Londres 2017 - 30 JUN (dia 1)

Siempre he dicho que "la vida es esa cosa absurda que pasa entre comida y comida". Y quizá desde hace unas semanas me reafirmo aún más en esto. Porque de repente pasan cosas que no tienen explicación (ni casi lógica) y tu cabeza, por mucho que se estruje, no consigue darle forma. Dicen que el ser humano tiene una capacidad de resistencia y adaptación asombrosas (la famosa "resiliencia"), pero nos lleva tiempo aplicarla en su totalidad. En todo caso, lo que está claro es que cada día sale el sol, que después de un día viene otro, que tras el verano llegará el otoño y el planeta seguirá girando irremediablemente a pesar de todo lo que nos pueda ocurrir. 

Tras muchos días barajando determinadas posibilidades y después de los últimos sucesos en nuestras vidas, al final hemos decidido continuar con este blog. No viene a cuento detenerme en los detalles, pero digamos que, a partir de ahora, siempre viajaremos muy bien acompañados. 

Así que comenzamos esta nueva etapa viajando a una de las ciudades que mejor nos ha tratado y donde siempre nos sentimos como en casa. Como suele pasar en estas fechas, va a estar todo lleno de gente pero seguro que nos dará igual. Tampoco parece que vayamos a utilizar los paraguas y las temperaturas prometen ser razonables. Mejor escenario, imposible.

Sabemos que en próximos viajes el BREXIT nos lo pondrá un poquito más complicado, pero justo en esta ocasión hemos tenido una suerte increíble y hemos conseguido agilizar todos los trámites de pasaporte y salida del aeropuerto en la mitad del tiempo que habíamos calculado. Así que hemos llegado al hotel con margen suficiente para dejar los trastos, dar un paseo por el barrio y después llegar tranquilamente a la Cantina Laredo, nuestro mexicano favorito. Esta vez hemos llegado a la hora punta y los camareros estaban bastante desbordados (han tardado mas de 10 minutos en atendernos!) pero se nos ha olvidado todo en cuanto han aparecido los "frozen margaritas" de fresa y, sobre todo, los tacos de pato (ver FOTO): espectaculares!!

Ahora a descansar. 
Buenas noches!

Ginebra 2017 - 7 MAY (dia 3)

Ginebra tiene 3 museos que no se encuentran en ningún otro lado: el Museo de la Reforma, el Museo Patek Philippe y el de la Cruz Roja. Precisamente este último es el que hemos visitado esta mañana para tener el pack completo.

Se tardan menos de 10 minutos en llegar desde el edificio de las Naciones Unidas (fin de parada del tranvía 15) y una vez dentro, el amable personal de recepción te chequea bien para que pases si o si por las taquillas y dejes el bolso, abrigo y demás bártulos indeseables para la visita. Vamos, que entras con la cámara (aquí si son amigos de las fotos), la entrada y poco más. 

La exposición permanente (a la que se accede con la entrada normal) se distribuye en tres grandes zonas: "Defendiendo la dignidad humana", "Reconstruyendo los lazos familiares" y "Reduciendo los riesgos naturales". Me quedo sin duda con las dos primeras zonas (la última no ha sido tan interesante) en las que se ve estupendamente la intensa labor que tiene la entidad a nivel mundial.

Después de comer algo rápido, nos hemos acercado hasta el sorprendente barrio de Les Grottes donde hemos disfrutado como enanos haciendo fotos en este original y divertido complejo residencial. A principios del siglo pasado, tres arquitectos (Christian Hunziker, Georges Berthoud y Robert Frei) quisieron construir un conjunto de casas diferente evocando un poco el estilo modernista de Gaudí. Obviamente el resultado no es 100% el mismo, pero cuando uno pasea por estas callecitas sí que tiene la sensación de estar contemplando creaciones de Gaudí o incluso de Hundertwasser (del que ya vimos edificios suyos en Viena). Visita MUY recomendable!

Y para terminar... TACHAN!!!! Gran momentazo del día!!! Tal y como dijimos ayer, he cumplido mi promesa. El famoso paraguas intercambiado, ese paradigma de la elaboración cutre y peor ensamblaje interno, ese conjunto de elementos endebles que no aguantan ni un estornudo espontáneo, ese quiero y no puedo de artefacto molecular... pues ese mismo, ese, ha llegado a su fin. Tanto él como su compañero eventual de fatigas se han quedado en la papelera de reciclaje (por supuesto) para disfrutar de una mejor y (espero) próspera vida como utensilio reciclado. Nosotros ya viajamos sin ellos deseándoles todo lo mejor. MUAC, MUAC!!! Au revoir et bon débarras!!

En fin, tonterías aparte, que ya nos vamos a casita. Gracias WIFI gratis del aeropuerto de Ginebra!! Hasta la próxima!!!

:))


Ginebra 2017 - 6 MAY (dia 2)

Como no podía ser de otra forma, esta mañana ha aparecido la lluvia y con ella hemos estado muy bien acompañados el resto del dia. Qué le vamos a hacer! Por suerte, ya teníamos pensadas varias visitas para las que la lluvia no supone ningún problema.

Por el módico precio de 18 CHF, hemos estado toda la mañana en el recinto de la catedral. Primero, visitando las excavaciones arqueológicas que están bajo la misma. Y, quién lo iba a decir, pero aquí hay restos que datan desde el S.IV. La audioguía que te dan con la entrada no es la mejor del mundo, pero al menos te deja bien claro que este enclave ha sido objeto de múltiples ampliaciones, comenzando con una modesta catedral a la que se fueron añadiendo edificios eclesiásticos y que terminaría absorbiendo a estos mismos para convertirse en lo que podemos ver hoy.

No lo había dicho, pero la catedral de Ginebra fue el foco principal de la Reforma Protestante en Suiza de manos de Calvino. No me voy a poner a relatar datos de la misma (que para eso está la Wikipedia), pero digamos como dato ilustrativo que, por ejemplo, la impresionante capilla de los Macabeos (ver foto) que hoy conocemos con estos colores tan increíbles, en realidad es fruto de una tremenda restauración que tuvo lugar en el S.XIX: durante la Reforma se hicieron varias plantas en su interior y se utilizó como almacén de sal. Cuesta imaginárselo, verdad?

Más cosas. Es muy interesante subir a las torres de la catedral si se puede y se tienen ganas. Desde ahí tendremos (sin duda!) las mejores vistas de la ciudad. Se accede por la torre sur y, una vez vista ésta, hay unos accesos en la parte final del tejado que te llevan hacia la torre norte. La bajada se hace también por esta última.

No sé si ha sido culpa del mal tiempo pero no nos hemos encontrado a casi nadie por aqui. De hecho, existen semáforos para regular la subida y bajada de algunos tramos,... y casi ni nos han hecho falta. Que sensación de exclusividad tan absurda, jaja!

Terminamos con la visita al Museo de la Reforma, un lugar extraño para peninsulares como nosotros pero no por ello menos interesante. Está lleno de documentos, libros y testimonios de la época, aunque también incluye un curioso tratamiento de las diferentes ramas del protestantismo tal cual lo conocemos hoy. Quizá por eso no he podido evitar saltarme la restricción de "FOTOS NO" y conseguir (por fin) esta buena explicación esquemática de las creencias cristianas de hoy en dia. Ya lo estoy viendo: en el próximo viaje a EEUU no nos va a toser nadie, jajaja!

Después del ajetreo cultural, nos hemos acercado al Auberge de Saviese para tomar una maravillosa fondue suiza. Siguiendo las recomendaciones que nos habían dado en el hotel, la hemos pedido "half & half" (mitad y mitad) para probar la mezcla de quesos Vacherin y Gruyère. Bueniiiiisimo. Y ha entrado estupendamente (no se podía esperar otra cosa, con este tiempo invernal / otoñal que estamos teniendo). Afortunadamente, a diferencia de la que tomamos el año pasado en Basilea, aquí no había patatas, sino sólo pan (mejor, porque la otra vez casi reventamos!!). 

El último tramo del día cultural lo hemos dedicado al Museo Patek Philippe. Se conoce como "museo del reloj" y aunque la mayoría de objetos expuestos son efectivamente relojes, aqui también se pueden encontrar algunos broches y pendientes. Las normas de acceso son un tanto peculiares: lo primero que hay que hacer tras comprar la entrada es dejar absolutamente TODO lo que tengas en unas taquillas de la planta inferior. Bolsos, mochilas, abrigos... en fin, todo menos la entrada en la mano, claro. Y una vez dentro, la sensación que tienes es la de estar visitando una joyería de lujo. No es para menos: hay relojes preciosos de un valor incalculable. Algunos incluso con pequeños autómatas!! Muy recomendable.

El lado incómodo de la visita ha ocurrido justo al final, cuando nos íbamos. Porque ha sido cuando nos hemos dado cuenta de que en la civilizada y derrochadora Suiza la gente es igual de cutre. O despistada. O yo que se. Los paraguas se dejaban en la entrada, justo antes de subir las escaleras para acceder a la taquilla. Cuando hemos llegado había cientos de ellos. Hemos puesto los nuestros de manera discreta tras un panel metálico, pero al salir... ya no estaban. Vamos, que alguien se los ha llevado sin ningún tipo de pudor. Quiero pensar que esta persona ha sido víctima de una situación igual y a su vez otra y anteriormente otra. Quiero pensar que todo ha sido un despiste inicial de una viejecita (por ejemplo) que no ha visto bien con tanto paraguas y esto ha provocado un efecto en cadena digno de los antros más cutres de la península. Si. Quiero ver esto de manera positiva. Porque de otra manera, me parecería deprimente. 

Así que con nuestros dos nuevos paraguas (de peor calidad, por cierto) nos hemos ido hasta la siguiente parada, junto a la sede de las Naciones Unidas. Seguía lloviendo y el viento aumentaba por momentos. Así que intentando sacar fotos de la famosa "Broken Chair" el mío se ha dado la vuelta y, como en una de esas películas de Peter Sellers, casi no ha habido forma de ponerlo en su estado original. Las varillas se han deformado de mala manera. Siniestro total. Por suerte no se ha roto la tela y no han salido goteras. He decidido tomármelo con humor: este paraguas terminará su andadura antes de subir al avión de vuelta. Un peso menos!!!! 

Los pseudoparaguas nos han acompañado también hasta Le Bistrot de Charlotte, el restaurante donde hemos cenado. Los hemos dejado también en la entrada del restaurante sin miedo, pensando que lo mismo a la salida nos encontraríamos otros diferentes pero aquí la gente es más tranquila y no se despista con sus pertenencias. 

Hemos cenado muy bien, con una ensalada riquísima de entrante y luego tartar de salmón y lasaña vegetal. De postre, tarta de limón con merengue y sorbete de fresa. Muy bueno todo!!

Ahora a descansar de este día tan intenso. 
Que sueño, por favor.
Zzzz...


Ginebra 2017 - 5 MAY (dia 1)

Ginebra (la ciudad, no la bebida!) se encuentra en la esquina suroeste de Suiza, a los pies del lago Lemán y, no se en otras épocas del año, pero hoy nos ha permitido disfrutar de una de las aproximaciones al aeropuerto más bonitas que jamás hayamos tenido. Porque, lo que se ve desde la ventanilla, aparte del estupendo verde, es un fondo de montañas nevadas perfectamente situadas donde el Mont Blanc es el auténtico protagonista. Ha sido un auténtica gozada!! Otra cosa ha sido el aeropuerto, bastante normalito y feote, pero entiendo que no se puede pedir todo.

Por cierto, al salir del avión, justo en el finger, estaban dos policías haciendo inspección de pasaportes. No lo había visto nunca. A mí me han parado y me han hecho unas cuantas preguntas de rigor, al igual que te hacen al llegar a EEUU, pero al menos aquí no te piden las huellas ni te mandan al "cuartito de pensar" si les pareces un sospechoso digno de ser investigado a fondo.

IMPORTANTE!!! -> en la zona de recogida de equipajes, y en el lado izquierdo de la salida, se encuentra una máquina con un cartel donde pone "FREE TICKET". Si aprietas el botón, saldrá un papelito que te dará derecho a viajar en tren gratis hasta el centro de la ciudad en los próximos 80 minutos. No es genial?? El trayecto son 6 minutos y no hay paradas intermedias (te montas y voilá!, bienvenidos a Ginebra, jeje!)

Más tarde, en el hotel, te dan una tarjeta para utilizar todos los transportes de la ciudad de manera gratuita. Esto incluye tranvía, autobús y un pequeño barquito con el que puedes cruzar rápidamente el lago (sí, lo hemos probado y es bastante eficaz)

Después de dar un pequeño paseo por las calles del centro, hemos ido a cenar al MIYAKO, un restaurante japonés muy chulo. Tiene varias zonas (incluida una con tatami), pero nosotros hemos elegido la del teppan-yaki. Eso significa que cualquier cosa que pidas que necesite pasar por la plancha, te lo harán al momento delante de tí. En nuestro caso, hemos pedido vieiras y pollo - Buenísimo todo!! 

Por cierto, que nadie se eche las manos a la cabeza con los olores en la ropa: los extractores, además de discretos y silenciosos, funcionan estupendamente. 

No queríamos terminar el día sin pasear un poco por la ciudad (que lo mismo mañana no podremos por culpa de la lluvia). La verdad es que se agradece tener un lago donde poder ver el reflejo de las luces. Incluso el famoso Jet d'eau también se ilumina!!

Hablando de paseos, por aquí también lo hizo en su día la emperatriz Isabel de Austria (más conocida como "Sisi") aunque tristemente fue lo último que vió antes de perder la vida. Una placa junto al lago recuerda el lugar donde un anarquista italiano le clavó un pequeño estilete en el corazón. 

En fin, ahora toca dormir bien y prepararse mentalmente para la jornada lluviosa que previsiblemente nos espera mañana.

Musica, por favor... ;)

Carcassonne 2017 - 12 MAR (dia 3)

Terminamos esta escapada medieval con un pequeño consejo para todos aquellos que quieran visitar la ciudad: las mejores vistas del conjunto histórico se consiguen desde un área de servicio de la autovía A-61. Para ello hay que salir de Carcassonne en dirección a Toulouse y a los pocos minutos, a la derecha, entrar en el primer área de descanso que se llama "Aire de Repos du Belvédère d'Auriac". Una vez allí, hay que dejar la zona de árboles para descubrir el mirador del fondo. Merece mucho la pena hacer esta parada estratégica y, como prueba, aquí dejo la foto. Bonito, eh??

Y como teníamos tiempo de sobra hasta la hora del vuelo, nos hemos animado a ver un poco Toulouse. Obviamente, cuando no tiene atascos, la ciudad es otra cosa. Hemos llegado hasta el centro sin problemas y hemos visto la Basílica de Saint-Sernin. La verdad es que por fuera es bonita y quizá su aspecto engaña un poco por tener tanto ladrillo visto pero en cuanto pisas el interior te das cuenta de que estás ante una joya del románico en toda regla (de hecho, es la iglesia románica más grande de Francia). 

Curiosidad: por aquí pasa una de las etapas de la Via Tolosana del Camino de Santiago Francés, y se puede visitar la iglesia primitiva sobre la que se construyó la basílica bajando por las escaleras que dan a la cripta (ahí se encuentran también numerosas reliquias).

Era de suponer que con tanto ajetreo nos iba a entrar hambre muy pronto asi que nos hemos puesto a buscar algún restaurante local por la zona. Pero - oh sorpresa! - los domingos cierran muchísimos sitios (!!!) y las opciones se reducen bastante. Por suerte, hemos encontrado un maravilloso japonés, Hinode, donde nos han atendido estupendamente. Hemos pedido el menú Shogun y, bueno, en la foto se puede ver el plato principal del impresionante homenaje gastronómico que nos hemos dado. Maaaadre mia. Que conste que es la primera vez que no consigo terminarme todo el sushi que me ponen!!!

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Normalmente suelo terminar un viaje haciendo referencia a un futuro destino o recordando un poco lo que hemos visto pero, por primera vez, y sin que sirva de precedente, voy a hacerlo con una de esas curiosidades que siempre había querido tener frente a frente. Y es que, lo que se ve en la foto, son las instrucciones detalladísimas de un WC automatizado típico japonés. Por supuesto, esto me lo he encontrado en el restaurante.

La primera vez que ví uno fue en televisión. Según creo, se empezaron a instalar a finales de los 80s y desde entonces ha tenido un crecimiento exponencial casi imparable. Tanto, que ya los tenemos fuera de Japón. Qué cosas!!

Aquí sólo he puesto foto del mando automatizado (que en este caso se encontraba en la pared, porque en este restaurante las funciones son optativas), pero si alguien quiere ampliar conocimientos, dejo este pequeño video explicativo (con audio un poco malillo, pero creo que cumple bien su función divulgativa). Jejeje!!

Au revoir!!!



Carcassonne 2017 - 11 MAR (dia 2)

Quizá la visita fundamental de Carcassonne es el castillo condal junto con las murallas de la ciudadela. Atravesando la barbacana semicircular se encuentra la taquilla a la derecha y cruzando la explanada aparece ya el puente que da acceso al castillo en sí. Es importantísima la audioguía porque, aunque hay carteles explicativos, hay muchos detalles que merece la pena saber. Por ejemplo, lo que vemos hoy es el resultado de una importantísima y larguísima restauración que empezó a mitad del S.XIX gracias al tesón del historiador Jean-Pierre Cros Mayrevieille. La parte fortificada estaba tan deteriorada que las autoridades de la época querían eliminarla definitivamente. Por suerte, se cambió de opinión y así el arquitecto Viollet-le-Duc pudo devolver su esplendor a la ciudad. 

Aunque hay que decir que el proyecto tuvo bastante controversia en su momento porque la muralla de la ciudadela no guardaba el mismo estilo en todos lados. La parte más famosa y fotografiada es la que tiene estilo medieval, con sus torres cónicas de pizarra, pero justo en la zona norte aparece un importante tramo de estilo galorromano (ver FOTO). Sin duda fue una decisión valiente, pero acertada, para que futuras generaciones no olviden su pasado romano y su posterior importancia medieval. 

La visita (entre trayectos, explicaciones y fotos) se puede hacer muy larga, así que no hay problema en salir y volver a entrar en el recinto enseñando de nuevo la entrada. Nosotros hemos parado a comer en L'Auberge du Grand Puits, un sitio cercano (y demasiado turístico) que nos ha servido para probar el famoso cassoulet de estos lares. No hay ningún misterio: este plato es familia de nuestra fabada asturiana. Aunque precisamente en la foto no se distingue muy bien, porque nos lo han servido con extra de pato. Como es de suponer, este plato es MUY contundente, aunque aquí lo hemos visto tomar también de cena (!!!). Por cierto, aquí los camareros, muy jovencitos, SOLO sabían hablar en francés. Vaya sitio "turistico",... en fin. 

Obviamente el resto de la tarde ha consistido en un largo - larguísimo paseo aunque ya por la zona moderna de la ciudad. Queríamos hacer una de las rutas recomendadas por el plano turístico que nos habían dado en el hotel, pero está claro que aquí lo bonito está en la parte alta (e histórica). 

Al final hemos dejado el paseo sin terminar y hemos vuelto a la zona del río para hacer las mejores fotos de la ciudadela. Y es que es tan pero taaaaan bonita... 

Terminamos el día cenando en La Courtine. Este curioso restaurante italiano ofrece una buena variedad de pizzas, platos vegetarianos y tortillas (!!!). Lo que se ve en la foto es precisamente una tortilla de jamón y queso con ensalada. También hemos pedido una pizza de jamón y champiñones, y ambas elecciones han sido perfectas. Mientras cenábamos, un argentino tocaba la guitarra dedicando canciones (en español) a los comensales. Como bien decía al principio, el local no deja de ser curioso. Por cierto, aunque los camareros no sabían nuestro idioma, al menos se han esforzado en hacerse entender en inglés. Así sí, hombre. 

Buenas noches!! Zzzz...

Carcassonne 2017 - 10 MAR (dia 1)

Hace casi 10 años pasó por mis manos un juego de mesa muy curioso que consistía en crear ciudades fortificadas y caminos. En la caja se veía dibujada parte de una ciudad medieval perfectamente amurallada y, con letras bien grandes y amarillas, se podía leer su nombre: CARCASSONNE. "Qué nombre tan chulo le han puesto", pensé. Pero lo que no me imaginé entonces es que ese juego estaba inspirado en una pequeña ciudad del sur de Francia cuya ciudadela se conserva de manera excepcional.

El año pasado aparecía en una revista un reportaje sobre la ciudad y cuando vi lo fácil que era visitarla, sabía que tarde o temprano llegaría el momento de verla en directo. Por si alguien está también interesado, lo más cómodo es pillar un vuelo a Toulousse y desde alli, tren o coche hasta Carcassonne. Y, por supuesto, hay que tener en cuenta que si se llega entre semana a la hora de la salida del trabajo... te puede tocar un atasco de dimensiones desconocidas. En nuestro caso, hemos perdido más de media hora en la circunvalación de Toulousse, pero bueno, gracias a eso menos hemos podido ver perfectamente cómo llegaba un avión de carga Beluga al aeropuerto. Toma ya, que suerte!

Al final hemos llegado al hotel bastante cansados, pero en cuanto hemos visto las murallas de la ciudad vieja se nos han quitado todos los males. Y, excepto una pequeña parte que está en restauración, todo está perfecto, tal y como se ve en las fotos. Qué bonitoooo!!! 

Por cierto, se nota que estamos en temporada baja, porque había poquísima gente por la calle y muchos locales estaban cerrados (también puede ser que sólo abran por la mañana... pero eso lo descubriremos en unas horas).

Creo que la mejor opción ha sido cenar en L'Escargot. Hemos comido foie, queso de vaca con manzana, brochetas de pato y ratatouille (sí, como la película!). Todo estaba muy bueno, pero obviamente quiero destacar el último plato (que es lo que se ve en la foto) porque desde que escuchamos la palabra por primera vez en el cine teníamos ganas de probarlo. Si tuviera que explicar este plato diría que es un primo lejano de nuestro querido "pisto", pero vamos, tiene su propia personalidad y sabor, jeje!! 

Los camareros han sido muy majos con nosotros e incluso nos han atendido en español (parece que en esta zona fronteriza casi todo el mundo lo domina perfectamente - qué diferencia con Paris!!!).

Zzzz...

Londres 2017 - 15 ENE (dia 3)

Uno de los episodios más tristes que ha tenido lugar en Londres es el Gran Incendio de 1666. Esto lo estudiamos en su día, lo hemos visto como referencia en numerosas exposiciones y libros, y hoy, precisamente hoy, hemos visto la exposición "Fire, Fire!!" que organiza el Museo de la Ciudad de Londres con motivo del 350 aniversario del mismo. La exposición lleva desde Julio del año pasado y terminará en Abril de 2017, así que todavía hay tiempo de que alguno que lea estas líneas pueda verla también. La verdad es que merece mucho la pena y está todo perfectamente explicado, con paneles interactivos y objetos encontrados de la época.

Pero... cómo empezó todo? Una pequeña panadería junto al actual London Bridge empezó a arder una noche de Septiembre y, como en aquella época las casas eran de madera y estaban tan juntas, fue cuestión de horas que el fuego se extendiera por toda la zona centro. Entonces no había servicio de bomberos como lo entendemos hoy y la única opción que le quedaba a mucha gente era huir de la ciudad con lo poco que pudieran llevar consigo hasta que se consiguiera sofocar el fuego. Pero se tardó 5 días en poder apagarlo todo, con lo que más de 13.000 casas y 87 iglesias, con todo lo que había en ellas, se perdieron para siempre. Una cifra brutal para la época.

Muchos objetos se han encontrado años después gracias a las excavaciones que se han hecho en la zona (algunos se pueden ver en esta exposición), pero la mayoría se han perdido bien en las llamas, bien por saqueo de las casas.

La reconstrucción fue una tarea difícil, pero se consiguió finalmente mantener más o menos la estructura de las calles. Por supuesto, a partir de este momento todas las casas se hicieron de ladrillos. También surgió la figura de la aseguradora de hogar (andaaa!!) y se pensó en tener una patrulla de bomberos pública. En 1677 se inauguró finalmente una columna enorme de estilo dórico de 62m, conocida popularmente como The Monument, para recordar que Londres sobrevivió al Gran Incendio. Columna que, por cierto, ya visitamos hace 6 años (tiene 311 escalones hasta arriba!)  y que nos gustó un montón. 

En fin, creo que todo lo que hemos visto ha sido muy muy interesante. Tanto... que se nos ha pasado el tiempo volando y casi sin darnos cuenta ya estabamos de vuelta en el metro para el aeropuerto. Como siempre, un fin de semana se nos queda corto para una ciudad que ofrece tanto.

Londres,... volveremos en cuanto podamos para ver más y más cosas!!!

Londres 2017 - 14 ENE (dia 2)

Esta mañana hemos amanecido con un frío que ya estábamos echando de menos. Además el cielo estaba cubierto y amenazaba lluvia, pero por suerte la ciudad ofrece gran cantidad de actividades bajo techo. Por ejemplo, el Museo del Transporte de Londres

En uno de los laterales de Covent Garden se encuentra este pequeño - gran museo, que acoge todo tipo de transporte público que ha pisado Londres desde 1800. Así, se pueden encontrar vagones de metro y tren, autobuses, tranvías, carruajes, taxis... aunque sólo una pequeña muestra (porque la gran mayoría se encuentra en un depósito gigante que el museo tiene en Acton, a las afueras de Londres, y que está cerrado al público) 

Aparte de paneles informativos y objetos originales, quizá lo más interesante haya sido descubrir cómo surge la idea de poner los trenes bajo tierra en la ciudad: la archiconocidísima Revolución Industrial tuvo en gran parte la culpa. Londres empezó a crecer a un ritmo endiablado y cada vez más gente trabajaba en la gran ciudad. El problema era que las estaciones de tren estaban bastante alejadas de los lugares de trabajo y había que optimizar los trayectos de alguna manera. Y como los taxis de la época eran caros y los coches de caballos bastante incómodos, los ingenieros decidieron ampliar la red ferroviaria de manera subterránea inspirándose en los trabajos que se habían hecho recientemente en Paris. En 1863 se inaugura la primera linea, que se llamó "Metropolitan Railway", y cubría una distancia de 6 km. Por cierto, este nombre dejaría gran huella en este transporte internacionalmente hablando ya que, años después, cuando se inauguró la primera linea en España, directamente se empezó a llamar... METRO. 

Por cierto, la foto de la derecha es un dibujo de la estación londinense de Baker Street. Nosotros la vimos en su día y está perfectamente conservada. Eso sí, creo que aún tiene partes del techo oscuras debido a los vapores de las locomotoras.

Recordatorio: la tienda del museo es una gozada para los amantes del merchandising londinense. Hay auténticas preciosidades!

Después de comer tranquilamente y tomarnos un contundente afternoon tea, hemos dado un laaaargo paseo por el centro. Quizá sea por el mal tiempo o porque estas fechas son poco apetecibles o porque ya era de noche (el sol se pone a las 4:20PM, ejem!), pero no hemos encontrado mucho turista por la calle. O lo mismo sí que había pero nadie quería hacer fotos. Porque parecía que éramos los únicos cámara en mano. En todo caso, daba gusto plantarse en un sitio y tener las mejores vistas sin problemas. Y todo bien iluminado, eh? 

El paseo ha terminado en el restaurante japonés Roka (Aldwych), donde nos hemos dado un buen homenaje gastronómico a base de niguiris, makis, gyozas y un pollo buenísimo (estilo robata). A sugerencia del camarero - que era sevillano, qué casualidad! - hemos pedido un par de cocktails "lipstick rose" (con vodka de pétalos de rosa, frambuesas, champán y Peychaud Bitters - bebida raruna que he tenido que buscar en Google y que no sabía que existía... pero que pegaba estupendamente en la bebida, jaja!).

Creo que no hace falta decir que ha sido una comida estupenda para terminar este día tan completo. 

Hmmm... 

Londres 2017 - 13 ENE (dia 1)

Si. Volamos a Londres una vez mas. Seguro que alguien podría decir eso de "boh... siempre lo mismo", pero (lo siento mucho!) no podría estar más equivocado. 

Para empezar, volamos en un A340 (!!!) igualito que los que se utilizan para cruzar el charco. Eso significa que durante el par de horas que dura el vuelo, se puede estar muy entretenido con las peliculas, series o juegos que ofrecen las pantallas interactivas. Otra cosa es que tengas fuerzas para ello. En mi caso, me he puesto los auriculares, el antifaz, y un canal de música relajante para caer en un sueño profundo sólo interrumpido por el aviso del piloto al comienzo de la aproximación a Heathrow. 

Tampoco ha sido lo mismo ver los colores del atardecer de hoy (ohhhhh), ni sufrir de 15 a 20 minutos de retraso en el trayecto de metro hasta el centro (oh... oops!). 

En fin, que podría decir más cosas, pero creo que la idea ha quedado clara. Tan clara como el cielo de esta noche en la ciudad y el aire gélido que la cubre. Vaya frio!! Afortunadamente, en el hotel se estaba muy bien y en el North Sea Fish Restaurant la temperatura estaba tan elevada que hemos cenado en manga corta. 

Por cierto, atención a la foto. Bajo ese rebozado sospechoso (y muy rico) se encuentra un Rock Salmon. Que qué es eso? Un salmón rockero?? Pues no. Se trata de un pescado blanco y tierno, perteneciente a la familia del... tiburón (ni más ni menos, eh?). 

Lo bueno de este restaurante especialista en pescado y marisco es que tienes una carta con el dibujo de varios peces, por si tienes duda con alguno. Y cuando hemos visto este rock salmon nos ha parecido tan curioso que hemos terminado pidiéndolo. Todo un acierto.

También hay un precioso acuario para separar la parte del fondo del restaurante. Aunque mejor no mirarlo mucho, para que la comida no se atragante de mala manera. Ejem!


** Rock Salmon = cazón.
Fin del glamour, eh?? :D