE TICKET". Si aprietas el botón, saldrá un papelito que te dará derecho a viajar en tren gratis hasta el centro de la ciudad en los próximos 80 minutos. No es genial?? El trayecto son 6 minutos y no hay paradas intermedias (te montas y voilá!, bienvenidos a Ginebra, jeje!)

Más tarde, en el hotel, te dan una tarjeta para utilizar todos los transportes de la ciudad de manera gratuita. Esto incluye tranvía, autobús y un pequeño barquito con el que puedes cruzar rápidamente el lago (sí, lo hemos probado y es bastante eficaz)

Después de dar un pequeño paseo por las calles del centro, hemos ido a cenar al MIYAKO, un restaurante japonés muy chulo. Tiene varias zonas (incluida una con tatami), pero nosotros hemos elegido la del teppan-yaki. Eso significa que cualquier cosa que pidas que necesite pasar por la plancha, te lo harán al momento delante de tí. En nuestro caso, hemos pedido vieiras y pollo - Buenísimo todo!! 

Por cierto, que nadie se eche las manos a la cabeza con los olores en la ropa: los extractores, además de discretos y silenciosos, funcionan estupendamente. 

No queríamos terminar el día sin pasear un poco por la ciudad (que lo mismo mañana no podremos por culpa de la lluvia). La verdad es que se agradece tener un lago donde poder ver el reflejo de las luces. Incluso el famoso Jet d'eau también se ilumina!!

Hablando de paseos, por aquí también lo hizo en su día la emperatriz Isabel de Austria (más conocida como "Sisi") aunque tristemente fue lo último que vió antes de perder la vida. Una placa junto al lago recuerda el lugar donde un anarquista italiano le clavó un pequeño estilete en el corazón. 

En fin, ahora toca dormir bien y prepararse mentalmente para la jornada lluviosa que previsiblemente nos espera mañana.

Musica, por favor... ;)